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Hondureños aún no se deciden por quién votar en elecciones de noviembre

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Tegucigalpa. –El estrecho margen en los sondeos de intención de votos a nivel presidencial y el alto porcentaje de electores que están indecisos o no votarán durante las elecciones generales del 28 de noviembre, refleja la inconformidad de la población con los políticos.

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Para el caso, la última encuesta de intención de votos de la encuestadora Cid Gallup, publicada por diario La Prensa, expone que el 36 % no sabe por quién ejercer el sufragio a nivel presidencial. Los datos, que refieren la intención de voto por partido político, establecen que el oficialista Partido Nacional tiene un 31 % de intención de votos, seguido por el Partido Libertad y Refundación (Libre) con 13 % al igual que el Partido Liberal.

En cambio, la encuestadora TecniMerk, en el sondeo de opinión detalla que por la Presidencia el 25 % no sabe por quién votará, pero a la vez señala que Xiomara Castro aventaja a sus contendientes con 31 %; Nasry Asfura, con un 22 %; Salvador Nasralla, con  15.4 % y un 6.5 % se inclina por Yani Rosenthal.

En tanto, la encuestadora Tresearch posesiona a Castro con una mínima diferencia sobre Asfura con menos del 1 % de ventaja y un 9.9 % está indeciso.

En entrevista a Criterio.hn, el sociólogo José Armando Orellana expuso que es normal los altos niveles de rechazo de un gran porcentaje de la población que en este momento está indecisa frente al proceso electoral y arguyó que esto se debe a la desatención de la clase política a los problemas de país, en especial del oficialismo que lleva 12 años en el poder.

“La ciudanía no se debe dejar llevar por este tipo de encuestas y definirse en función a las propuestas que están haciendo los partidos políticos para transformar las situaciones que agravan las condiciones de nación”, aconsejó.

De igual manera, el exfiscal Edmundo Orellana aprecia que el alto nivel de rechazo refleja el desencanto que tiene el pueblo hondureño con sus partidos políticos y sus dirigentes.

“Si hay una cantidad muy próxima a la mitad de la población políticamente activa que se está absteniendo habría que preguntarse por qué los partidos políticos han sido incapaces de atraer esos votos”, cuestionó.

Para Orellana, el problema surge por la falta de credibilidad de los candidatos presidenciales. A modo de ejemplo, el Partido Liberal lleva a la cabeza un exconvicto declarado culpable por delitos relacionados al narcotráfico; el Partido Salvador de Honduras (PSH) que responde solo a las directrices de Salvador Nasralla; el Partido Nacional, con Asfura, señalado por la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (UFERCO) por corrupción; y Libre, con la candidatura que, según Orellana, está invisibilizada por la figura que se impone del expresidente Manuel Zelaya.

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ENCUESTAS, UN JUEGO TÁCTICO Y ESTRATÉGICO DE LOS CANDIDATOS

Armando Orellana considera que las encuestas se han venido utilizando como un recurso disuasivo o más bien de convencimiento al elector indeciso para buscar incidir o persuadir.

Lo problemático es cuando se manipulan los resultados o pueden hablarse de elementos que llevan de ante mano una orientación o mal utilizando los resultados para generar engaño en la población.

“El ciudadano no debe dejarse llevar simplemente por este tipo de información que se divulga con el propósito de debilitar a alguna fuerza o fortalecer a otra, la ciudadanía debe ubicar que este proceso es vital para mejorar las condiciones de vida y mejorar la imagen que se tiene a nivel internacional”, instó.

Hasta el momento las encuestas se contrarían unas con otras. En su mayoría la candidatura de Castro supera a la del oficialismo con un reducido margen lo que, a criterio de expertos, podría desatar una nueva crisis electoral si dos o más candidatos se declaran ganadores el día de las elecciones.

Encuestas reflejan elevada indecisión de electores y un estrecho margen en intención de voto, lo que podría conllevar que dos o más candidatos se declaren ganadores la noche del domingo 28 de noviembre y con ello se desataría una nueva crisis electoral

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