Actualidad|Noticias Destacadas

Conferencia Episcopal pide no votar por candidatos manchados por narcotráfico y corrupción

no votar por candidatos manchados

Compartir

Tegucigalpa.- La Conferencia Episcopal de Honduras emitió un severo pronunciamiento dirigido a los electores referente a los aspirantes, el gobierno y la urgencia de un plan de nación. El documento resalta la importancia de saber elegir de cara a las «elecciones atípicas» del bicentenario, las cuales se realizarán en un contexto «muy crítico» como consecuencia de una «política de Estado deficiente y frustrante» en el manejo de la pandemia de Covid-19 y el paso de los huracanes Eta y Iota.

A la ciudadanía les exhortan a que acudan a votar, señalando que «el abstencionismo no ayuda en nada». Les recuerdan que «el deber de elector, es una responsabilidad ética, civil e histórica, que va mucho más allá del momento de emitir el voto, pues implica un conocimiento de los candidatos, un discernimiento y una decisión personal».

Además plantean que elegir en conciencia es exigir a los candidatos un Plan de Nación, no votar en plancha y no ceder a la tentación de vender el voto o de votar por un interés particular. «Vender el voto es equivalente a vender tu conciencia y tu dignidad», remarcan.

En cuanto a los aspirantes, los doce obispos que integran la Conferencia Episcopal les señalan la urgencia de votar por candidatos que muestren un comportamiento ético reconocido por todos, «que no estén marcados por la lacra de la corrupción o el narcotráfico», que tanto daño ha hecho a Honduras. Asimismo, resaltan que «el perfil idóneo de un candidato no es el que conviene a intereses particulares, sino el que conviene y necesita un pueblo entero».

Sobre el gobierno, recuerdan que la onceava jornada electoral debe venir a «fortalecer la democracia y elevar la vida más digna, para nosotros y para las generaciones futuras». Además, hacen énfasis en que «por dignidad y por justicia» no se puede «permitir que la clase política siga jugando con el pueblo, explotando y beneficiándose perversamente de su condición vulnerable, en vez de preocuparse por las causas más profundas de la migración, de la delincuencia, de la falta de salud y la deficiente educación».

«Hemos visto el procedimiento irresponsable que se aplicó para enfrentar la pandemia; procedimiento dirigido por autoridades indolentes e incompetentes. No es posible que sigamos esperando limosnas y dádivas de los demás países, para acceder a un poco de vacunas contra el Covid-19», lee el pronunciamiento.

Asimismo, como Conferencia Episcopal de Honduras, exigió «un mayor compromiso y mejores resultados en el ejercicio de gobierno y en la toma de decisiones, de parte de quienes ostentan cargos de elección popular. Y, aquellos que ahora se están postulando, deben ser muy conscientes de lo que les espera».

En relación al plan de nación, subrayan que ninguno de los catorce partidos políticos inscritos han diseñado un plan de nación, consensuado, sólido y realista, que a mediano plazo garantice un auténtico desarrollo y bienestar para todos los hondureños «prioritariamente para los más pobres, muchos de los cuales se ven obligados a emigrar»; y que haga a Honduras verdaderamente independiente de la dependencia económica, política y social.

Lamentan que en medio de los problemas y necesidades de la ciudadanía hondureña, la clase política esté más preocupada en salvaguardar sus intereses, siguiendo caminos poco honestos y transparentes, disputándose el control en el Registro Nacional de las Personas (RNP) y en el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Con respecto a las elecciones internas celebradas el pasado 14 de marzo, dicen que «con profunda pena, hemos presenciado unas elecciones internas realizadas en medio de abusos de poder, de corrupción y sin la aprobación de una nueva ley electoral. Fueron unas elecciones donde los problemas nacionales no merecieron ni siquiera ser mencionados en las campañas: un verdadero teatro electoral».

Finalmente, cuestionan si realmente las elecciones a celebrarse en noviembre harán honor a las fiestas del bicentenario y si su celebración «¿nos llenará de orgullo o nos cubrirá de vergüenza? Bueno, ¿Qué es lo que vamos a celebrar en realidad?».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El comentario no puede estar vacío
Por favor rellene el usuario
Es necesario escribir un correo válido

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.