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Honduras se prepara para afrontar las elecciones más caras y violentas de su historia

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Tegucigalpa. –Las elecciones generales de este 28 de noviembre serán las más costosas en la historia democrática de la nación centroamericana y, quizás, las más importantes en las últimas décadas tras doce años de gobierno del oficialista y conservador Partido Nacional que se mantiene en el poder luego del golpe de Estado de 2009.

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Para el proceso electoral de 2021, que contempla las elecciones primarias e internas y las generales, el Estado tuvo una erogación de 2, 848, 650,543 lempiras, lo que representan más de USD 115, 798, 802.

Del total de fondos, en las internas y primarias, se ejecutó por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo rector de las votaciones, 1,100 millones y para las generales se aprobó un presupuesto de 1,700 millones de lempiras siendo el proceso electoral más costoso para los hondureños desde la entrada en vigor de la actual Constitución de la República en 1982 y la llamada “era democrática” que acabó con gobiernos militares.

Desde el retorno a gobiernos civiles, se escogerá al décimo primer gobernante hondureño o como se le llama Jefe de Estado. El liberal, Roberto Suazo Córdova, durante el periodo de 1982 a 1986, fue el primer presidente en la “era democrática” y el presidente número 27 elegido constitucionalmente.

Le siguió José Simón Azcona, del Partido Liberal, quien gobernó 1986 a 1990; luego asumió el poder Rafael Leonardo Callejas del conservador Partido Nacional hasta 1994. Continuaron los gobiernos liberales para 1994 a 1998 Carlos Roberto Reina y Carlos Roberto Flores hasta 2002.

Durante el periodo de 2002 a 2006 ocupó la presidencia, el nacionalista Ricardo Maduro. Para 2006, Manuel Zelaya Rosales gana las elecciones, sin embargo, fue derrocado por las Fuerzas Armadas de Honduras, en junio de 2009, lacerando e irrumpiendo por medio de las armas el Estado de Derecho y tomando su lugar el gobierno de facto de Roberto Micheletti.

Tras la crisis política y social de 2009, se convoca a elecciones y comienzan doce años de gobierno del Partido Nacional, de 2010 a 2014 fue electo presidente Porfirio Lobo Sosa, luego Juan Orlando Hernández se impuso mediante denuncias de fraude en 2013 y repitió de manera ilegal y fraudulenta en 2017 cuando la propia normativa constitucional prohibía la reelección presidencial, excusa por la que defenestraron a Zelaya Rosales.

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LAS ELECCIONES, UN ALTO COSTO PARA LOS HONDUREÑOS

Según informes del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) y datos recopilados por el equipo de Criterio.hn revelan que, para el proceso electoral de 2009, luego que el entonces presidente Zelaya fue defenestrado por miembros del ejército de Honduras bajo la conducción de las élites económicas y políticas, se gastó alrededor de 637,4 millones de lempiras.

Entre 2012 y 2013 se había autorizado al extinto Tribunal Supremo Electoral (TSE) 650 millones para las elecciones primarias y generales, no obstante, el costo final fue de 1,469 millones de lempiras, más del doble de lo que se tenía previsto.

Para 2016 y 2017, se presupuestó 434,9 millones de lempiras para las elecciones primarias y generales, pero lo ejecutado fue de 1,964 millones. En estas votaciones el incremento supera los 884 millones, siendo así las más caras de la historia.

Cabe indicar que el 19 de enero de 2019, con una mayoría de 112 votos de diputados y diputadas del Congreso Nacional a favor, 15 votos en contra y una abstención, se aprobaron las reformas constitucionales que dio paso a la creación de los nuevos organismos electorales: Consejo Nacional Electoral (CNE) y Tribunal de Justicia Electoral (THE).

Además, se creó la Unidad de Política Limpia que fiscaliza y audita los fondos utilizados en campañas electorales aprobándose un presupuesto para 2018 de cinco millones luego pasó a 20,8 millones y para 2020 incrementó a 30 millones.

El Tribunal de Justicia Electoral (TJE) comenzó a funcionar con un monto de 35 millones de lempiras y para este año fue de 90,2 millones. El presupuesto de las instituciones electorales es parte del proceso electoral, pero no son contemplados en el gasto que representa el proceso como tal.

Para el caso, al Registro Nacional de las Personas (RNP) se le asignaron más de 1,700 millones de lempiras para llevar a cabo el nuevo proceso de identificación con la finalidad de depurar el Censo Electoral y tener un nuevo documento de identificación.

DEUDA POLÍTICA, EL NEGOCIO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y MÁS GASTO

Si de por sí los hondureños pagan un alto costo por las elecciones, también está la denominada deuda política que es la contribución otorgada por el Estado a los partidos políticos por cada sufragio válido que obtienen en las elecciones y está contemplado como normativa en la Ley Electoral en su artículo 82.

Para los partidos minoritarios ha sido un negocio redondo debido a que se les otorgaba un 15% del valor de la deuda política que recibía el partido que alcanzaba la mayor cantidad de votos, es decir, que, si el Partido Nacional o Liberal recibían 80 millones por deuda política, a los partidos minoritarios que obtuvieran menos de diez mil marcas, se les otorgaría el 15% de 80 millones (12 millones de lempiras).

En 2009 se pagó por concepto de deuda política 96, 574,494 lempiras; en 2013 fue de 130, 988,812; en 2017, 113, 801,265 y en 2018 fue de 183, 962,624.

Solo entre 2013 y 2017 los partidos minoritarios: Democracia Cristiana (DC), Unificación Democrática (UD), Innovación y Unidad Social Demócrata (Pinu-SD), Partido Vamos, Frente Amplio Político Electoral en Resistencia (FAPER), Alianza Patriótica, recibieron cada uno de ellos 15, 127,707.48.

Con la entrada en vigor de la nueva normativa electoral se modificó que las minorías recibirán un porcentaje establecido, por lo que se determinó que ahora será por voto obtenido beneficiándose así los partidos mayoritarios (Liberal, Nacional y Libre).

Si se tomaran en cuenta las reformas y utilizando las cifras del proceso electoral de 2017 el Partido Alianza Patriótica, con los 6,517 votos que obtuvo, solo hubiera recibido 384,503 lempiras y no 9, 173,173.82. En tanto, el Partido Anticorrupción (PAC) con 5,983 votos 352,997 lempiras; la UD, 273,347; Partido Vamos 177,177 lempiras.

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LAS MÁS CARAS DE CENTROAMÉRICA

Según datos de la revista Mercados y Tendencias, Honduras es la nación centroamericana con más gastos en elecciones.

Las votaciones generales de noviembre en Honduras, representan un gasto mayor a los $USD 73 millones, mientras que en Guatemala las últimas votaciones, que dejaron como ganador a Alejandro Giammattei, costaron $USD 72,8 millones.

En cambio, en Nicaragua fue de $USD 45 millones y en El Salvador se destinaron 27 millones. Cabe señalar que en algunos países de la región se escoge al presidente y a los congresistas en diferentes elecciones.

En estas votaciones los hondureños deberán escoger al próximo presidente o presidenta de Honduras, además de 128 diputados con sus respectivos suplentes, 298 alcaldes y vicealcaldes, 2,092 regidores y 20 diputados al Parlamento Centroamericano.

Luego de que la candidata de Libre, Xiomara Castro, pactara alianzas de hecho, con Salvador Nasralla y con Milton Benítez, “El Perro Amarillo”, han quedado 13 candidatos presidenciales, de los cuales once son hombres y dos mujeres.

A raíz de las alianzas que, también y a última hora, incluyeron a un sector del Partido Liberal, Xiomara Castro, se perfila, según las encuestas, a ser electa la primera mujer presidenta, superando al candidato del oficialista Partido Nacional, Nasry Asfura.

De los aspirantes presidenciales, siete han sido señalados o implicados en algún delito o acusación de corrupción, seis no tienen cuentas pendientes con la ley y uno de estos ni siquiera se conoce quién es porque reemplazó al entonces candidato Salvador Nasralla, que se unió a Castro.

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LAS ELECCIONES MÁS VIOLENTAS

Según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en su último boletín de violencia política, que contempla desde el 23 de diciembre de 2020 hasta el 25 de octubre, contabilizaba 64 hechos de violencia en torno al proceso electoral primario y general.

De lo anterior, 27 son asesinatos, 18 coacciones, 11 atentados, 6 amenazas, 1 coerción y 1 rapto. De estos, 31 registros de violencia se reportan en el Partido Nacional, 19 en el Partido Libre, 9 en el Partido Liberal y 1 en la Alianza Patriótica, Partido Anticorrupción, Partido Salvador de Honduras.

Sin embargo, datos recabados por el equipo de Criterio.hn en la actualidad contabiliza 75 casos de violencia política y al menos 33 asesinatos de personas involucradas en la política, con esto y sin haber concluido el proceso electoral se puede determinar que son las elecciones más violentas de la historia.

Cabe indicar que Tras las votaciones de 2017, que concluyeron con la fraudulenta e  ilegal reelección del gobernante Juan Orlando Hernández, se desataron masivas protestas que dejaron al menos 43 muertos, según organizaciones locales de derechos humanos, mientras que un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) recabó 22 muertes de civiles a manos de agentes policiales y militares.

Las pérdidas económicas producto de esa crisis política electoral ascendieron a más de 1,600 millones de lempiras, según cálculos del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).

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