Estiman que el 52% de los productores de arroz de Honduras han migrado a EE UU

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Migración, TLC y alza en los precios de los fertilizantes, podrían estar provocando disminución en la producción de arroz

Tegucigalpa. Se estima que la producción de arroz en Honduras disminuirá en un 30% durante el 2022, en relación a las cifras de 2021 debido a que el 52% de los productores han migrado a Estados Unidos por las precarias condiciones en las que viven, asegura un sector de este rubro, mientras otro, aunque no niega la migración, asevera que la producción de este año será exitosa.

La estimación sobre la disminución en las cosechas ha sido efectuada por el presidente de la Asociación de Arroceros de Honduras, Fredy Torres, quien no precisó las cifras, pero arguye que la reducción en las cosechas se debe a que los productores no están recibiendo el apoyo necesario y por ende han migrado en caravanas hacia la nación norteamericana.

Torres dijo que desde inicios del año se abrieron las puertas de la degradación arancelaria y comenzó la crisis para este sector. Asegura que Honduras contaba con 25 mil productores de arroz a nivel nacional, pero debido a la falta de apoyo al sector muchos han migrado y apenas unos dos mil productores se mantienen firmes en el rubro.

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Por su parte el presidente de la Asociación de Arroceros en los departamentos de Colón y Atlántida, Ramón Rodríguez, en declaraciones a Criterio.hn, aunque no refutó la migración de los productores, contrarió las declaraciones de Fredy Rodríguez en lo referente a las cifras de la producción.

Rodríguez asegura que el país registrará un aumento en la producción del grano, gracias al apoyo gubernamental y a las buenas condiciones de la época lluviosa.

El productor asegura que las condiciones climatológicas están siendo de gran ayuda para las cosechas en el campo. “Yo le garantizo a la población que no habrá desabastecimiento de arroz en todo este año, estamos trabajando para mejor la producción para el año entrante”.

Rodríguez declaró que ya están canalizados alrededor de 100 millones de lempiras a nivel nacional para brindar apoyo a los agricultores a través del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) y aseveró que los primeros en beneficiarse serán los departamentos de Comayagua, Atlántida, Colón y Yoro. Este apoyo financiero representa un estímulo para el productor, es oportuno y positivo para el campo, “lo estamos aprovechando, así como estamos aprovechando el buen invierno, las cosechas serán positivas tanto en arroz como en maíz”, celebró.

El productor estima que para este año se producirán alrededor de 1 millón doscientos mil quintales de arroz a nivel nacional, frente a 900 mil quintales, producidos en 2021.

Los hondureños consumen alrededor de 4.5 millones de quintales y lo que no se produce en el país, obligatoriamente tiene que importarse.

Si la producción se estima en más de un millón de quintales por año y el consumo es de 4.5 millones de quintales, significa que las importaciones andan en un 80% para cubrir la demanda nacional.

Rodríguez expuso que hace cinco años solo recibían 420 lempiras (USD 17.3) por cada quintal, pero actualmente lograron un reajuste de 40 lempiras por quintal, siendo esto un estímulo para el agricultor y a la vez más tierra produciendo en los próximos meses.

Además, considera que hablar de una reducción del 30% en la producción es una opinión demasiado apresurada, cuando más bien las expectativas para este año son positivas y traen un aliento al sector productor.

Misma valoración tiene el subsecretario de Agricultura, Roy Lazo, quien asegura que no se dará tal disminución en la producción en el grano. En entrevista con Criterio.hn, declaró que, si bien es cierto en años anteriores se ha dado una reducción de arroz, este 2022 no se prevé una baja.

Expuso que las zonas productoras, por tradición, están experimentando una reducción en sus cosechas, desde hace 20 años, debido a factores relacionados con el Tratado de Libre Comercio, que hasta la fecha tiene un arancel de 7.5% para el arroz, pero se estima que para el próximo año llegará a cero por ciento.

“Estamos protegiendo al productor nacional, trabajamos para que el cultivo no desaparezca, aunque la juventud ha abandonado el agro y lo ha dejado en manos de los campesinos de la tercera edad, eso, sin duda, también refleja una disminución en las cosechas”, apuntó Lazo.

De su lado el subdirector del Instituto Nacional Agrario (INA), Rafael Alegría, en entrevista con Criterio.hn, manifestó que los productores de arroz están haciendo estas declaraciones pensando en los departamentos que no son productores de arroz y donde la temporada de lluvia no es favorable. En ese mismo orden dijo que en Comayagua y Colón esa disminución no se verá reflejada, puesto que son los departamentos con mayor producción en el país.

Sin embargo, reconoció que en la última cosecha las arroceras han disminuido, tanto que se estima que no llegan ni a un millón de quintales en producción, cuando la demanda anda entre tres y cuatro millones de quintales.

Alegría manifestó que el acceso a préstamos en el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa), son de ayuda al productor por el bajo interés y son créditos de auxilio con garantía para la compra, pero enfatizó que el inconveniente de ahora ya no es de financiamiento, sino del alza en los precios de los fertilizantes, que son poco accesibles para los pequeños y medianos agricultores.

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Alegría considera que, en el término de dos años Honduras será un país autosuficiente en granos básicos y podría llegar a exportar los granos que produce o al menos tener un excedente. “Estamos trabajando para crear esfuerzos y poder mejorar la productividad en el campo y poder producir al menos lo que necesitan los hondureños para su consumo”.

El pasado 8 de junio, el gobierno de Xiomara Castro inició la entrega del Bono Tecnológico Productivo (BTP) para apoyar a los pequeños y medianos productores del país. En esta primera etapa el gobierno asegura que beneficiará a 120 mil pequeños productores del agro.

El bono consiste en dotar de semilla mejorada, fertilizantes e insumos para el control de plagas y la siembra de arroz, frijol y sorgo.

Además, el gobierno de Castro aprobó 1,000 millones de lempiras a través de Banadesa para apoyar a los campesinos con préstamos al 2,5 % de interés para la siembra de primera cosecha que se da entre los meses de mayo y noviembre.

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