Cultuespacio

Relanzamiento de Tercera Edición de El Rey del Albor Madrugada

Compartir

Por: Mario Ardón Mejía

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Gracias al Escritor Julio Escoto y al Señor Embajador de España en Honduras Don Miguel Albero, quien junto a su Señora Esposa Elena, propiciaron el Re-Lanzamiento de la tercera edición de la novela histórica hondureña: El Rey del Albor MADRUGADA.

El evento se desarrolló la noche del martes 19 de abril en el Centro Cultural de España en Tegucigalpa. Se contó con una mesa principal de discusión moderara por el Señor Embajador de España en Honduras, con la presencia y del Escritor Julio Escoto, de la Editora y Directora de Editorial Guaymuras Isolda Arita quien realizó una intervención sincera y desarrapada sobre la obra, luego Helen Umaña nos regaló un certero y cuidadoso punteo académico sobre las dimensiones de esta novela hondureña, centroamericana y Latinoamérica, para dar paso a una defensa panorámica del Libro El Rey del Albor MADRUGADAen su conjunto por parte de Armando García, volviéndonos a demostrar que el equipo de San Pedro Sula conformado por Don Julio,  Flor, Mando García y otros (si se extiende esta jurisdicción territorial a la Plataforma Caribe Hondureña) sigue activo, integrado, ligado e interligado a pesar de la emigración temporal de Helen Umaña en Guatemala. Mientras tanto el Señor Embajador de España, actuó como un atento lector de la obra y como un excelente moderador y ameno componedor del diálogo entre los panelistas y el público asistente.

Después del evento y para dar seguimiento al ameno intercambio y el encuentro de los amigos y amigas, el equipo de S.P.S. que gracias a la buena voluntad de continuar con el desvelo y la plática amena de Vilma Martínez y Manuel Farías, Don Julio, Flor, Helen, Armando García y el que esto escribe,logramos avanzar en la plática amena hasta entrada la medianoche, disfrutando de la plantica, las anécdotas,la amistad y cariño de siempre.

Quedaron flotando en el ambientelas excelentes argumentaciones de los panelistas, el intercambio más informal y  ameno con el autor entre los amigos y amigas asistentes. Ya de regreso a mi casa estuve dándole vuelta a los pensamientos y presentimientos, con respecto a mi lectura de la obra recién salida en los años 90s y después de una mirada auto-critica retrospectiva, he llegado a la conclusión que mi impericia como lector y las carencias de atención frente a los acontecimientos de la Patria Hondureña, me habían impedido valorarla a la altura de la circunstancias de aquel momento. Dormí un par de horas y me he despertado en la madrugada para iniciar la re-lectura más atenta de la obra El Rey del Albor Madrugada y no paré hasta concluir el primer capítulo.

He quedado muy bien impresionado por la riqueza de datos históricos perfectamente novelados, pero a la vez inalterablemente vigente para los años de la primera edición, pero abrumadoramente certera con la situación actual que está viviendo la Nación Hondureña frente a una lúcida propuesta, para que las generaciones actuales, ahora más despiertas, podamos abrazar esa certidumbre de la Novela El Rey del Albor Madrugadaen su interminable búsqueda del SER HONDUREÑO. Otro dato de la lectura atenta, ha sido la identificación de los posibles personajes de la vida real hondureña (seguro que cada quien identificara los suyos), sugeridos magistralmente en la novela, que pareciera que les estamos escuchando y observándoles, incluso en sus poses y gesticulaciones acostumbradas.

Para seguir quiero compartir algunos párrafos sobre la urgencia que hondureños y hondureñas interesados por el pasado, presente y futuro de nuestraMatria y Patria Hondureña, podamos retomar este asidero de identidad y propuesta de incidencia pública y política que nos ofrece Don Julio Escoto en un tesonero esfuerzo de síntesis y propuesta, por ejemplo en algunos fragmentos de la ponencia del “Doctor Rodolfo Núñez Perdomo”:

“Pero aquel gran pensador que fue Heliodoro Valle  no conoció nunca la más actualizada biografía de Honduras” torno a susurrar frente al micrófono el Doctor Perdomo “una historia vuelta el epítome de la decadencia de un país joven, la negación de la armonía americana, una triste combinación de violencia y de vergüenza…la vida reciente de Honduras…” fue alzando imperceptiblemente la voz “podría ser escrita sobre el mármol de la iniquidad con sólo siete letras: ¡cinismo!, ¡cinismo estatal, cinismo oficial y cinismo internacional! He aquí la más cruda realidad” señaló en el aire tratando de imponerse sobre los primeros aplausos. “¡Y de allí también el inicio de la lucha en que estamos empeñados” clavó su índice contra la madera del podio de caoba “el reto irrenunciable de la paz!”.

“Y en aquella misma década de los sesentas” tornaba a hablar el Dr. Perdomo “bajo la atmosfera seudodemócrata de la Alianza para el Progreso rompimos relaciones con Cuba, como si las relaciones del corazón pudieran ser suprimidas en el alma de los pueblos… Y diez años más tarde los gobernantes de este país cerraron los ojos ante el intervencionismo de la Operación Camelot puesta en marcha para derribar la Alianza Popular de Salvador Allende. No hubo una sola voz oficial de protesta contra el genocidio de Pinochet o por la guerra sucia de la Argentina, respondiendo a los dictados de potencias extranjeras que nos mandan y nos desmandan para imponernos su política exterior y la violación a los cánones del derecho internacional. Pero ahora…”hizo otra pausa profunda “ahora que nos asomamos a la ventana maravillosa del siglo veintiuno, al albor de una nueva era de la humanidad, y cuando deberíamos tomar conciencia de nuestra propia  realidad hispanoamericana, he aquí que nos hemos prestado a convertirnos en los verdugos de Nicaragua, en los sicarios contra Nicaragua, los hombres de paja en…”

“El Dr. Perdomo no pudo continuar. Por todo el edificio emergió un rumor vertebrado cuyo clamor avanzó lentamente hasta el escenario en la agitación de las astas de las banderas, que se engrosó después con el movimiento involuntario de la gente impulsada hacia adelante y que concluyó con el estallido de los aplausos y de unas protestas roncas, ininteligibles, que sacudieron de extremo a extremo el aíre angosto del salón”

El largo, ameno y animador discurso del Dr. Perdomo, se ensancha en detalles pero, no quisiéramos cerrar sin antes extraer un fragmentito más: “No hay sociedad sin paz, ni paz sin entendimiento”. Se aproximó el Dr. Perdomo al micrófono. El fogonazo de una cámara fotográfica le oscureció momentáneamente la palabra “y así como el pueblo alemán no es culpable de lo que se hizo sin su consentimiento, o como los británicos vivieron por centurias ignorando los desmanes de su imperio, o como los holandeses y los portugueses dieron la espalda al esclavismo de sus pretéritos mercaderes de hombres, vergüenza de la humanidad, o así como la nación norteamericana de hoy es incapaz de frenar el intervencionismo reaganiano, nuestro país no está en la obligación de asumir responsabilidades por los desafueros internacionales de sus malos gobiernos… Sólo somos culpables de reaccionar tan lentos y de no exigir explicaciones. Somos culpables solamente de nuestra incultura y nuestra escasa formación cívica y nuestra pobreza democrática. Pero eso lo vamos a corregir” su voz tembló, irascible por primera vez “¡eso lo vamos a modificar drásticamente a partir de esta noche! Porque hoy vamos a decirle al mundo la verdad, a revelarle la profundidad de nuestro involucramiento en una guerra sucia, en una guerra mala que ha puesto al borde del abismo a la comunidad centroamericana…Vamos a contar toda la historia, con sus detalles y sus espeluznantes maquiaveladas, la historia de una confabulación en Honduras, ¡la triste historia del cinismo y la indignidad!

Además en el panel abierto a las participaciones surgieron aportes interesantes y que vienen a dar validez a la innegable vigencia de la Novela El Rey del Albor MADRUGADA como invitación a la reflexión, pero sobre todo paraavanzar de forma más rápida y sistemáticafrente a la eminente barbarie que cada día nos confirman los medios de comunicación convencionales y alternativos, cuando por ejemplo, se acepta muy fácilmente como el ejercicio: “del periodismo en Honduras es una forma de delincuencia común”. Y “lo que falta es ver como echamos a Alibaba y los 400 ladrones”. Pero el cierre contundente del ameno y aleccionador debate, lo realizó Don Julio Escoto, al manifestar que independientemente de nuestras diferencias de credo, filiación política, procedencia, nivel académico ysocial,  urge reconocer y avanzar organizada, articulada y proactivamente asumiendo: “La Etica como fundamento para el cambio en Honduras”.

Quisiera cerrar este testimonio invitando a la lectura cuidadosa de una obra que ha sido preparada bajo una intensa y cuidadosa investigación y luego creando y recreando hábilmente una trama compleja que tienen en consideración tiempos, espacios, temáticas, actores, enfoques, posiciones de un contexto complejo, hábilmente trabajado y pulido que no puede ser compartido, comprendido y aprovechado si las y los que andamos en la búsqueda del rescate, construcción y re-construcción constante de esta Nueva Honduras, no realizamos una lectura atenta y cuidadosa de los más diversos detalles tenidos en consideración por Julio Escoto para prepararnos un primoroso regalo literario para propios y extraños que nos hará sentirnos orgullosos y reconocer junto al querido Don Ramón Oquelí Garay cuando manifestaba a plena vos: “Honduras ha demostrado ser indestructible, porque no la han podido destruir ni las pendejadas de la izquierda, ni las estupideces de la derecha”.

Un comentario en “Relanzamiento de Tercera Edición de El Rey del Albor Madrugada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El comentario no puede estar vacío
Por favor rellene el usuario
Es necesario escribir un correo válido

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.