Centralismo y demagogia silencian el clamor de la población

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa, Honduras.- Ante la naturaleza de la recesión económica causada por la pandemia y el consecuente incremento de la incertidumbre con motivo de la parálisis económica, el Foro Social para la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) presentó Elementos de Diagnóstico y Lineamientos de Propuesta para un Plan de Reconversión Económica y Social de Honduras.

En este documento se reúne una estrategia económica que agrupa tres prioridades en las que destacan la importancia de la contención y reducción de la propagación de la Covid-19; el impulso de políticas para generar ingresos familiares y fiscales de cara a un descenso de los ingresos tributarios en 2021; y el abordaje de la transformación del país tomando en cuenta la realidad que se vive producto de la pandemia.

Durante el encuentro el coordinador de Investigaciones del Fosdeh, Rodulio Perdomo expuso que los programas de alivio lanzados por el gobierno han tenido un impacto mínimo en los emprendedores de la micro, pequeña y mediana empresa (mipymes) debido a que estos están dirigidos a quienes estén sin mancha en la central de riesgos.

Asimismo, señaló que los fondos de alivio fueron concentrados en el sistema bancario y por lo tanto al conglomerado de empresas que forman parte de este, sin tomarse en cuenta a las cooperativas. Mientras que, entre la población, el alivio de tres meses causó frustración entre los tarjetahabientes porque los bancos generaron cambios sustanciales que dispararon hasta un 70 por ciento de la deuda original.

Perdomo remarcó que es necesario apuntar a políticas que tengan como objetivo incrementar la producción agrícola de los labriegos en la zona rural, detener la importación de granos que se realiza mediante el tratado de Libre Comercio y apostar por una reingeniería de los fideicomisos.

“Siempre que se lanzan programas como estos deben ser sujetos a una evaluación a una rendición de cuentas”, declaró el economista, quien afirmó que los programas de alivio eran criticados porque no se tomó en cuenta que quienes representan estas empresas al visitar el banco se les exige un historial que indique que hay ingresos suficientes, obviando que las mismas están cerradas desde marzo y que no hay seguridad que al abrir nuevamente tendrán ingresos.

Ante tanta incertidumbre, con una reactivación económica aún no clara y el financiamiento a actividades que no lo necesitaban, el investigador del Fosdeh considera que cualquier “propuesta debe basarse en un sistema financiero alternativo, que tome en cuenta a esos miles de unidades productivas que no han tenido acceso al crédito por años y que están siendo víctimas del agiotismo pagando tasas del 20% diario. Básicamente no vemos que esos 5 mil 500 millones lempiras hayan tenido un impacto […] en el desempeño de estas unidades productivas”.

Perdomo apunta que no hay falta de propuestas para enfrentar la crisis; sin embargo, estas iniciativas son ignoradas sin respuesta alguna, dando la “sensación de tener un gobierno muy centralista, de poder muy vertical, que no quiere escuchar el clamor de la población. Esta es una propuesta desde la sociedad civil, pensando en los pobladores que están siempre excluidos”.

El director de investigaciones subraya que cualquier iniciativa tomada por el gobierno debe incluir a la economía informal, pues es una de las más afectadas y será una de las últimas en poder integrarse. Sin embargo, aun cuando hay propuestas, estas: “caen en un saco roto. El gobierno solo dice: ‘tenemos en control la situación’. Anunciaron la construcción de 94 hospitales en marzo y no tenemos ni uno tan solo de esos 94 hospitales. Nos hemos acostumbrado a un sistema político que demagógicamente ofrece cosas que son buenas, que salen en las primeras planas de los periódicos y los noticieros, pero lo real es que hay una gran frustración de la sociedad civil sobre la respuesta que este gobierno ha dado a la pandemia”.

El futuro económico de Honduras

El director del Fosdeh y doctor en economía, Mauricio Díaz Burdett, revela que si bien se habla sobre la opción financiera internacional (préstamos), no se señala que el que ha llegado al país fue utilizado “en buena medida para pagar los sueldos los salarios y otros gastos corrientes que tiene la administración y de otra parte posiblemente algunas cosas que tienen que ver con algún nivel de inversión especialmente de salud”. Pero que la leve financiación que se pudo realizar en el sector salud queda en duda por el escándalo de la sobrevaloración en la compra de los hospitales móviles y si los mismos lograran finalmente usarse.

                                                                                Mauricio Díaz Burdett, director del Fosdeh.

En cuanto a la interrogante sobre cómo se financiará el Estado de Honduras ante la caída de ingresos, Burdett responde: “seguramente será resuelto mediante un mayor endeudamiento interno y externo”, pero advierte que de ser este el caso el gobierno debe estar preparado a renegociar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y abordar el tema de las exoneraciones pues no se puede trabajar sobre la base de medidas que ya fracasaron y que dejan desprotegidos a quienes no tienen las condiciones mínimas para sobrevivir.

En cuanto a las Mipymes, el director del Fosdeh establece que un rescate a corto plazo en las condiciones actuales es difícil y que en cambio la supervivencia de estas dependerá de “un esfuerzo muy fuerte e individual”, porque incluso el sector agrícola rural se dejó a la iniciativa propia del campesinado cuando se pudo dar un mayor empuje.

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