Compras de vacunas en Honduras podrían conllevar a nuevos actos de corrupción

Colegio Médico sugiere ponerle «lupa» al tema y advierte que si el gobierno no garantiza la cadena de frío que requieren las vacunas, éstas se podrían dañar como ocurrió con 250 mil pruebas PCR.

 

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. – Nuevos desplantes asoman ahora en las compras directas de la vacuna contra la Covid-19 que hará el gobierno y el Instituto Hondureño de Seguridad Social, (IHSS), en un nuevo capítulo que rememora las compras irregulares y fraudulentas de insumos, ventiladores mecánicos y hospitales móviles aún inoperantes, en el preámbulo de un nuevo pico del patógeno viral que se podría registrar en enero de 2021 en el país.

La Constitución de la República en el artículo 145 dice que “se reconoce el derecho a la protección de la salud. El deber de todos a participar en la promoción y preservación de la salud personal y de la comunidad. El Estado conservará el medio ambiente adecuado para proteger la salud de las personas…”.

Pese a ello médicos denuncian que Honduras no figura en la pre lista para la compra de la vacuna producida por AstraZeneca, mientras el gobierno, al que califican de irresponsable, dice garantizar el acceso a una vacuna que solo tiene 70 % de efectividad contra el patógeno viral.

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En noviembre el Congreso Nacional aprobó la compra directa 1.4 millones de dosis de vacunas y cubrir la demanda de 700 mil derechohabientes del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en una sesión virtual en la que la Junta Directiva del Poder Legislativo rechazó propuestas de asesoría científica e instancias de transparencia en la compra del fármaco.

Con la Ley de Vacunas de 2014 Honduras logró dosis para el 20 % de la población a través de la Alianza Mundial para las Vacunas (GAVI), que administra el mecanismo COVAX Facility para el acceso y certificación por una autoridad reguladora estricta de referencia para la Organización Mundial de la Salud (OMS), como las agencias de la Unión Europea, Japón y Estados Unidos.

El 20 % de las dosis será obtenido por el Estado de Honduras en carácter de donación y se estima en al menos 1.9 millones de dosis.

Recientemente la secretaría de Salud solicitó al Congreso Nacional la aprobación de 748 millones de lempiras para adquirir otras 1.9 millones de dosis y acumular 3.8 millones para atender a la población en riesgo.

La jefa del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), Ida Berenice Molina, detalló que, en aplicación de la Ley de Vacunas, las dosis serán compradas a través del fondo rotatorio de los estados miembros de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Será la OMS la que definirá cuál de las vacunas, que está en proceso de aprobación, llegue al país tentativamente en el segundo semestre de 2021, mientras que las dosis con AstrZeneca, de acuerdo con el contrato suscrito con el Cohep, se espera que comiencen a llegar en el segundo trimestre.

En cuanto al IHSS el componente de compra se basa en un anticipo de 20 % por adhesión a la compra; 40 % más si una agencia reguladora autoriza el fármaco, ambos pagos son capital de riesgo propicio a perder si el fabricante recibe una oferta más atractiva; y el 40 % restante en el momento de entrega de la vacuna.

El procedimiento lo cubre una garantía de 1.5 millones de dólares que aporta el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, (COHEP), por si fracasa el proceso de elaboración y no se afecte las finanzas del Seguro Social ya que un banco o una aseguradora cubriría el riesgo financiero de compra, según Carlos Salinas, miembro de la Junta Interventora del IHSS. 

No obstante, los expertos critican que el procedimiento de compra por sí sola no cubre posibles efectos secundarios o secuelas que implican una pócima no certificada por La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), como punto de inflexión en antecedentes de impunidad en el saqueo del IHSS, frecuentes actos de corrupción en Inversión Estratégica de Honduras, (Invest-H) y la Comisión Permanente de Contingencias, (Copeco), en el manejo de los recursos públicos durante la pandemia de Covid-19.

Vacuna
El costo unitario de la dosis de la vacuna de AstraZeneca es de 4 $. La primera entrega de 150 mil dosis, de las 1.4 millones de dosis,  llegará el 21 de abril, según el contrato entre el Cohep y la empresa farmacéutica y que diario El Heraldo publicó.

INMUNIZADOS

La búsqueda y acceso a la cura de la Covid-19 es de poder público-privado de las potencias mundiales por producirla y acapararla como muestran inversiones millonarias y no existe un punto de equilibrio cuando los países pobres y subdesarrollados solo tienen acceso garantizado para el 20 % de su población.

Y a pesar de la unión de esfuerzos de los más débiles y de los organismos mundiales para disponer de ella, también confluyen intereses y compromisos de empresas privados y la opacidad en cláusulas de confidencialidad con la que actúan gobiernos de cuestionada legalidad y legitimidad como la actual administración hondureña.

El futuro de la salud y la vida de los hondureños está ante un riesgo inimaginable e incierto, y si las vacunas son insuficientes y la inmunización del fármaco producido por AstraZeneca es insuficiente, el aislamiento, distanciamiento social y las medidas de bioseguridad serán las mejores barreras para evitar que más gente enferme y que un porcentaje de ellos mueran.

Las compras serán bajo la cuestionada credibilidad del gobierno, la voracidad de firmas farmacéuticas y dudas de que la vacuna no sea peor que la enfermedad. Quizá lo único rescatable sea la experiencia que dejó la campaña de vacunación contra la poliomielitis de 1984, cuando más de un millón de infantes recibieron su dosis en una sola jornada de 48 horas.

LA POLITIZACIÓN

El temor de que la política contamine el manejo de la vacuna es otra posibilidad por el uso político que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo con la vacuna en las elecciones presidenciales de noviembre pasado.

En Honduras esa arma se convierte en la utilización de los recursos públicos, aprovechando la pandemia y los dos huracanes que azotaron al territorio hondureño en noviembre pasado, para comprar votos de cara a las elecciones. A diario se ve a los precandidatos presidenciales, a alcaldes y a diputados, repartiendo víveres, ropa, frazadas, entre otras cosas. La mayoría del partido de gobierno (Nacional), pero en estas acciones también se incluye a candidatos a diputados de la oposición que buscan la reelección y que también reciben fondos estatales.

En un año político, la presidenta del Colegio Médico de Honduras (CMH) Suyapa Figueroa, no descarta que la vacuna sea utilizada como instrumento político por parte del gobierno para buscar votos que favorezcan la permanencia en el poder del Partido Nacional.

“Este gobierno es capaz de cualquier cosa, nosotros de este gobierno podemos esperar lo peor y el hacer actos demagógicos con la vacuna sería más bien poco, para lo que han hecho. Han negociado con el hambre de la gente, aquí han negociado con esa gente que está muriendo de sed y comida, entonces si no les dan una bolsa solidaria por no tener simpatía política, por qué no pensar que no pueden hacer esto con la vacuna”, expresó Figueroa en una entrevista con Criterio.hn.

El 25 de noviembre el presidente de Honduras, Juan Hernández, firmó en calidad de testigo de honor una carta de intención con la farmacéutica AstraZeneca para la adquisición de 1.400.000 dosis de vacuna ZD 1222 contra la Covid-19 por parte del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). Y el 26 de noviembre envío al Congreso Nacional una iniciativa de ley para que se garantice que la vacuna contra la Covid-19 sea gratuita para los hondureños.

Ante la falta de transparencia y los reiterados actos de corrupción, la presidenta de los médicos hondureños pidió, tras la aprobación en el Congreso Nacional de la adquisición de las dosis, que el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) investigue a profundidad el tipo de vacuna y si su manejo puede ser garantizado por el gobierno.

“Yo le sugeriría al CNA que investiguen exhaustivamente si se está haciendo de acuerdo a la ley y a los procedimientos, yo le pondría lupa a ese tema”, sugirió Figueroa.

La compra, abastecimiento y calidad de la vacuna son dudosos, afirma segura Carlos Umaña, presidente de los médicos que laboran en el IHSS en San Pedro Sula, quien con sus colegas Yadira Álvarez y Hugo Fiallos coinciden en que el gobierno no tiene acceso garantizado y busca adquirir el fármaco de menor inmunización a la Covid-19.

“Aquí se vende la idea de que la vacuna es la solución a la Covid-19, pero es una nueva zanahoria que han colgado frente al burro para que avance; un nuevo sueño guajiro que nos están queriendo vender como si va a ser la solución a nuestros problemas y lamentablemente no va a ser así”, sostiene el doctor Fiallos.

Y tres factores fundan su posición, “no es la más ideal con 70 % de seguridad; es la más barata y obviamente primero la recibirá la gente económicamente solvente, después los amigos, luego los recomendados, de ahí todos los activistas que trabajaron con fuerza por el partido y al final se va a empezar a establecer a la población en riesgo”.

“Traen genéricos y cosas de tercera categoría para ofrecerlas como la octava maravilla del mundo cuando la vacuna podría llegar en septiembre u octubre del 2021 y probablemente sea politizada o genere violencia”, subraya el galeno.

Sin embargo, no hay explicación por qué en el Congreso Nacional se están creando decretos para compras directas de la vacuna; pidiendo dinero para una vacuna que la OMS está ofreciendo de forma gratuita, acotó la doctora Yadira Álvarez. 

Ella comparte que el fármaco tal vez llegue en septiembre o finales del 2021, sin que el país aproveche la opción de Nicaragua, inmersa en producir y obtener un buen lote de la Sputnik-5 que brinda dos años de inmunización.

El medico Fidel Barahona indicó que la ley para comprar vacunas contra el coronavirus servirá para justificar futuras irregularidades pues fue aprobada cuando ya se cuenta con una normativa adquirirla.

“Eso llama la atención cuando hay toda una tendencia para descapitalizar a las instituciones de previsión social y cuando uno ve eso está indicando que el gobierno está desatendiendo su responsabilidad y le está pasando eso al IHSS, diciendo que debe atender a sus derechohabientes. Ellos hacen la ley para justificarse porque esa ha sido la norma de este gobierno”, dice Barahona.

Además, cuando no se permite la labor veedora es porque algo raro está pasando por bajo, por ejemplo, si la red fría no es compatible con las recomendaciones de la vacuna, no tendría sentido comprarla, concluye.

Al respecto la presidenta del Colegio Médico de Honduras advierte que si el gobierno no ha tomado las medidas necesarias para garantizar  la cadena de frío que se requiere, las vacunas podrían correr la misma suerte que las 250 mil pruebas PCR que se dañaron por la mala manipulación.

Figueroa explicó que la cadena de frío requiere de un costo adicional, «que esperamos nosotros se haya tomado en cuenta a la hora de comprar la vacuna».

Suyapa Figueroa, presidenta del Colegio Médico de Honduras, denunció el pasado 2 de diciembre que el gobierno pretende obligar al personal de la salud aplicarse una vacuna que aún no está certificada por la FDA, cuando es una decisión personal.

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En ese contexto como el del descrédito oficial en el manejo de la pandemia, fue el que la directora médica del lHSS, Bessy Alvarado, aseguró que el gobierno «no firmó el convenio, que venció el pasado viernes (21 de noviembre), para reservar las vacunas que se entregarían en marzo de 2021», lo que generó críticas y descontento.

Con este convenio el fármaco se obtendría a precio de 4 dólares, del primer lote que fabricará Oxford, sin embargo, ahora el país tendría que esperar, si acaso, hasta septiembre y adquirirlas a valor de mercado, que sería de 8 a 16 dólares.

Las redes sociales propagaron el malestar ciudadano que comparó la denuncia con el fraude millonario de los siete hospitales móviles adquiridos para la “emergencia sanitaria” y que no serán utilizables sino a finales de febrero de 2021.

ESFUERZOS REGIONALES

La OMS y la OPS, planean vacunar a la población meta del hemisferio occidental a un costo mayor a 2,000 millones de dólares que son insuficientes ante la demanda de una cura y protección urgente para la población más vulnerable del continente, en una operación de salvataje planetario en la que los arietes son las firmas AstraZeneca y los laboratorios Moderna en colaboración con la Universidad de Oxford, Inglaterra. 

A inicios de octubre, México pagó 159 millones 876,920 dólares a la Alianza GAVI y presentó los documentos de garantía de riesgo por 20 millones 629,280 dólares, para participar en el mecanismo COVAX Facility, teniendo la alternativa de comprar más vacunas a través del fondo renovable de la OPS, que acelera el acceso a las dosis.

En octubre el gobierno de Costa Rica firmó un acuerdo para comprar un millón y medio de dosis de la vacuna candidata, iniciando en el primer trimestre de 2021 con la firma Pfizer y BionTech, operación de la que no trascendieron detalles por acuerdos de confidencialidad comercial que exigen las empresas.

El gobierno ´tico´ también se sumó a COVAX-Facility para recibir un millón de dosis. “Este es uno más de los esfuerzos que realiza el Gobierno para procurar la vacuna necesaria para enfrentar el Covid-19. Cuando se encuentre disponible, estaremos garantizando la protección del derecho a la salud, la cual es un derecho invaluable y es necesaria más para levantar la economía post pandemia. En esta misma dirección se desarrollan otros esfuerzos para tener más cantidad de vacunas, que serán anunciados oportunamente”, manifestó el presidente Carlos Alvarado.

El 24 de noviembre el gobierno de El Salvador acordó con AstraZeneca la compra de 2 millones de dosis de la vacuna desarrollada por la farmacéutica y la Universidad de Oxford, informó el presidente Nayib Bukele en su cuenta de Twitter.

Nicaragua mantiene tres opciones para inmunizar a la población de la Covid-19. Un financiamiento de 50 millones de dólares del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para inversiones público-privadas y acuerdos con la Federación Rusa para la transferencia de tecnología para producir la vacuna Sputnik-5 de manera local, sin descartar adherirse a COVAX Facility.

HAGAN FILA

Las compras realizadas por los gobiernos de la región agrandan el rezago de Honduras que con dos mil 500 millones de dólares en deuda externa comenzó a enfrentar la pandemia, aprobó una ley paralela de vacunas que faculta más empréstitos foráneos y aun así no figura en la pre lista de clientes.

Uruguay tendrá la vacuna para el 25 % de su población a un precio de tres dólares la dosis. Asimismo, 750 millones de dólares para compras adicionales del fármaco.

Colombia espera recibir 10 millones de vacunas en el segundo trimestre de 2021 con COVAX y tiene acuerdos de confidencialidad con seis empresas que lideran el proceso, como Pfizer, AstraZeneca, Janssen, Sinopharm, Cancino y el Serum Institut de la India.

PFIZER LA ÚNICA REGISTRADA ANTE LA FDA

La firma Pfizer, la única que hasta ahora presentó una solicitud de registro de emergencia de su vacuna en la Agencia de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos, (FDA, por sus siglas en inglés), tiene previsto producir 50 millones de dosis este año y mil 300 millones en 2021, con la desventaja que se conserva a 70 grados bajo cero, pero con una eficiencia de 95 %, la más segura producida hasta ahora y a un costo que rondará 15 dólares la unidad en el territorio norteamericano.

AstraZeneca, que será distribuida en América Latina con el protocolo COVAX Facility, tiene 70 % de efectividad y necesita una cadena de frío de 20 grados bajo cero y con la que ya se cuenta debido a la extensa experiencia de país en vacunación, lo que la hace la más asequible de todas las vacunas hasta ahora. En los últimos días el laboratorio británico y la Universidad de Oxford indicaron que esta vacuna requiere un “estudio adicional”.

Se espera que comience a ser comercializada en junio del 2021, a un costo de cuatro dólares; entre tanto la vacuna rusa, Sputtnik-5, con 91 % de eficiencia, se puede conservar en un refrigerador y valdrá 40 dólares.

Brasil, que con Cuba poseen el mayor bagaje científico y productivo de medicinas del continente, compró 175 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, la que espera recibir el segundo semestre del 2021.

Mientras, por otro lado, el gobierno de Jair Bolsonaro botaba el convenio para comprar 46 millones de dosis de la vacuna china Coronavir, entre el gobierno del estado de Sao Paulo, en manos de un férreo opositor al mandatario, y la firma china Sinovac Biotech, aludiendo que no quería que los brasileños sirvieran de “conejillos de indias”, pese a que es la vacuna más efectiva hasta hoy.

En esa línea de pensamiento actuó el presidente Donald Trump antes de las elecciones cuando en un tuit culpó a la FDA de ser parte de un “Estado profundo» (que conspiraría en su contra) por demorar el desarrollo de una vacuna contra la Covid-19 hasta después de las presidenciales del 3 de noviembre.

Sin embargo, Brasil, donde tres firmas tienen sus vacunas en fases adelantadas, anunció que comprará 178 millones de doses y se une a COVAX Facility para adquirir 40 millones de dosis del fármaco del laboratorio Moderna.

Esta etapa también ha sido de crecimiento vertiginoso de las ganancias de las farmacéuticas, que pasaron de 98 mil millones de dólares a 190 mil millones de dólares al mes de octubre, una abundancia que en plena enfermedad permitió al CEO de Pfizer embolsarse 5.6 millones de dólares el día que la firma anunció la efectividad de su vacuna.

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