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La escalada de “JOH”, el político que se convirtió en narcotraficante y llegó a ser presidente de Honduras

asegurar bienes de Juan Orlando Hernández

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Tegucigalpa.- Juan Orlando Hernández conocido popularmente como “JOH” gobernó Honduras por ocho años aunque llegó a cargos políticos desde 1998 como diputado del conservador Partido Nacional ahora enfrentará la justicia estadounidense al ser considerado un poderoso narcotraficante.

Juan Orlando Hernández, nació en el municipio de Gracias, en el occidental departamento de Lempira, un 28 de octubre de 1968, es el quinceavo de 17 hermanos. Logró graduarse de abogado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

En 1993 fue nombrado coordinador departamental del Partido Nacional, para el periodo 1998-2002 logra ser electo diputado al Congreso Nacional, en ese entonces, el presidente del Poder Legislativo, el fallecido Rafael Pineda Ponce, lo catalogó de ser “un cipote malcriado”  por sus posturas impositivas.

Para el periodo de 2002-2006 logró ser electo en el cargo como congresista siendo primer secretario de la Junta Directiva del Congreso Nacional y pieza clave de Porfirio Lobo Sosa quien fungía como presidente del Poder Legislativo.

Durante ese tiempo, en 2005, Hernández fue ungido jefe de bancada del Partido Nacional, además se inmiscuyó en el narcotráfico que le permitió ir escalando posiciones mediante el financiamiento de sus campañas políticas incluyendo la candidatura presidencial de Lobo Sosa quien perdió las elecciones presidenciales frente a José Manuel Zelaya Rosales, defenestrado tras el golpe de Estado de junio de 2009.

Bajo su tercer mandado como diputado del periodo 2006-2010 continuó siendo jefe de bancada, durante la crisis política de 2009 el Partido Nacional llegaría al poder siendo beneficiados por la estructura del narcotráfico.

Para 2010-2014, Lobo Sosa asume la presidencia de Honduras mientras Hernández quedó al mando del Congreso Nacional desde donde comenzó a fortalecer una red de corrupción y narcotráfico que le permitió tener el control estatal y utilizarlo para sus actividades delictivas, según testimonios de los hermanos Devis Leonel y Javier Rivera Maradiaga exjefes del cártel de los Cachiros.

Los hermanos Rivera Maradiaga se entregaron a la justicia estadounidense en enero de 2015 quienes con sus declaraciones comenzaron a desmontar la red de narcotráfico que penetró la institucionalidad hondureña logrando ser pieza clave para la condena por delitos de narcotráfico contra el hijo de Lobo Sosa, Fabio Lobo, y el empresario quien en el actualidad es el presidente del conservador Partido Liberal de Honduras, Yani Rosenthal y sus hermanos.

Durante el juicio contra Fabio Lobo, los Cachiros aseguró haber financiado la campaña política de Lobo Sosa y pagar sobornos al exministro de seguridad Julián Pacheco y a los exdiputados Óscar Nájera y Freddy Nájera, preso en los Estados Unidos. Asimismo, declaró que Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano de JOH, recibía los sobornos para financiar campañas políticas.

Hernández fue montando una estructura militar-policial que permitió y blindó las actividades del narcotráfico, durante su gestión como presidente del Congreso creó varias fuerzas de seguridad híbridas (policiales-militares) como la Policía Militar del Orden Público (PMOP) en 2013, la policía élite Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad (Tigres) y la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina) en 2014.

En el proceso electoral de 2013, Hernández se convierte, mediante un fraude electoral, en presidente de Honduras para el periodo 2014-2018. Es en 2016 que el capitán de las Fuerzas Armadas en condición de retiro, expulsado con baja deshonrosa de la institución militar, Santos Rodríguez Orellana, que denuncia a Hernández de ser parte de narcotráfico en Honduras.

Orellana reveló que, en 2014, incautó un helicóptero de “Tony” Hernández cargado de droga en La Mosquitia, departamento de Gracias a Dios, hecho que le bastó para ser expulsado con baja deshonrosa denunciando al entonces secretario de defensa, Fredy Díaz Zelaya, de ser parte del complot para proteger a los Hernández.

En 2017, JOH logra imponer un nuevo fraude electoral y reelegirse como presidente de Honduras pese a ser prohibido por la propia Constitución. Su gestión durante el periodo 2018-2022 fue cubierta de señalamientos por sus vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado y defendiéndose en cada arenga que realizaba.

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LA SUPUESTA MUERTE DE SU HERMANA

En diciembre de 2017, Hilda Hernández, hermana de JOH, pereció en un accidente aéreo en la reserva biológico Yerba Buena, a unas 40 millas al norte de Tegucigalpa rumbo a Comayagua.

La muerte rodea un sinfín de misterios que, según una investigación del equipo de Criterio.hn, un grupo de expertos de Estados Unidos indagan y realizan pesquisas sobre el accidente debido a una serie de inconsistencias que van desde la escena del accidente hasta el registro del deceso.

Hilda fue sindicada en varios casos de corrupción por la extinta Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (MACCIH) entre estos el caso Hermes y Corrupción Sobre Ruedas ostentó cargos durante el gobierno Ricardo Maduro (2002-2006), Lobo Sosa (2010-2014) y su hermano en 2014-2017.

Además, era parte de investigaciones junto a otros funcionarios como Ebal Díaz, mano derecha de Hernández, por vínculos con el narcotráfico a gran escala y delito de lavado de activos.

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CAPTURA DE SU HERMANO Y EL COMIENZO DE LA CAÍDA DE SU IMPERIO

En noviembre de 2018, “Tony” Hernández es capturado en los Estados Unidos mientras realizaba un viaje de vacaciones por cargos de narcotráfico siendo condenado, en marzo de 2021, a cadena perpetua más 30 años de prisión por delitos de narcotráfico, tráfico de armas y brindar falso testimonio.

Durante el juicio en su contra, los fiscales estadounidenses aseguraron que JOH recibió un millón de dólares por parte del poderoso narcotraficante mexicano, Joaquín Guzmán Loera, alias “el Chapo”, siendo “Tony” el intermediario y parte de la estructura protegida por alcaldes, diputados y miembros de las fuerzas armadas y policiales.

También el exnarcotraficante y exalcalde Alexander Ardón conocido como “Doble A”, relató que en 2015 sostuvo reuniones con JOH quien le pidió financiar la campaña política del Partido Nacional a cambio de otorgar protección en el tráfico de drogas.

Asimismo, el exnarcotraficante Víctor Hugo Díaz Morales, conocido bajo el alias “el Rojo”, aseguró que en 2005 pagó 40 mil dólares para financiar la candidatura a diputado de JOH y 100 mil dólares para la campaña presidencial de Lobo Sosa.

El juicio contra su hermano fue el inicio de la caída del imperio que creó Hernández, en mayo de 2020, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusó al exjefe de la Policía Nacional, Juan Carlos “el Tigre” Bonilla por tres cargos relacionados con el narcotráfico, en ese momento el fiscal Geoffrey Berman, detalló que Bonilla jugó un papel clave en la conspiración para traficar droga cometiendo delitos en nombre de “Tony” y JOH.

En marzo de 2020, fue capturado el narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez socio directo de “Tony” y JOH, durante el juicio en su contra, en 2021, el fiscal Jacob Gutwillig declaró que Ramírez operó una enorme red de distribución de droga gracias a las conexiones con la clase política hondureña, policías y militares.

Ramírez recientemente fue condenado a cadena perpetua más 30 años de cárcel, confesando que le pagó a Hernández más de 25 mil dólares para su campaña política en 2014 además que este le dijo que “iban a meter droga a los gringos en sus propias narices”.

Gutwillig señaló al exgobernante hondureño de haber convertido a la nación centroamericana en un “narcoestado” además agregó que “el presidente hondureño y Fuentes planificaron enviar tanta cocaína a Estados Unidos como pudieron”.

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SU SALIDA DEL PODER, EL PARLACEN Y ESTADOS UNIDOS

El 27 de enero Hernández concluyó su segundo periodo como presidente de Honduras, ese mismo día mientras era juramentado como diputado al Parlamento Centroamericano (Parlacen) Estados Unidos preparaba su acusación formal.

Hernández buscó refugio en el organismo centroamericano el mismo día que asumió la presidencia Xiomara Castro que recibía la visita de la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris.

Esa misma fecha, la congresista demócrata, Norma Torres, pidió al Departamento de Justicia acusar inmediatamente a Hernández y solicitar su extradición por delitos de narcotráfico, 11 días después, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, informaba que Hernández se le había revocado la visa desde el 1 de julio de 2021 además fue incluido en la lista de actores corruptos y antidemocráticos del Triángulo Norte de Centroamérica conocida como Lista Engel.

Ahora, 7 días después, la embajada de los Estados Unidos solicitó la detención provisional de Hernández para su posterior extradición por tres delitos, el primero por conspirar para el tráfico de drogas y por posesión de armas de fuego y dispositivos destructivos operaciones que ejecutó desde 2004 hasta 2022.

Hernández logró escalar las más altas esferas de la política pasando de ser diputado a un narco político que ascendió a la presidente del Congreso Nacional, mandamás del Partido Nacional y llegar a la presidencia de la república bajo la actividad y financiamiento de la narcoactividad y el crimen organizado.

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