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Mi retención en Honduras es una torpeza de las autoridades: Gustavo Castro

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Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- «Mi retención por parte de las autoridades hondureñas es una torpeza de grandes magnitudes, porque siempre estuve en la disposición de colaborar y además soy victima en este caso de asesinato y me han tratado como sujeto y como victimario», dijo Gustavo Castro Soto, en una entrevista exclusiva brindada a la periodista Sandra Maribel Sánchez,  de Radio Progreso.

Llegada de Gustavo Castro al aeropuerto Toncontín la madrugada de este viernes
Llegada de Gustavo Castro al aeropuerto Toncontín la madrugada de este viernes

Ante las constantes violaciones a la ley y a la misma constitución de Honduras, dijo que se sentía en una indefensión espantosa, en unas contradicciones legales y también en muchas irregularidades e inconstitucionalidades, violación a sus mismos reglamentos y violación al convenio de asistencia jurídica mutua que pudo hacer más expedita su salida porque el siempre mostró mucha colaboración y porque “tengo mucho interés en que se encuentre a los asesinos de Berta y que se haga justicia”, señaló Castro.

Pero me sentía de alguna manera,  como atrapado en una ratonera en donde se pueden cometer todas las ilegalidades y violar todos los mecanismos e incluso la misma Constitución con muchos vacíos legales que tiene Honduras y con toda la violación incluso de convenios sobre derechos humanos.

“Viví días de angustia e inseguridad en un país donde es débil en su estamento jurídico, porque no tiene presupuesto, no tienen reglamentos, no tienen protocolos y que no tiene mecanismos que le garantizaran su propia seguridad por eso pedí seguridad en la embajada de mi país”, contó en la entrevista.

Criticó que,  es una desgracia que en el país no haya institucionalidad, que no hay un consejo de la judicatura donde poder presentar una queja cuando un juez o un empleado judicial no cumplen con su trabajo.

Hay una falta de andamiaje jurídico y legal para protegerse y al final de cuentas para exigir los derechos humanos en Honduras.

Que no existe una ley de protección a las víctimas o a los testigos de casos como el que le ha tocado vivir. “Y me voy preocupado porque yo me voy y ustedes se quedan y me doy cuenta en donde se están quedando y eso me angustia y me preocupa mucho”.

Hago un llamado a la solidaridad internacional para que se hagan presentes, que ayuden al pueblo de Honduras, que acompañen al Copinh y que acompañen a OFRANEH y a todas las organizaciones que luchan por la vida.

Lamento que no podrá estar en el encuentro internacional para los días 13,14 y 15 de abril y apuntó que le ha comentado a muchos amigos que tiene que estar aquí en Honduras para acompañar la lucha.

Ya dentro de la terminal junto a su hermano Oscar que en todo momento lo acompañó.
Ya dentro de la terminal junto a su hermano Oscar que en todo momento lo acompañó.

Agradeció a todas las organizaciones, nacionales e internacionales que siempre han estado pendientes de su caso. A la embajadora de su país en Honduras. A sus abogados, a los medios de comunicación,  nacionales e internacionales que hicieron presión para que se tomara la decisión correcta en torno a su caso.

“Y también muy agradecido con mis sobrinitas,  las hijas de Berta Cáceres y a toda la familia por el apoyo y cariño demostrado”.

Berta no murió, se sembró

“El destino ya sabía que a Berta la iban a asesinar, pero el mismo destino preparó que no se muriera sola, preparó el camino para que yo estuviera allí para que no se muriera sola y que hubiese un testigo para que su crimen no quedara impune y para que Berta fuera sembrada a través de muchos, no solo en Honduras sino en el mundo entero que se ha manifestado a raíz de su asesinato”, dijo Castro.

“Creo que el destino me dio la oportunidad de ser yo quien me despidiera de Berta, fue un momento muy doloroso, fue un momento en que Berta se fue en un rato en un minuto, pero yo creo que el destino me dio la oportunidad de vivir para que ese legado de Berta no quedara sepultado como pretenden hacerlo todavía”, refirió el testigo del asesinato.

El destino quiso que estuviera ahí para que tampoco desaparezca el legado del COPINH que hubiera sido acabado y masacrado.

Creo que el destino nos escogió a todos no solo a mí y al equipo legal y a mucha gente, sino a la gente en México a muchas organizaciones y redes del mundo como un vehículo para juntar fuerzas, unidad y juntar las voces de justicia para que el legado de Berta y del Copinh no fuera sepultado, reiteró.

Berta no murió, Berta no se sepultó, Berta se sembró y nació su semilla por todos lados y es una inspiración que está ahí latente y que se hace explicita en este momento donde cantidades impresionantes de gente a nivel mundial ha reaccionado.

“Nos estamos enfrentando a un poder muy fuerte, a poderes oscuros llenos de ambición,  pero con el asesinato de Bertita como que su espíritu renació,  y renació por todos lados y algo impresionante es como ha generado tanta unidad por todos lados, diciendo que la unidad no se vende”, agregó

Dijo creer que esta lucha por proteger los bosques y los ríos y la raza humana,  no solo es por el bien de Honduras, sino de toda América Latina y de todo el planeta, no se puede seguir permitiendo que este proceso siga avanzando y que siga destruyendo los anhelos y esperanzas del planeta que esté libre de todos estos megaproyectos que les quieren imponer y desalojar a los pueblos originarios en todas las regiones.

Al venir a Honduras,  le preguntó Sandra Maribel, ¿te imaginaste que algo como esto pudiese ocurrir?

Castro respondió que no se imaginaba que esto iba a ocurrir y sabía todas las complicaciones que tenía el COPINH y todo el pueblo de Honduras en esta lucha. Hacía 5 años que no visitaba el país y en esa ocasión saludé a Berta una media hora, pero sabía toda la represión que el pueblo estaba viviendo, pero “yo venía con mucha ilusión porque el COPINH y las comunidades están queriendo abrir nuevas puertas de esperanza y de alternativas y venía a apoyarles en un taller de reflexión sobre nuevas energías alternativas renovables y de cómo mejorar la calidad de vida en las comunidades”.

Señaló,  de manera enérgica y con vos pausada y serena como se comportó durante toda la entrevista, “que hay que resistir y hay que hacerlo y tiene un costo muy alto, hay que resistir a este capital, hay que resistir a  esta fuerza tan represora, pero al mismo tiempo tenemos que buscar alternativas con esa resistencia que es importante y que debe hacerse”.

También hay que generar alternativas de vida y a eso venía, a compartir esas esperanzas, “que nos digan por donde caminar con nuevas alternativas en las comunidades, con nuevas formas ambientales y de respeto a la naturaleza y con nuevas formas de vivir en las comunidades y es increíble que hasta eso quieran apagar, porque quieren apagar el sueño que tienen las comunidades de vivir distinto y que nos conviene a todos y que lo tenemos que hacer todo el mundo, estemos donde estemos”.

Creo que el COPINH está en este nuevo anhelo de buscar nuevas formas de vida en sus comunidades y “venía con esa esperanza y nunca me esperé toparme con esto”, dijo el sociólogo mexicano.

La lucha debe seguir aún con las amenazas de muerte, dice Gustavo Castro al salir de Honduras. Esta toma es hoy en el sector del Bajo Aguán.
La lucha debe seguir aún con las amenazas de muerte, dice Gustavo Castro al salir de Honduras. Esta toma es hoy en el sector del Bajo Aguán.

La muerte asecha

Castro dijo que,  en esta lucha no estamos exentos de ser asesinados y necesitamos cuidarnos, porque por más premios y más medidas cautelares que se brinden siempre nos asesinan como lo han hecho con otros compañeros en Honduras que gozaban de medidas cautelares y aun así han sido asesinados y debemos tener conciencia de eso.

Esta lucha tiene sus peligros,  pero vale la pena librarla, pero también debemos saber cuidar nuestras vidas en esta búsqueda de alternativas y en esta resistencia.

“Al final creo que nos invita a todos, estemos donde estemos,  a ser activos, no se puede ser pasivos y tampoco esperar que alguien venga y nos diga que hacer y cómo hacerlo. Debemos haber muchas Bertas, muchos Copinhes por todos lados y eso generara fuerza al movimiento de resistencia y a la unidad por construir un mundo distinto. Somos la mayoría, somos los más, podemos hacerlo”, reflexionó.

 

 

 

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