El Gobierno de Honduras descartó continuar con el COCINH-LAB, una iniciativa que buscaba producir medicamentos para el sistema público y disminuir la dependencia de importaciones, mientras El Salvador ya manifestó interés en conocer la propuesta.
Tegucigalpa, Honduras. – Lo que fue presentado como una de las apuestas más ambiciosas para transformar el sistema sanitario y científico de Honduras podría terminar materializándose fuera de sus fronteras. El Complejo Científico Industrial Honduras (COCINH-LAB Honduras), un proyecto diseñado para producir medicamentos, desarrollar investigación biomédica y fortalecer la innovación tecnológica en salud, quedó paralizado luego de que el Gobierno de Nasry Asfura Zablah, determinara que no constituye una prioridad nacional.
Tras seis meses de gestiones sin obtener respaldo de las autoridades hondureñas, el equipo de científicos, encabezado por la científica hondureña Mary Lorena Vallecillo, que impulsó la iniciativa anunció que pondrá fin a sus esfuerzos por desarrollarla en Honduras y comenzará conversaciones con otros países de la región entre ellos El Salvador, cuyo gobierno ya manifestó interés en conocer la propuesta.
La decisión implica que una iniciativa concebida para fortalecer la soberanía sanitaria del país, reducir la dependencia de medicamentos importados y convertir a Honduras en un referente regional en investigación científica podría desarrollarse en otra nación del istmo centroamericano.
La científica e investigadora hondureña, Mary Lorena Vallecillo, dijo a Criterio.hn que el complejo permanece completamente paralizado debido a la falta de voluntad política para continuar con una obra que ya contaba con importantes avances técnicos y financieros, sumado a ello el inicio en la construcción de cimientos y obras complementarias.
«El proyecto actualmente está paralizado. No hay opciones de seguir porque el Gobierno de Honduras ha manifestado que no es una de sus prioridades continuar un proyecto que ya tenía una inversión previa», afirmó.
Según Vallecillo, únicamente en estudios técnicos, diseños, obras preliminares y trabajos de ingeniería ya se ejecutaron aproximadamente 284 millones de lempiras. A ello se suman contratos firmados para cimentación, estructura y techado por alrededor de 600 millones de lempiras, además de un terreno donado de 19 manzanas, valorado en aproximadamente 100 millones de lempiras.

El terreno donde se construiría el complejo fue donado exclusivamente para ese propósito en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara. Sin embargo, de no ejecutarse la obra, la propiedad regresará a su propietario original, así lo explicó Vallecillo.
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La construcción del complejo fue anunciada en 2023 durante la administración de Xiomara Castro Sarmiento (2022-2026) como una inversión superior a los 150 millones de dólares —más de 3,600 millones de lempiras—, financiada mediante recursos nacionales y un préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Las autoridades proyectaban iniciar las obras en enero de 2024 y concluirlas en un plazo de 36 meses, pero con las nuevas disposiciones este mega proyecto sufrirá el mismo destino que la construcción de los ocho hospitales anunciados en la administración anterior.
El proyecto contemplaba cuatro componentes estratégicos, uno de ellos era el Laboratorio Nacional de Medicamentos para producir parte del cuadro básico de medicamentos del sistema público.
Otro de los componentes era el Laboratorio Nacional de Análisis Genéticos –para realizar pruebas de diagnóstico de alta complejidad que actualmente no se ofrecen en Honduras—, el Laboratorio de Producción de Dispositivos Médicos y un Centro de Investigación Científica y Formación Académica.
De acuerdo con Vallecillo, el objetivo nunca fue competir con la industria farmacéutica nacional, sino fabricar medicamentos que actualmente el Estado importa porque no se producen en el país.
Explicó que, según datos recopilados por el equipo técnico del proyecto, la industria farmacéutica hondureña abastece únicamente entre el 25% y el 30 % de los medicamentos que consume el sistema sanitario nacional, mientras que entre el 70% y el 75 % restante proviene del extranjero.
Ante la falta de respaldo del Gobierno hondureño, el equipo del COCINH-LAB anunció que se han iniciado acercamientos con autoridades salvadoreñas.
Vallecillo aseguró que funcionarios de El Salvador manifestaron interés en conocer la iniciativa y ya comenzaron el intercambio de documentación técnica para evaluar su posible implementación.
«Nosotros consideramos que la ciencia no tiene fronteras. Si Honduras considera que este proyecto no es prioritario, estamos abiertos a que cualquier país de la región pueda aprovechar este conocimiento», expresó.
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El el equipo del COCINH-LAB Honduras anunció oficialmente el cierre de todas las gestiones realizadas durante los últimos seis meses para intentar rescatar el proyecto dentro del país.
En un extenso comunicado el equipo de investigadores sostienen que la actual administración decidió orientar los recursos hacia otras prioridades y consideran que existió una falta de comprensión sobre el alcance científico, tecnológico e industrial de la iniciativa.
Asimismo, lamentaron que una propuesta concebida para fortalecer la producción nacional de medicamentos, impulsar la investigación biomédica, desarrollar diagnósticos especializados y formar talento científico quede suspendida, obligando a buscar oportunidades en otros países de la región.
«La decisión no representa una renuncia a nuestro compromiso con Honduras. Sin embargo, ante la negativa del gobierno actual, apostamos por no perder el talento de nuestros profesionales ni el potencial científico desarrollado durante años», cita el documento.
De igual manera, expresaron que esperan que algún día Honduras pueda retomar iniciativas de esta naturaleza y convertir la ciencia, la innovación y el desarrollo tecnológico en pilares fundamentales de su estrategia nacional de desarrollo.
La posibilidad también fue respaldada públicamente por el expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, quien instó al presidente salvadoreño Nayib Bukele a analizar el proyecto y poner en contacto a los científicos hondureños con especialistas salvadoreños.
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UN ERROR MONUMENTAL: CARLOS UMAÑA
Para el médico y diputado por el Partido Liberal, Carlos Umaña, la decisión gubernamental de no continuar con la construcción del Complejo Científico Industrial Honduras (COCINH-LAB Honduras), es un «verdadero error».
Umaña señaló que contar con un laboratorio estatal permitiría producir medicamentos de alta complejidad que actualmente Honduras importa, garantizando mayores controles de calidad y reduciendo la dependencia del mercado internacional.
En un video publicado en sus redes sociales el galeno argumentó que el proyecto no respondía a intereses políticos, sino a una propuesta impulsada por científicos hondureños para fortalecer el sistema nacional de salud.

La paralización del COCINH-LAB vuelve a colocar sobre la mesa el debate sobre el respaldo que Honduras brinda a la ciencia y la innovación. Mientras el país continúa dependiendo mayoritariamente de medicamentos importados y enfrenta desafíos estructurales en su sistema sanitario, una iniciativa concebida para fortalecer esas capacidades podría terminar beneficiando a otra nación centroamericana.





