Sequía, fenómenos climáticos y menos recursos: el agro hondureño enfrenta una tormenta perfecta
La combinación entre el fenómeno climático del Súper Niño y los recortes a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y otras instituciones orientadas al sector agrícola amenaza con profundizar la crisis alimentaria en Honduras, donde productores advierten pérdidas de cultivos, aumento de precios y mayor dependencia de importaciones de alimentos básicos.
Tegucigalpa, Honduras. –Mientras Honduras enfrenta una de las mayores amenazas climáticas para el agro en los últimos años, marcada por sequías prolongadas, altas temperaturas y el riesgo de pérdidas masivas de cultivos por el fenómeno del Súper Niño, el Presupuesto General de la República de 2026 plantea una drástica reducción a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
La contradicción ha encendido las alertas entre organizaciones campesinas, productores y defensores del agro, en medio de una emergencia climática, el Estado decidió disminuir más de la mitad el presupuesto de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), además de reducir fondos al Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) y al Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa).
El presupuesto asignado a la SAG pasó de 9,013,975,178 de lempiras en 2025, a 4,649,298,228 de lempiras en 2026, equivalente a una reducción del 48.4%, según el proyecto presupuestario aprobado por el Congreso Nacional, el pasado 22 de abril.
A ello se suma que el IHMA vio reducidos sus recursos en más de 103 millones de lempiras, mientras Banadesa obtuvo una baja cerca de 1,790 millones de lempiras en comparación con presupuesto de 2025.
Pie de foto: Las reducciones ocurren en un escenario particularmente crítico para el país. Organizaciones campesinas y productores han advertido que el fenómeno climático del Súper Niño provocará sequías más intensas, retraso de lluvias que dejará pérdidas agrícolas y posibles inundaciones derivadas de tormentas extremas.
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MENOS PRESUPUESTO PARA SEMBRAR EN TIEMPOS DE SEQUÍA
El impacto ya comienza a sentirse en el campo hondureño. Productores reportan parcelas secas, retrasos en la siembra y pérdidas tempranas por la ausencia de lluvias durante mayo, un mes que históricamente marca el inicio del ciclo agrícola.
Para sectores campesinos, la reducción presupuestaria evidencia que el agro no está siendo tratado como una prioridad nacional pese a que Honduras depende cada vez más de las importaciones de alimentos básicos.
Yasmín López, coordinadora del Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina (Codimca), advirtió que el recorte presupuestario agravará una más la crisis alimentaria que ya golpea a las comunidades rurales que dependen de producir sus tierras.
“Al quitarle los recursos a una secretaría que tiene que responder a una necesidad latente del movimiento campesino, pareciera que nos toca enfrentar una crisis aguda en este país”, dijo a Criterio.hn la entrevistada.
De igual manera, señaló que miles de familias campesinas no han podido sembrar por la falta de lluvias, situación que reducirá la disponibilidad de alimentos tanto en el campo como en las ciudades.

Desde el Valle del Aguán, la coordinadora general de la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguán (COPA), Esly Banegas, cuestionó que, en lugar de fortalecer a la SAG ante una emergencia climática, el Estado haya optado por disminuirle recursos.
A juicio de la Banegas, esto demuestra “falta de voluntad política” para enfrentar la crisis agrícola y alimentaria, en esa misma línea, reprochó la poca presencia estatal en las zonas más afectadas por el cambio climático y la inseguridad alimentaria.

En ese sentido, Banegas reprochó que las organizaciones campesinas han tenido que gestionar apoyo con agencias de internacionales ante la ausencia de respuestas gubernamentales.
Durante una entrevista brindada a Criterio.hn la coordinadora general de COPA explicó que la sequía ya provocó pérdidas agrícolas porque durante mayo no se registraron lluvias suficientes para sembrar. “Nadie pudo sembrar y nadie va a cosechar”, resumió.
Según Banegas, la falta de políticas públicas para enfrentar la crisis alimentaria provocará un incremento acelerado de la canasta básica y profundizará el hambre en las comunidades más pobres.
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CRISIS EN EL AGRO SE AGUDIZA AÑO CON AÑO
Para el productor agrícola y expresidente de la Asociación de Productores de Granos Básicos (Prograno), Juan Valladares, la crisis del agro hondureño no es reciente, pero se ha agravado por el cambio climático, el incremento de costos de producción y la falta de inversión estatal.

En pláticas con este medio digital el expresidente de Prograno advirtió que Honduras depende cada vez más de las importaciones de alimentos básicos, pese a tener potencial para producirlos localmente.
Valladares consideró que la ausencia de sistemas de riego y cosecha de agua es uno de los principales obstáculos para enfrentar el impacto del fenómeno climático el Super Niño.
A criterio del dirigente agrícola, aunque existen intenciones de impulsar proyectos de riego y almacenamiento de agua, muchas medidas llegan tarde frente a la magnitud de la crisis climática que ya afecta las cosechas.
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¿QUÉ DICE EL GOBIERNO?
El titular de la Secretaría de Finanzas (Sefin), Emilio Hernández Hércules, justificó la reducción presupuestaria a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y otras instituciones argumentando que “muchos proyectos no tenían sustento financiero”.
No obstante, el funcionario aseguró que el gobierno prevé una inversión cercana a los 1,500 millones de lempiras para la compra anticipada de semillas mediante coordinación con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
En una breve conversación con Criterio.hn el funcionario indicó que la iniciativa iniciativa beneficiaría a más de 200 mil productores de granos básicos, café y ganadería, además de incluir reparaciones en los sistemas de riego en varias zonas del país, con especial énfasis en el corredor seco.
Sin embargo, organizaciones campesinas consideran insuficientes esos anuncios frente a la magnitud de las amenazas climáticas y la reducción estructural del presupuesto de la SAG.
Además, sostienen que Honduras necesita fortalecer programas de riego, cosecha de agua, bancos de semillas nativas, asistencia técnica y financiamiento rural, especialmente para pequeños productores que cultivan en laderas y zonas vulnerables a fenómenos climáticos.
El escenario genera interrogantes sobre las prioridades estatales en medio de una emergencia climática que amenaza directamente la producción de alimentos básicos en la dieta del hondureño como el arroz, frijoles y maíz.
Para organizaciones campesinas y productores, la contradicción podría traducirse en más hambre, incremento de precios y una mayor dependencia de importaciones en uno de los países más vulnerables al cambio climático en América Latina.





