Tegucigalpa.- El abogado constitucionalista y Doctor en derechos humanos, Joaquín Mejía, hace algunos apuntes en torno a la Ley de Fortalecimiento y Protección del Sector Agroindustrial aprobada por el Congreso Nacional:
1.- La Constitución de Honduras es clara en sus arts. 344 y 345: la Reforma Agraria es un proceso integral para sustituir el latifundio y garantizar justicia social en el campo. Las políticas económicas deben formularse en armonía con ella. Pero al Congreso esto no le importa.
2.- Recientemente, el Congreso Nacional aprobó la “Ley para el Fortalecimiento y Protección del Sector Agroindustrial”. Declaró inafectables las tierras agroindustriales, incluso frente a causas de utilidad pública la reforma agraria como lo ordena la Constitución.
3.- La ley faculta a la Policía y al Ministerio Público a actuar de forma inmediata frente a recuperaciones o protestas, y ejecutar desalojos sin necesidad de resolución judicial firme. Acelera los desalojos, sin mediación ni garantías del debido proceso para las comunidades.
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4.- Además, tipifica la protesta social como una “amenaza al interés económico general”, pese a ser un derecho constitucional. La represión se disfraza de defensa del orden público, pero es una criminalización directa de la lucha campesina y de los pueblos originarios.
5.- Con esta ley se blindan sectores económicos históricamente privilegiados y se cierra la puerta al diálogo. Todo esto, impulsado por el cogobierno liberal-nacionalista que controla el Congreso, dejando claro los intereses que realmente representan las personas diputadas.
6.- La Oacnudh ya lo advirtió: esta ley profundiza la criminalización de conflictos sociales y afecta derechos de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes. Pero al cogobierno no le importa las advertencias internacionales, solo los intereses del poder económico.
Seguro que volveremos a escuchar el silencio atronador de quienes ayer llamaban a la defensa de la Constitución, pero que hoy, con este cogobierno, se muestran dóciles y cómplices. Hay que recordarles que la Constitución está por encima de cualquier norma que la contradiga.
7.- ¿Y los que se dicen defensores de la Constitución dónde están? ¿Dónde están las voces de los que hace unos meses se llenaban la boca de defender la soberanía, la democracia y la Constitución?





