Entrega 14
Escrito por: Engels López
Las derechas contra los derechos humanos
Las derechas actuales las podemos situar en tres familias. La derecha mainstream (juega las reglas de la democracia liberal), la derecha ultra radical (cuestiona y tensa las reglas de la democracia liberal) y la derecha extrema (rompe las reglas básicas de la democracia liberal). En otro espacio he defendido que en Honduras nos encontramos ante una “extrema derecha bipartidista”, con tres características: populista, autoritaria y libertaria. La principal hipótesis es que la actual derecha es antidemocrática y está rompiendo con las reglas básicas de la democracia liberal (independencia de poderes, elecciones libres, libertad de expresión y organización y soberanía popular), con la finalidad de instaurar una democracia iliberal: régimen político que ignoran los limites institucionales y no respetan los derechos humanos y libertades de la ciudadanía, según lo expresado por el politólogo estadounidense Faredn Zakaira en su libro titulado, El auge de la democracia iliberal.
En todo el mundo las derechas tensionan y debilitan los derechos humanos en nombre del orden público. Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil sostenía que “los derechos humanos eran asunto de orden público”. Víctor Orbán en Hungría, expresaba que “la igualdad que promueven los derechos humanos atenta contra los valores de la nación”. Javier Milei en Argentina define “los derechos humanos como un virus colectivista que promueve la igualdad y atentan contra la libertad individual”. Tomás Zambrano en Honduras, ha expresado “que el deber del Estado es preservar la familia y luchar contra la ideología de género”. En Honduras, la bandera Provida figura en el hemiciclo legislativo, como una expresión del poder patriarcal y la influencia de la iglesita católica y evangélica en la política nacional.
A diferencia de la corriente liberal que define los derechos humanos como universales, individuales y atados al derecho moderno, las corrientes contemporáneas críticas defienden un enfoque transformador de los derechos humanos y como elemento esencial en la lucha por la igualdad y la justicia social. Manuel Carballido en su texto Los Derechos Humanos en el Siglo 21: Una mirada desde el pensamiento crítico, expone que el discurso de los derechos humanos se basa en una lucha de clases: parten de una crítica radical a la concepción liberal del derecho como norma homogénea y universal, evidencian la realidad social de las clases subalternas y construyen propuestas de justica social que promueven cambios estructurales.
Las derechas en sus diferentes familias ponen en el centro los derechos humanos por múltiples razones. Por un lado, prevalece la libertad individual por encima de los derechos colectivos, bajo el supuesto que los derechos humanos atentan contra los valores tradicionales de la sociedad. Por otro lado, anteponen la igualdad y la justicia social por encima de los valores individuales, bajo la idea que los derechos humanos refuerzan la colectividad. Por último, contraponen los valores democráticos a lógicas autoritarias, bajo la premisa que los derechos humanos deben ser entendidos como asuntos normativos y no sociales.
Honduras: la extrema derecha bipartidista y los derechos humanos
La extrema derecha bipartidista ha tomado los derechos humanos como tema de orden público. Por un lado, sobresale una retórica extremista. Seymor Litzer en su texto La Política de la sin Razón, expone que el extremismo es una medida generalizada de desviación de la norma política y como tendencia especifica a violar los procedimientos democráticos. Por otro lado, se expone una retórica conservadora. Corey Robin en su libro titulado La Mente Reaccionaria, defiende la idea que el conservadurismo es la voz contra la capacidad de acción de las clases subalternas y sobre porque no se le debe permitir ejercer su voluntad independiente e influir en la sociedad.
La extrema derecha bipartidista sobre la doble retorica de los derechos humanos, busca instaurar un orden social con base a la violencia, el control y la jerarquía, creando una frontera en la cual los derechos humanos deberán estar sometidos al orden público, no para ser reconocidos y garantizados, sino, para monopolizar su contenido, coaccionar su finalidad y vaciarlos políticamente. La extrema derecha busca crear legitimidad de forma directa a través del control de las instituciones y de forma indirecta, mediante una política que securitiza los sentimientos a través del pánico, desprecio, miedo, discriminación, racismo y patriarcado.
¿Como se está expresando la retórica extremista y conservadora en la actual coyuntura sociopolítica? Diversos actores activan una serie de dispositivos reaccionarios en coyunturas específicas, con la finalidad de generar contra narrativas a las demandas de los movimientos sociales y organizaciones que luchan por el reconocimiento y protección de derechos humanos. Ezequiel Ipar en un artículo titulado Las Derechas Radicales y la Políticas de Crueldad, enfatiza que las derechas extremas son iliberales, permiten la libertad de comercio y somete al gobierno a elecciones libres, pero al precio de destruir los derechos civiles y derechos humanos de la población.
En la coyuntura sociopolítica analizada, que comprende de enero a junio del 2026 sobresalen cinco dispositivos retóricos contra los derechos humanos. La noción de dispositivo ha sido desarrollada por Michel Foucautl en obras como Introducción a la Biopolítica y Seguridad, Población y Territorio, y la define como una red estratégica homogénea que articula elementos discursivos (leyes, discursos morales) y no discursivos (instituciones y medidas administrativas). Con sus dispositivos retóricos, la extrema derecha bipartidista busca legalizar y regularizar la discriminación y afectar derechos de los individuos y grupos históricamente vulnerados: mujeres, indígenas, juventudes, campesinos, niñes, migrantes, entre otros.
El dispositivo de género. Activado alrededor de la ideología de género y la injerencia de las iglesias. El intento de la lectura de la biblia en las escuelas, el recorte de presupuesto público etiquetado en género, injerencia del Poder Legislativo hacia el Poder Judicial para limitar acciones de justicia con perspectiva género y las iniciativas en aprobar la Ley de Derechos Parental, son aspectos que buscan la conservación del orden patriarcal, la defensa de la moral religiosa y la naturalización de las desigualdades de género, en un marco de demandas desde el movimiento feminista por derechos relacionados a la igualdad de género, derechos sexuales y reproductivos, entre otros.
El dispositivo territorial. Activado alrededor de la defensa de la propiedad privada. Las reformas al código penal que buscar elevar la organización social como acción terrorista, la aprobación de la Ley de protección de la agroindustrial, electricidad y turismo, la expansión territorial de ZEDE Prospera, los desalojos y el asesinato de liderazgo del movimiento socio territorial, son acontecimientos que ponen en perspectiva la liberalización del territorio, la militarización, securitización del territorio y el avance de la zona extractiva , en un marco de demandas desde el movimiento socio territorial por derechos relacionados al acceso a la tierra, el territorio y la naturaleza.
El dispositivo criminal. Activado alrededor de la amenaza de la delincuencia, crimen organizado y el narcotráfico. El incremento de las penas y sanciones sobre violencia doméstica, femicidios, crimen organizado y extorsión, la hegemonía del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad Nacional, el impulso legislativo para crear nuevas cárceles y la salida de los militares a las calles, son aspectos que evidencian una estrategia de seguridad basada en el orden, control jerárquico y populismo punitivo, contradiciendo las demandas de las organizaciones sobre el abordaje de las desigualdades socioeconómicas para enfrentar la criminalidad y la desmilitarización de la sociedad para lograr niveles aceptables de integración y cohesión social que permitan una convivencia sana, pacífica y libre de violencias.
El dispositivo económico-corporativista. Activado alrededor de la aprobación de múltiples Decretos de Emergencia e iniciativas legislativas que trasfieren al sector privado competencias de naturaleza publica: la salud, ley de empleo parcial, energía eléctrica y reparación de carreteras, son aspectos que ponen en perspectiva la reocupación privada de lo público y el saqueo institucionalizado promovido desde el Estado. Este dispositivo tiene como finalidad mercantilizar y privatizar espacios sociales que antes no habían sido copados por el capital e imprimirle una ideología corporativa al sistema económico a través de los Fideicomisos, en contraposición a las demandas de colegios profesionales y organizaciones sociales en fortalecer el sector público para garantizar los derechos fundamentales de la población hondureña.
¿Cuál es la finalidad de los dispositivos de la extrema derecha bipartidista?, consolidar un nuevo orden social jerárquico, militarista y autoritario, promover la reocupación privada de lo público y afianzar la liberalización del territorio que garantice el despojo y formas primitivas de acumulación capitalista. ¿En que se basa la retórica sobre los derechos humanos?, en narrativas como la ideología de género, el punitivismo populista, el corporativismo económico, la militarización y securitización del territorio, motivando practicas fascistas, de exterminio y genocidio silencioso contra las clases subalternas y victimas del neoliberalismo, colonialismo, patriarcado y racismo.
En la actual coyuntura la retórica conservadora sobre los derechos humanos se forja desde el Congreso Nacional, el principal centro político; el sector empresarial alrededor del COHEP, con gran capacidad de influencia en la reconfiguración económica y financiera; sectores de la iglesia católica y evangélica que han salido a promover y defender una agenda conservadora en materia de derechos humanos; sectores de la sociedad civil vasalla a los intereses de la élite en el poder y el sistema de justicia subordinado al Poder Legislativo, implementa las políticas de control y seguridad.
A manera de conclusión: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Alain Badiou, en su libro titulado Nuestro Mal Viene de Lejos, se pregunta como la humanidad ha llegado al actual estado de crisis profunda. Por un lado, defiende la idea que la actual crisis del capitalismo ha generado una nueva subjetividad a la que llama nihilista: de revancha y de destrucción. Por otro lado, el surgimiento en las sociedades de un fascismo reactivo, que se constituye a partir de una represión íntima y negativa del deseo. Lamenta Badiou, que todo está pasando sin que se afirme y organice otra estructura del mundo: más colectiva y comunitaria, menos individual y fragmentada.
En Honduras pasa algo semejante. El golpe de Estado del 2009 abrió un proceso que ha sido denominado por la sociología como des-democratización social: pérdida de ciudadanía social, económica y política. La extrema derecha bipartidista con el golpe de Estado dejo claro que no había otra senda de desarrollo política, económica y social, que no fuera la vía neoliberal. En el imaginario colectivo se ha ido instalando un sentido común de redención al orden neoliberal, se ha frenado desde las organizaciones y movimientos sociales el posicionamiento de alternativas al sistema neoliberal y los partidos progresistas como LIBRE, terminaron siendo presas de la bestia magnifica del poder.
En el fondo lo que se instaló con fuerza fue una retórica reaccionaria. Albert Hirscham, en su obra titulada La Retórica Reaccionaria, expone la forma en la cual las políticas neoliberales se fundamentan en la reacción y se basan en expandir por la sociedad la tesis de la perversidad (toda acción contra el sistema producirá un efecto opuesto al objetivo propuesto), tesis de la futilidad (todo intento de cambio social es fallido) y la tesis del riesgo (el cambio implica costos y consecuencias inaceptables). Sobre esas tesis la extrema derecha bipartidista, que se fue tejiendo producto de la crisis hegemónica generada por el Golpe de Estado en el 2029, desplegó su retórica reaccionaria para normar el campo de los derechos humanos bajo una mirada conservadora de lo social y una lógica política profundamente institucionalizada.
En ese marco surge la Política en Derechos Humanos y su Plan de Acción (2012), el Mecanismo Nacional de Protección (2015) y la creación de la Secretaría de Derechos Humanos (2017). Los esfuerzos en materia de derechos humanos fracasaron, evidenciándose una nula aplicación de la Política de Derechos Humanos, según lo expresado durante el Gobierno de LIBRE. ¿Por qué no se logró avanzar en materia de derechos humanos durante el régimen de Pepe Lobo, Juan Orlando Hernández y Xiomara Castro? Es una pregunta que requiera de mayor análisis. Aquí planteo la idea del poco desarrollo institucional en materia de derechos humanos, ya que las reformas del Estado implementadas en el periodo post golpe tenían como objetivo la centralización de poder, la militarización de la sociedad, el debilitamiento de las instituciones públicas y el cierre de espacios de participación.
El Gobierno de LIBRE no logró avanzar en la Refundación del Estado, que desembocara en la construcción de una nueva institucionalidad pública con capacidad de responder a las demandas de la población y promoviera la construcción de un nuevo constitucionalismo basado en la igualdad y la justicia social. Aunque adopto un discurso pro-derechos humanos, no se lograron materializar propuestas estructurales que respondieran a la crisis de los derechos humanos y demandas concretas del movimiento feminista, indigena, ambiental, campesino, sindical, entre otros.





