Gobierno de Honduras declara “emergencia ambiental” por devastación del medio ambiente

Parque Nacional La Tigra, donde los pobladores cercanos libran una lucha por proteger el bosque y el agua

Actualidad|Ambiente y Extractivismo|Noticias Destacadas.

Compartir

Tegucigalpa. –Ante la degradación del medio ambiente producto de los efectos del cambio climático y la devastación ambiental, las autoridades de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Mi Ambiente) declararon emergencia ambiental en Honduras y anunciaron la implementación de un plan de rescate de áreas naturales.

Luckny Medina, secretario de MiAmbiente, informó este lunes en conferencia de prensa que la medida es una instrucción de la presidenta Xiomara Castro.

“Somos testigos de la destrucción y abandono que ha habido de parte de doce años de la dictadura donde la deforestación se ha convertido en la dinámica continua, donde la deforestación y destrucción de los recursos naturales han atentado contra el patrimonio natural de la humanidad”, manifestó Medina.

En Honduras, cada año son afectadas más de 60 mil hectáreas de bosques, en su mayoría en áreas protegidas y zonas de conservación como la Biósfera del Río Plátano, La Tigra, entre otros.

Según datos de Instituto de Conservación Forestal (ICF) durante el periodo 2013 a 2017 se perdieron más de 500 mil hectáreas de bosque de pino a causa del gorgojo descortezador. Cabe indicar que el 80% del territorio es de cobertura forestal y el 48% está cubierto por bosques.

Noticia relacionada Honduras se declara territorio libre de minería a cielo abierto

En su plan de gobierno, Castro se comprometió en la protección del medio ambiente mediante la recuperación de las zonas hídricas, la creación de un plan de adaptación y mitigación al cambio climático, el establecimiento de una veda forestal, entre otras medidas.

La temática fue abordada en el marco del Día Internacional de los Bosques entre autoridades de MiAmbiente, las Fuerzas Armadas, Instituto de Conservación Forestal (ICF), Secretaría de Energía y la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), quienes anunciaron la implementación del Plan de Rescate de Áreas Naturales para atender la devastación del medio ambiente.

El Índice de Riesgo Climático (IRC) que elabora cada año la organización internacional Germanwatch indica que Honduras es uno de los países más afectados con el cambio climático sumado a la devastación del medio ambiente.

Datos de mi ambiente indican que, desde 2010 hasta el 2019, fueron deforestadas 348 mil hectáreas de bosque mientras que de 2020 a 2021 la cifra representó 226 mil hectáreas, el 45% en áreas protegidas.

Honduras pierde cada año más de 68 mil hectáreas de bosque, 48 mil por incendios forestales y más de 20 mil por la tala ilegal y actividad agrícola.

Datos del ICF detallan que el Parque Nacional La Tigra, en el departamento de Francisco Morazán, cuenta con alrededor de 24 mil hectáreas de bosque, 16 mil en zona de amortiguamiento y siete mil en zona núcleo. Al menos 40 mil personas viven dentro de las áreas protegidas y, aproximadamente, 1,100 hectáreas de la zona núcleo han sido devastadas para cultivo.

Solo en la Biosfera del Río Plátano, declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, ubicado entre los departamentos de Colón, Gracias a Dios y Olancho, más de 200 mil hectáreas fueron devastadas en el último periodo del gobierno de Juan Orlando Hernández, quien enfrenta un proceso de extradición hacia los Estados Unidos acusado por narcotráfico, de estas, 1,768 son en la zona núcleo más de 11 mil en la zona de amortiguamiento.

En la Biosfera del Río Plátano se denunció en los últimos meses la construcción de una narcocarretera que había producido una devastación significativa del bosque.

Bajo el argumento de los daños ambientales antes citados, el gobierno de Castro decretó emergencia ambiental y anunció operativos para atender la tragedia ambiental y detener actividades ganaderas, invasiones de territorios por personas que no son indígenas sino terratenientes y eliminar las actividades mineras.

En la conferencia de prensa se explicó que la primera acción del Plan de Rescate de Áreas Naturales es la intervención a la Biósfera del Río Plátano que pretende detener la deforestación, trazar la frontera agrícola y ganadera, reducir los incendios forestales en la zona y dragar los ríos.

Entre tanto, José Manuel Zelaya Rosales, secretario de Defensa y sobrino de la presidenta de Honduras, ratificó el apoyo operativo y logístico de las Fuerzas Armadas para evitar mayor devastación en la zona.

También lea: Congreso de Honduras restituye facultad investigativa del Ministerio Público que blindaba la corrupción

De nuevo, las Fuerzas Armadas serán utilizadas para atender un plan de reforestación y prevención del daño ambiental bajo un gobierno de la familia Zelaya-Castro.

Durante el gobierno del expresidente Manuel Zelaya Rosales (2006-2009), esposo de la actual presidenta, se destinó el 1% del Presupuesto General de la República para que los militares ejecutaran un plan de reforestación nacional.

Cabe señalar que Zelaya Rosales fue presidente de la Asociación de Madereros de Honduras (AMADHO), en 1987, cargo que mantuvo durante 13 años, dando un giro hacia la protección ambiental durante su gobierno liberal defenestrado por un golpe militar en junio de 2009.

A las acciones se suma la Fiscalía Especial de Medio Ambiente (FEMA) del Ministerio Público que espera la entrega del informe final de la deforestación y devastación en la zona núcleo de la Biósfera del Río Plátano para iniciar acciones legales contra los involucrados.

Respecto a la reunión sostenida este día, la jefa de la fiscalía manifestó que “el Ministerio Público actúa conforme a informes técnicos, coordenadas, fotografías y toda la información que se compartió hoy, esperamos que sea enviada a nuestra oficina, de forma tal de procesar la misma y tomar las medidas pertinentes” explicó Lorena Fernández, titular del ente.

Cabe señalar que, en febrero el gobierno, a través de MiAmbiente, declaró el territorio hondureño libre de minería a cielo abierto cancelando la aprobación de permisos de explotación extractivistas, pero luego se aclaró que los permisos otorgados por el gobierno de Hernández se mantendrán vigentes. Lo anterior implica que no ha existido la declaratoria como tal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

El comentario no puede estar vacío
Por favor rellene el usuario
Es necesario escribir un correo válido

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.