Ética, moral y respeto a la ley, valores poco ponderados en el bipartidismo

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa, Honduras.- El debate de la legitimidad o no de las precandidaturas presidenciales de Yani Rosenthal, por el Partido Liberal, de Mauricio Oliva como la del alcalde de la capital, Nasry “Tito” Asfura, trasciende a todos los partidos políticos debido a que la corrupción es un tema directamente vinculado a la ética, la democracia y el respeto a la ley, que atañen a todas las formaciones políticas de América Latina, sostuvo el sociólogo Eugenio Sosa, en un análisis del contexto político nacional en un foro público, de cara a los sufragios primarios y generales a efectuarse en marzo y noviembre próximo, respectivamente.

En Honduras las investigaciones contra la corrupción no avanzan porque persiste el pacto de impunidad. Al político se le trata con guante de seda y al ciudadano común con todo el peso de la ley, tenemos dos tipos de justicia, acotó Josué Murillo, analista político nacional.

Los casos de corrupción se acumulan y el 75 por ciento de la ciudadanía desconfía del sistema de justicia por su alta impunidad, eso explica el porqué de las caravanas migrantes, añade.

Nuestra realidad muestra que vivimos otro estado de excepción al que la ciudadanía ya se acostumbró; se ha destruido a las organizaciones que hacían monitoreo social y eso ha permitido no visualizar el problema.

A la clase política tradicional le alegra que la gente siga indiferente a la política porque con pocos electores logran la legitimidad del sistema, que sí funciona, pero en beneficio del Estado de cosas, destacó el sociólogo y catedrático Julio Navarro.

Ahí están las investigaciones de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras, (MACCIH), contra Mauricio Oliva Herrera, las acusaciones al alcalde Nasry “Tito” Asfura, por manejo de fondos en su gestión y que un liberal, acusado por delitos relacionados con el narcotráfico, como Yani Rosenthal, sea perfilado como candidato presidencial por el Partido Liberal.

Sin embargo, en las circunstancias actuales todos esos casos son manejados conforme a intereses políticos, lo de Asfura viene sucediendo desde el mes de enero, “parece que se lo tenían bien guardado”, sostiene Navarro.

Que fuerza tiene el Ministerio Público para actuar o no; “lo grave es que mucha gente cree que la UFECCIC esté siendo manejada confines políticos, la política siempre trasciende a la imaginación de lo que cree la gente, añade.

“El juicio de Nasry Asfura parece ser porque se niega a incluir en sus planillas a funcionarios del gobierno de Juan Orlando Hernández y lo mismo podría suceder con Yani Rosenthal ya que podría aparecer un juicio para que él no sea el candidato presidencial de los liberales, apunta Navarro.

El florismo en los liberales es expresado por Darío Banegas; Luis Zelaya se podría reagrupar y avanzar a unas elecciones reñidas; Rosenthal, de su parte, ha contado con las adhesiones de los diputados afines al Partido Nacional.

 “Yani es de lo más conservador, pero podría ser el competidor directo de Luis Zelaya, pero en su conjunto cuesta decir que en el Partido Liberal haya un candidato que pueda recuperar el equilibrio de partido de centro izquierda de la década de los 70’s, enfatizó Navarro.

Murillo, de su parte, destacó que los liberales no reconocen que están fraccionados. “Nadie desconoce sus aportes históricos, pero son artífices del Partido Nacional con leyes injustas y hoy sus candidatos son débiles”.

Ellos deben renovarse y depurarse, no poniendo a jóvenes con ideas de antaño. Los liberales deben unirse a la oposición y que deroguen leyes como las Ciudades Modelo; perfilar candidatos afines a los principios liberales, condenar el golpe de Estado, como sucedió en Chile y en El Salvador, y desligarse del Partido Nacional, es el momento de hacerlo.

Los políticos se protegen entre sí, la gente debe razonar bien su voto, ver qué vida han tenido y ver qué ofrecen para decidir por quién votan, concluye Murillo.

Debe haber dudas por votar por candidatos cuestionados porque la lucha contra la corrupción es central en las sociedades actuales; pero la pregunta es: ¿” Que nos ha pasado como sociedad si alguien que viene de enfrentar un delito ligado con el narcotráfico, o señalado de corrupción pero que impide se le investigue; pueda aspirar a cargos de elección popular?

Hay nuevos elementos en el contexto que deben ser tomados en cuenta que los electores deben tomar en cuenta, honestidad, respeto a la ley y a la democracia, apunta por su parte Eugenio Sosa.

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