Global.

“Cierro el ciclo de la era militar, pidiendo perdón”: dictador panameño Manuel Noriega

Compartir

Por: Agencias

redaccion@criterio.hn

Ciudad de Panamá. Más de 25 años tuvo el exgeneral Manuel Antonio Noriega para preparar su primera declaración pública con respecto al período más sombrío de la República de Panamá.

En una entrevista exclusiva ofrecida a Telemetro Reporta, Noriega habló con el periodista Álvaro Alvarado desde el Centro Penitenciario El Renacer, donde se encuentra detenido desde su extradición de Francia a Panamá, en diciembre de 2011.

Noriega leyó ante las cámaras una declaración escrita a mano: “He estado conversando conmigo mismo, he estado conversando con mi familia, he estado reflexionando con la Iglesia y considero oportuno, bajo mis propias convicciones que contribuya yo a la ciudadanía cerrando el ciclo de la era militar, y lo considero oportuno en estas circunstancias que todos conocemos que está viviendo el país, y yo cierro el ciclo de la era militar como el último general de ese grupo, pidiendo perdón”.

Luego de su derrocamiento del poder tras una invasión de los Estados Unidos en diciembre de 1989, quedaron muchas incógnitas sobre cruentos hechos que se le atribuyen al denominado «Ex hombre fuerte de Panamá», y al margen de su intento de redención, quedaron muchas preguntas sin responder.

Manuel Antonio Noriega evitó responder a cuestionamientos sobre casos como la desaparición y muerte de Hugo Spadafora y el padre Héctor Gallego. «Si yo adentro en cualquier respuesta de la pregunta que tú haces, me estoy saliendo de la solemnidad que ante el altar de mi conciencia he venido a expresar, lo que es el perdón.

«Reitero bajo la inspiración del Padre Nuestro, que fue la primera oración que aprendí en mi casa, pido perdón a toda persona que se sienta ofendida, afectada, perjudicada o humillada por mis acciones o la de mis superiores en el cumplimiento de órdenes, o la de mis subalternos en ese mismo estatus, y en el tiempo de la responsabilidad de mi gobierno civil y militar», reiteró Noriega, quien dijo ser un hijo de Dios y sentirse en paz.

Pese a un largo encierro y a sus 81 años, Noriega lucía sereno y pulcro, aun dejando entrever su instinto de mando y control.

Ante la pregunta de si algún día se podrá conocer de su viva voz la verdad de lo que ocurrió durante los 21 años de dictadura, Noriega respondió «Dios primero, las circunstancias nos darán la oportunidad de presentar las verdades desconocidas». (Telemetro).

Siga esta noticia en Twitter: @criteriohn.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

El comentario no puede estar vacío
Por favor rellene el usuario
Es necesario escribir un correo válido

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.