«A las 11:40 PM te asesinaban», escribe Olivia Zúniga Cáceres

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Al cumplirse un mes de su cruel asesinato, Olivia Zúniga Cáceres,  hija mayor de Berta Cáceres,  escribió lo siguiente en su página de facebook.

A las 11.40 pm te asesinaban.
En memoria de mi mamá (1 mes sin usted).

Tenía yo también un gran signo de interrogación en toda mi alma, y ahora gracias a un gran escritor he logrado poner las palabras que encajan antes de ese signo de interrogación, ahora que te hiciste más grande mamá, ahora que hombres y mujeres se autonombraron Bertas.

Olivia Zúniga y su mamá

Ahora es más difícil nombrar esa parte tuya que es más mía y por las que siempre estaremos conectadas,  por las que siempre estaré necesitada de justicia, de construir nuevas alternativas de vida por un mundo más humano, de luchar por jamás ser víctimas, de crear herramientas para enfrentar este sistema patriarcal, racista y capitalista así como usted lo decía y lo hizo.

Ahora sé la pregunta correcta, pero solo escribiré la respuesta y la escribiré así como siempre le gustó a usted que le nombrara sus virtudes y sus hazañas, su perfectos defectos de humana, como siempre le decía “mi imperfecta madre más perfecta”, cuantas cartas y poemas le escribió ésta poeta que solo quería ser poeta para usted, por aquellas sus incansables palabras desde mi primer grado de escuela hasta las últimas veces que pudimos hablar a solas tomando café hecho por sus manos y comiendo pan.

Porque ella mejor que nadie sabía de mi adicción y ella mejor que nadie me complacía con el mejor pancito del pueblo, ella mejor que nadie sabía que yo también, al igual que ella, soy tremenda comelona y por eso siempre me preguntaba a cada rato, “¿Tenés hambre? ¿Querés algo? “allí hay pan, es del bueno” la última carta que le escribí en agosto del año pasado se la di una tarde de esas en que nos atorábamos una buena bacinica de café, se la di convertida en barco de papel para que navegara. Lo que nunca imaginé es que   unos meses más tarde la médico forense me daría su carterita donde cargaba su dinero, sus contactos y… mi carta, y que me la quedaría yo para siempre, pero las palabras se las llevó usted y yo también me he quedado con sus palabras de siempre: “Nunca dejes de escribir, escribís tan lindo, hacélo siempre que sintás ese deseo.” Pues hoy lo siento. A eso siempre le sucedía la siguiente frase: “Vos cuando estabas en primer grado escribías cuentos ecologistas muy bonitos y todavía los guardo” y con orgullo le decía a mi tío Carlos -“Olivia escribe, escribe lindo”- yo siempre pensaba – Lo dice porque es mi mamá- Siempre me decía – Sos buena para las humanidades, deberías estudiar literatura o directora de teatro, aunque derecho te apasiona-.

La última vez que cenamos juntas en casa de MamaBerta ella le contaba a mi pareja que cuando Misinga, la gata de la casa cazaba un pajarito yo no paraba de llorar y que intentaba revivirlo poniendo una paila y sonándola como tambor, que lloraba desconsolada. Fue cuando le dije – Viera mami, nunca le conté pero un día la gata casó una rata embarazada, y supe que estaba embarazada porque cuando abrió su barriga con las uñas vi un montón de ratoncitos tiernos sin pelo  de color rosado que se movían, entonces me puse una bolsa en la mano y los liberé de los dientes y uñas de Misinga, la rata estaba muerta pero los ratones sobrevivieron unas horas y cuando murieron los metí junto con mis hermanas en 2 cajas de fósforos, 2 en cada caja. Los enterramos y les hicimos misa y velorio. Yo era la sacerdotisa y cantamos coros de la iglesia- ella me dijo – ¡Ni quiera dios! ¡Hasta les pudo dar una gastroenteritis!-  yo le seguí diciendo – Pero ahora ya no me gustan, se acuerda aquella vez que dormimos juntas y que estuvimos desde las 11 de la noche siguiendo con una chancleta a un ratón bandido que se andaba comiendo sus confites? nos mantuvo despiertas hasta que amaneció y nunca lo pudimos atrapar hasta que Grahame lo agarró y lo metió en un bote y lo fue a liberar a la calle- ¡hay sí!- me dijo y se reía acordándose mientras cocinaba un rico filete de pescado, dijo que le faltaba sal, yo nunca le decía que me gustaba su comida, porque prefiero disfrutar el momento pero esa vez se lo dije.

Esa fue la última vez que la vi, después me fue a dejar a mi casa y antes de arrancar me dijo– Pobrecita Mamá como lloró cuando se  despidió de Laurita, veníte a estar con ella mañana- Yo le dije que sí, que le daría un buen masaje con un aceite que ella le había preparado a Mamaberta. Salimos de donde mi abuela rumbo a mi casa y sentí tristeza porque mi hermana menor se iba y regresaría probablemente hasta dentro de un año. Todos estábamos tristes. En el camino mi mami me dijo – Olivia mirá si viene mi mochila por favor, creo que la olvidé- le dije que ahí venía. Llegamos. Se bajó mi papi y mi compañero de la paila que iba llena de maletas. Sus gestos de ternura, de infinito amor hacia Camilito, mi hijo, no faltaron, se dirigió a él diciéndole que le había comprado una leche de arroz, cereal, galletas integrales para su merienda y una tacita de cebras.

Ese niño era parte de su centro, era la luz de sus ojos junto a Mamaberta y sus hijos, ella era su abogada, una de sus máximas protectoras. Los malos lo sabían, por eso no dudaron en amenazarla también con secuestrárselo. Ella se encantaba cuando mi hijo le decía “tía la Colocha” ella recibía con cuánto gusto los Whats App de Camilo, él se tomaba fotos y se las enviaba al igual que audios y videos de las canciones que aprendía en el Jardín. Ella de inmediato respondía con caritas y dibujos de flores y animales, con fotos de los lugares por los que andaba y con audios diciéndole cuanto lo quería.

Berta Intre

 Desde su asesinato la mayoría de mis contactos tienen su fotografía y mi hijo cree que es ella y no ha parado de enviar audios y fotos cada vez que puede, pregunta ¿Cuándo viene abuela? ¿Po qué no la puedo tocai, ni vei, ni abashar? Quielo peshcado con cola y aletas Tía la Colocha.

 Le dije a mi niñito que ahora le va a tener que enviar mensajes a través de las ceremonias indígenas o de otra forma. El por dicha lleva sangre de guerreros y guerreras y por fortaleza no se queda atrás, a veces quisiera ser como él de valiente y de razonable. Él nos alcanza toallitas para secarnos las lágrimas, nos abraza y besa cuando ve tristezas, nos dice que no tenemos que llorar cuando vemos sus fotos porque ella no se ha ido y que está adentro de él y de nosotros que no hay de qué preocuparse, a pesar de que su vida ha cambiado por completo también.
Luego me bajé del carro con el niño más dormido que despierto en mis brazos- Vaya pué que les vaya bien, cuidado en el camino, buenas noches- Buenas noches me dijo mi mami y Laura se bajó a darme un abrazo de despedida y con lágrimas nos despedimos. Mi papi se pasó adelante cerró la puerta y Laura con el vidrio abajo se despedía con sus manos por última vez de Camilo, yo vi a mi mamá cuando comenzaba de nuevo a conducir,  Camilo tuvo la suerte de pasar con ella un día más, ella lo cuidaba mientras yo trabajaba lejos. Se lo dejé en casa de mi abuela y la llamé – Aquí le dejo a Camilo, lo lleva al Kínder a las 8 en punto, no quiso desayunar, me lo cuida bien mami- Mi mami: Vaya vaya, dejálo yo lo voy a ir a traer a las 7 en punto y después lo iré a recoger al Kínder no te preocupes, ahí me llamas cuando estés de regreso- .-Bueno, gracias ya me voy se me hace tarde- antes de colgar me preguntó ¿le llevaste piyama, más ropa y  chancletas?, le dije que no, que lo había olvidado. Mi hijo cada 2 días o día de por medio se estaba quedando a dormir con ella y ese día ya le tocaba quedarse con ella, me lo mandó a dejar con mi papá a casa de una tía. Cuando regresé me hizo muchas llamadas entre las 5.00 pm y las 8.14 pm, no sé si quería platicar conmigo o si quería que Camilo se quedara a dormir con ella, quizás estaba preocupada pensando si yo ya había regresado. Nunca lo voy a saber porque no respondí ninguna de las llamadas pues el cansancio de la asoleada y caminada de 4 horas no permitió que recordara que mi celular estaba en silencio, solo recogí a mi hijo, llegué a mi casa y me dormí profundamente pero desperté a las 2 con susto por una fea pesadilla, me volví a dormir y me despertó a las 4 am un pomponeo en la puerta, una de mis tías gritaba desesperada afuera, me tiré de la cama casi dormida, salí asustada a ver qué ocurría, mi tía no hablaba, estaba muda de brazos cruzados, solo me abrazó y no contuvo más su llanto. Me dijo alístate. ¿Qué pasó? ¿Qué paso? Le decía. Ella solo dijo – La mataron en el Líbano- El mundo se me cayó, quería convencerme que no era real lo que vivía, que era parte de la horrible pesadilla que tenía desde que me acosté. Andaba descalza  y no vi más que unos tacones y me los puse para salir corriendo con mi tía. Mi vida cambió 360 grados. Pensaba en mi hermano Salvita y en Camilito, pensaba en Bertha, en Laura, en Mamaberta, en mi papá. ¡Mis hermanas y hermano estaban tan lejos! ¿Cuánto dolor más nos esperaba? ¿Cómo era posible que a una inmensa mujer como mi madre la asesinaran? Deseaba haber estado con ella en esos momentos para defenderla o defendernos. Vi por primera vez mi teléfono, 14 llamadas perdidas, 9 de esas eran de mi mamá de la noche anterior. El mundo entero lo sabía antes que la familia y estaba atascada de mensajes de condolencias en las redes sociales.

La fortaleza que no sabía que poseía me permitió estar consiente para iniciar la batalla por la justicia más dura de mi vida, fui testigo de cómo contaminaban la escena del crimen, les dije a los medios de comunicación que cuidadito con entrar a tomarle fotos a mi madre, pero la policía les hizo el trabajo. Con mi tío exigíamos que no se la llevaran para que Medicina Forense hiciera el trabajo en la escena del crimen y no se siguieran perdiendo pruebas. Entraban y salían parándose incluso en la sangre. La médico forense me preguntó si quería verla, le dije que sí y comenzó a darme instrucciones de que debía hacer y qué no, le dije que no era necesario que me dijera que yo sabía que hacer y que solo me dejara entrar. Recuerdo todo y tenía miedo a sentirla helada, pero ella estaba tibia para mí y sabía que un día la vería sonriendo sentada de nuevo en alguna piedra de algún río riéndose triunfante porque el río estará libre por siempre y nada ni nadie encarcelará sus aguas, y esos ríos podrán seguir siendo la sangre de la madre tierra en libertad, un día volveremos a bañarnos juntas en el río de Ingoanes con un guacal y con jabón de aceituno y sentiremos de nuevo la frescura del agua libre. ¡El río te lo dijo vieja! Misión cumplida Berta Isabel, moriste de pie y jamás de rodillas. Nos arrebataron tu cuerpo, pero tu legado se queda aquí y a eso nunca lo podrán asesinar. Te quedaste para la eternidad.
27/03/16
Niña infinita:

Ahora me he encontrado con todas las ausencias que alguna vez dejaste en casa.
Se transformaron en una necesaria compañía para soportar de pie el dolor.
Esas ausencias de antes, son ahora abrazos, oraciones, intenciones, rosarios, amuletos de protección, son risas, acciones, calor y magia.
Por si te arrebataban la frescura ya nos habías dejado a todo tu pueblo que traspasó fronteras.
¡No me dejés Bertha hombe! ¡No me dejés Vieja! ¡No me dejes Madre! Te decía en mi mente en aquel inolvidable último encuentro. Por la gran puta! ¡No me dejes mamita!.
“Seguime regañando vieja indomable, seguime diciendo el camino guerrera, Seguime cocinando pescado y consintiéndome al cipote, seguime invitando a desayunar a la Terraza de Domingo y prométeme una vez más nuestro viaje que nunca fue para que Camilo conozca de nuevo el mar, seguime dando órdenes y llevándome al Salón, al súper y la Laguna, seguime diciendo que escribo lindo y que soy inteligente, que sería una buena abogada. Seguime contando de tu río Gualcarque y de tus batallas, de cómo va el Copinh, seguime dando consejos sobre mi futuro, seguime apurando para que salga rápido de la ducha y criticándome a los novios, seguí diciéndome que debo darle la comida a la hora a Camilo. Seguí diciéndome lo que conociste en lugares distantes. Seguí aquí haciendo revoluciones.”
Acepté tu nueva forma de acompañarnos,
Sabía que te manifestarías de cualquier forma y nada reduciría tu autoridad, tu mandato de justicia.

Porque los malos te arrebataron de ésta dimensión,
Y…
Dejaste a tu pueblo haciendo fogatas en las noches oscuras.

Dejaste a la luna y las estrellas resguardando los sueños y los insomnios.

Dejaste a las brujas convocándote.

Dejaste a las montañas, las flores y los ríos para cuando necesitemos abrazarte y encontrarte.
Dejaste miles de enseñanzas que podrán ser retomadas por el que quiera conocerte y ser libre.

Dejaste a todos los pueblos alimentándote con candela, tambores, copal e incienso.
Pueblos rojos, amarillos, blancos y negros.

Son la tierra fértil de tu semilla.

Tu corazón late al son de los tambores y en el canto de las cigarras.

Y has resucitado victoriosa.

Dejaste al sol como talismán en nuestro corazón para continuar adelante en cada amanecer.
Los asesinos ya no pueden callarte porque tu voz la retomaron millones.

Bertha eterna y universal.

Berta Guerrillera.

Berta Guerrera.

Berta Verdad.

Berta Justicia.

Celebremos tu vida Berta porque no fue cualquiera.

Pongamos tu música y bailemos.

Siempre te gustó bailar, pues no hay revolución a la que no le guste bailar y festejar la vida.

La alegría es parte vital de las revoluciones.

Recorriste todo el mundo haciendo un surquito en los corazones y pusiste una semilla que pronto germinó.

Estarás muy alegre sobre esa piedra acompañada de los espíritus de las niñas, bailaran con agricantus y Putumayo.

Jugarán escuchando a Silvio Rodríguez.

Esas niñas que serán igual de alegres, rebeldes y tiernas que vos.

Escucharán eternamente a Ravi Shankar, a Sacred Spirit, a Deep Forest, a Carlos Puebla, Chico Buarque, a Dave Matthews, Enya y Mercedes Sosa.

Te llevarás para siempre con tu espíritu a la música, a la Miskita, a la punta que tanto te gustaba, a Cransberries, a Victor Jara, Tracy Chapman, Natacha Atlas, Piaf y Lila Downs.

Tu voz, tu autoridad se queda aquí para hacer justicia  por vos y por todos.
Y resurgirás siempre, así como una vez tío Neco lo dijo de Lempira:
Vivirás y caminarás con nosotros desde el final de los olvidos.

Isabel, Guardiana de los ríos.

Niña irreverente que no permitiste que el sistema capitalista, patriarcal y racista impusiera sus límites sobre vos y le demostraste que las mujeres indígenas, campesinas, pobres en lo material, auténticas, sencillas, libres, rebeldes, autodidactas, valientes, dignas y hondureñas como vos le pueden doblar el brazo una y otra vez.

Por eso acudieron cobardemente a la violencia de las armas.
Pero tampoco permitiste que ese sistema de muerte y destrucción te arrebatara la alegría.
Como siempre la maldad usa su mejor arma: El terror a través de la violencia.

Y han encarcelado, golpeado, silenciado y matado a tantos ya…
Pero eso tampoco te oprimió el inmenso espíritu que no cabía en éste mundo tan pequeño.

“La desgreñada, la melenuda, la hija de la gran puta, la india maldita”.
Les sigue causando terror a los asesinos, les sigue estropeando sus planes de destrucción y de opresión.

Les sigue causando temblor y sudor.

Seguís victoriosa porque tu lucha no se acabó con tu muerte.

Y les darás el coletazo más duro después de ser asesinada.

Has desplegado a tu pueblo por toda la tierra para mantener libre al río Gualcarque.

Los has convocado a adquirir un compromiso colectivo por otro mundo, por otra humanidad, con justicia, verdad, equilibrio y esperanza. Por un mundo de vida y no de muerte.

Como siempre dijiste: OTRO MUNDO ES POSIBLE.

Y seguiremos creyendo en eso hasta la muerte.

Bertha has iniciado un nuevo ciclo en la tierra, has nacido otra vez.
Miles te quieren reivindicar, otros quieren que seas su patente,

Otros quieren ser como vos y están determinados a seguir tus pasos.

Unos quieren hacerte justicia.

Otros quieren volverte a asesinar.

Otros te serán leales hasta la muerte.

Otros te amarán a vos y a los tuyos por siempre.

Ahora sos una oración, una revolución, una victoria, una fuente de energía para luchar y soñar con otra Honduras.

La lenca,

La guardiana de los ríos,

La feminista,

La profeta,

La revolucionaria,

La santa Berta,

La radical,

La madre de las sierras,

La Bertita,

La indomable,

La niña de las montañas,

La guerrillera, La hija de Austra Bertha,

La ambientalista,

La defensora de las mujeres.

La ancestra.

La heroína.

La mamá.

Y todas estas palabras no ajustarían para describir la grandeza de tu ser.

No se te puede encapsular Isabel,

No se te puede patentar, ni represar.

Sos demasiado grande.

Tenés en el espíritu el caudal del río y con esa fuerza nos empujas.

Sos de todos y todas Bertha Isabel,

Nuestra Bertha.

Tu compromiso con la humanidad nunca se hizo esperar.

Pariste a Tatumira Winamá antes de la ofensiva general del 89
Te fuiste chorreando leche con fusil en mano para tomar San Salvador.

Laura, Laurita:

Recorriste las montañas de Guasapa, de San Francisco de Opalaca y miles más  con una y otra panza.

Panzas de 1  a 9 meses.

Casi nacía Satuyé en medio de una tremenda manifestación.

Casi te tocó en un taxi antes de llegar al Materno infantil.

Y entre esbeltos cuerpos de mujeres negras que bailaban
Y de hombres corpulentos vestidos de colores tocando los tambores Satuyé fue bienvenido al mundo.

En los bajos del congreso arrullaste a Satuyé y los pueblos negros le trasmitieron la fuerza necesaria para enfrentar los avatares de la vida con el baile, el canto y el puro.
Tu pequeñito y consentido Satuyé.

Criaste a esos cipotes y a muchos más.

Orgullosamente
(Como siempre y no como ahora que estas muerta)
Soy educada por tu carácter, tu vara, tu inteligencia, tu amor, tu rebeldía, tu ternura, tu visión e irreverencia.

Y a pesar de que nunca me pudiste hacer al 100% a tu manera,
Y que te sorprendió mí desenfrenada rebeldía hacia cualquier figura de autoridad (incluyéndote mamá).

Tu grandeza permitió que me respetaras y amaras hasta el final.

Gracias Mami. Gracias por tu grandeza.

¡Clase de lideresa! Siempre te lo dije:

Sos grande Berta Isabel-

Solo te reías.

Nadie te comparará jamás, nadie te reemplazará jamás, nadie podrá alcanzarte jamás.
Pero seguiremos el camino que nos inculcaste con valor y firmeza, con determinación y amor.

Tu grandeza nunca pretendió uniformar el pensamiento, el mundo de un solo color no es mundo.

Sabías que esa rebeldía y ese instinto salvaje mío tenía también mejores causes.

Gracias vieja por aceptarme cual soy, por apoyar mis locuras, por enseñarme lo eterno y universal.

Yo a mis 18: Mami regáleme 500 pesitos.

Mi mami: ¿Para qué?

Yo: Para hacerme un tatuaje.

Mami:¿Estas 100% segura?

Yo: Si!

Mami: ¿Estas consiente que un día serás viejita y el tatuaje ya no se verá igual?

Yo: Si mami!

Mami: Yo solo te voy a dar la mitad, la otra mitad que te la de Salvador.
Yo: Gracias mami, mi tatuaje es sobre algo que usted me enseñó, es sobre la espiritualidad que usted nos inculcó, es sobre la protección y el equilibrio, nada más que en mi propia versión.

Mami: Yo me quiero hacer una brujita.

Yo: Hágasela!

Tu sabiduría te permitió ser siempre muy crítica y autocrítica en todos los espacios pero eso no impidió que dejaras de participar en alguno y con todas las diferencias eras admirada y respetada por todos las compañeras.
Me enseñaste a valorar las cosas pequeñas y también las grandes.
Gracias.
Un día te dije enojada que no me querías porque no me llevabas con vos al trabajo, tu respuesta fue: “¿Cómo no te voy a querer? Sos mi primer retoño, sos sangre de mi sangre y un día te llamaste Tatumira Winamá, que quiere decir: Caminando Entre Mi Pueblo, en lenca”.

Cuan necesitados estamos de tu sabiduría, de tu tremenda disciplina, de tu experiencia y energía mamá.

 Pero no solo con amor se forja el acero, he aceptado que a golpes también se forja el acero. Y sabremos salir adelante. A veces patulecos por el dolor y la inexperiencia, pero aquí nos tenés más dispuestos que nadie para ser tus guerreros y seguir tu legado.

Los suspiros incontrolables saliendo sin permiso en cualquier momento.

El llanto en silencio de tu madre que te extraña.

Esperarte… esperarte y esperarte.

La enseñanza que más recuerdo es que la locura, la alegría, el instinto natural de animal salvaje, la esperanza, el conocimiento, la búsqueda de la justicia y la verdad, la espiritualidad, la rebeldía, la rectitud y el respeto van de la mano para avanzar, sino no se avanza y solo quedamos dando vueltas en círculo.

Señorita La Esperanza, Pomponera, Presidenta del gobierno escolar, India bonita, Reina del durazno, Lideresa estudiantil, Calistenia, no cabías en la estrechez del mundo.
Niña, ¡las víboras vienen de todos lados! protégenos bruja ancestral. Guíanos. Ciérrales los caminos a los que nos quieren devorar. Protege a los tuyos que nos quieren destruir. Sácalos de nuestro camino que solo te tenemos a vos como nuestro ángel guardián.

Pero si un día no podes, aparecete en el último respiro y llévanos cargados en tus brazos de rico olor para la eternidad.

Niña, aquí estamos.

Niña, aquí están tus niñas,

Aquí están tus niños, para luchar por hacerte justicia y seguir tu legado hasta el último aliento de vida.

Niña, estoy lista para seguir. Gracias por no dejarme sola jamás.

Olivia

“Las futuras generaciones y la historia no nos van a perdonar quedarnos de brazos cruzados, tenemos un compromiso histórico. No podemos heredarles éste país a nuestros hijos e hijas” Bertha Cáceres.

(En el marco del golpe de Estado que también la asesinó)

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