A 11 años del golpe de Estado en Honduras

Enemigo invisible

Por: Lester Núñez

Era domingo por la mañana,

Papá me despierta y enciende el televisor;

observo tanques, ametralladoras y soldados por las calles

sin comprender nada.

¡Golpe de Estado! grita papá,

levántate y ve a luchar,

este es el momento que Honduras necesita

de sus hijos amados.

No supe qué decir ni qué hacer,

solo me coloque la ropa y al momento de salir a la calle, me dijo papá:

esto ya no es cuestión de libros de historia que

muchas veces compartimos,

esto es la realidad.

Entonces me dirigí 

a Casa Presidencial y

un conglomerado de personas llenaba las calles.

Unos gritaban: ¡abajo los golpistas!

Otros decían: ¡resistimos y venceremos!

Los empresarios, la iglesia católica, el Congreso, el ejército y los jueces coincidieron que el golpe de Estado había sido una sucesión presidencial legal. Entonces recordé lo que dijo alguna vez George Orwell:

“el lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen verdaderas y el asesinato respetable, y para dar una apariencia de consistencia al puro viento.”

La persecución política, los asesinatos, las desapariciones y los desplazamientos forzados cometidos de forma sistemática fueron algunos de los crímenes derivados del golpe de estado de 2009.

Muchas fueron las víctimas del golpe de estado: Isis Obed, (primer mártir de la resistencia) Emo Sadloo (miembro de Libre) Manuel Flores (profesor), José Mairena (periodista), Erick Martínez (defensor LGBT), entre tantos otros ilustres mártires que en defensa de la humanidad ofrendaron su vida.

Académicos, poetas, narradores, pintores, teatristas y músicos se sumaron a la resistencia política y cultural en contra del golpe de Estado: Ramón Romero, Leticia Salomón, Joaquín Mejía, Ramón Salgado, Pavel Núñez, Nelson Pavón, Mario de Mezapa, Fernando Rey, Tito Ochoa, Rafael M. Selva, Jorge Miralda, Fabricio Estrada, Galel Cárdenas, Roberto Quesada, Samuel Trigueros, Anarella Vélez, para nombrar sólo algunas voces contra el golpe.

La crisis política permitió el surgimiento de un nuevo actor social: el movimiento de resistencia popular. Del 28 de junio hasta el 29 de noviembre, transcurrieron 150 días de protestas continuas. A partir de allí, el movimiento de resistencia pasó a llamarse Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP). El FNRP decide emprender la lucha política y para el 26 de junio del 2011 se funda el Partido Libertad y Refundación (Libre).

Han pasado 11 años de aquel fatídico incidente y siento como si fuese ayer.

 Desde luego, los hondureños no volvimos hacer los mismos desde      entonces. El golpe de Estado fortaleció las convicciones de muchos hondureños y despertó la conciencia de otros. En lo personal, el golpe de estado me hizo más sensible, aprendí a valorar más nuestra condición humana, la verdadera historia humana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.