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Wilfredo Cerrato y las opciones del país

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Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

a R, Julio y mis amigos economistas
Varios amigos economistas expresan reservas honestas ante el proyecto anunciado de pedir sanción legislativa para sacar prestados $1000 millones, a cargo de las reservas internacionales. No le conozco acto deshonesto a Wilfredo Cerrato, como por cierto tampoco creo fuera deshonesto William Chong Wong. Y el ex presidente del BCH tiene como ciudadano, opositor y como profesional derecho a formular críticas objetivas y opiniones frente a la actual administración. (Es más, tiene razón de pedir cautela en un ambiente de incrementos en los precios de las importaciones y amenazas a nuestra capacidad de producir, no solo por razones fortuitas, sino porque quien sabe cuanto podremos sin insumos que se vuelven escasos o demasiado caros).

Y tendría razón de llamar a hacer un trabajo técnico serio, previo. Pero no se vale apostarle a las dificultades previsibles para contradecir la indicación de caminar, y salir adelante del apuro. Este ejercicio sirva para que razonemos y expliquemos mejor por qué y como queremos hacer las cosas. El problema -al final- es el abismo que cavó el régimen juanorlandista con su corrupción y su perversidad, como un hoyo negro en que desaparece todo, en el momento en que lo recibimos, y es de decencia -si- reconocerlo.

Cerrato declara que hace falta analizar cuales son las reservas internacionales netas, porque están vinculadas al tipo de cambio y a mayor acumulación hay mas estabilidad monetaria y pudo agregar macroeconómica. Nos recuerda que la evaluación de las reservas, también esta ligada a la cobertura de importaciones. Aunque acepta que, a mediados de Mayo esas reservas rebasaban los $8500 millones que cubrían 6.25 meses de importación, es decir que si hay un excedente real (que no es lo mismo que una demasía, Salva) y aun previendo que, por un rato, puede continuar la inflación, la norma dice que hay un margen.

Los mismos organismos financieros previeron las consecuencias económicas de la crisis mundial y recomendaron hace dos años ya una política fiscal contracíclica, para enfrentar las secuelas. Sin retórica o dogmática, por supuestisimo, se precisa preservar la autonomía del BCH, presentar y atender un plan bien diseñado y estructurado para invertir sabiamente los recursos, a la hora de tomar medidas extraordinarias, como recurrir a las reservas.

Pero es de fundamental honradez reconocer el predicamento del país, y dilema central e ineludible del gobierno. ¡Tenemos que invertir! ¡Solo el gobierno puede -de inmediato- invertir en forma sustancial para enfrentar un enfriamiento, por falta de capital, la consecuencia, el desempleo y el hambre de inocentes! Y el gobierno planteó hacer eso con un plan de inversión, pero no hay con que siquiera sortear muchas trampas fiscales heredadas.

Insiste el ex banquero que hay opciones de financiamiento alternativo del presupuesto a) nuevo financiamiento interno, o b) externo, c) re-perfilamiento de la deuda interna, que acepta que sería muy caro por el riesgo país. Acepta asimismo que la falta de un acuerdo con el FMI (que justo hoy se esta intentando negociar) encarece el costo de cualquier financiamiento. Y finalmente, según el, se podría financiar el presupuesto con d) mayor eficiencia de la recaudación tributaria, que solo se puede con una buena creciente actividad económica. Porque hace ver que, como era previsible, los ingresos tributarios cayeron hasta 19% y entonces volvemos al punto cero. Y a un circulo vicioso.

Porque el gobierno no puede inventar una economía boyante a la cual pueda cobrar mejor y mas impuestos, ni tampoco puede en 3 meses generarla, en la coyuntura mundial. No será fácil vencer los paradigmas del FMI (que contradicen la indicación de invertir contra el ciclo actual) o alcanzar un acuerdo de apertura -como los que sugieren Stiglitz y los mejores economistas- para habilitar una política contra al ciclo. El gobierno entiende que no hay condiciones para la colocación de bonos como los que recurrió JOH todavía, a meses de entregar, los últimos de los cuales se colocaron a tasas de interés muy desfavorables para el país. Y ¿tampoco puede -el gobierno- amistosamente obligar a la banca nacional a concederle nuevos préstamos? Entonces ¿en que quedamos? Pues que si, tiene que preocuparnos un poco más el hambre y la necesidad absoluta del pueblo que la estabilidad cambiaria, y se tiene que invertir bien, por ejemplo, en producción alimenticia y otros básicos para ayudarnos a reducir la inflación.

Otros técnicos nos dicen que las reservas del Banco no son del gobierno, y es cierto, que son del Banco y también, en cuanto están depositadas ahí, no porque el BVH las hubiera generado (invirtiendo), si no solo porque -por ley- se depositan ahí los excedentes de divisas que produce la economía nacional, y mayormente los grandes exportadores (el café, la madera y la fruta siguen sumando la mayor parte) y los remeseros, que son los que al final mantienen la economía, aportando mucho mas que los exportadores de manufacturas. Las reservas se acumulan por la posición neta internacional del país.

Tomarlas no es recurso legitimo, ni debe ser automático. Pero no se las estamos quitando al BCH. Pedimos una habilitación legislativa para tomar -como Estado- un préstamo respaldado ¡por menos de una octava parte de esas reservas! a una tasa de interés mínima. Mientras salimos de estas honduras. Y más bien esperamos de los profesionistas honestos y entendidos de que los grados de libertad son pocos y la urgencia, mucha, una actitud proactiva para fortalecer nuestras propuestas, u otras mejores a fin de reactivar la economía.

Dicen que es peligroso recurrir a las remesas y siempre hay un riesgo. Ante los riesgos y oportunidades, el balance optimo se alcanzará poniendo todos nuestros recursos a producir, para aumentar las exportaciones, crecer la economía y darle estabilidad y arraigo a la gente. Si no hacemos eso puede venir, dicen los conocedores, un choque a las exportaciones o a las importaciones ante el cual ni los 8,5 ni el doble de eso sirva para gran cosa.

Lo mas peligroso para el país aun si el gobierno sería finalmente el responsable, sería un colapso y descenso al infierno de la gente que –hoy- sigue huyendo despavorida por todas las fronteras, y para la cual cada vez habrá menos opciones. Aun si recién se ha implementado un programa para la migración ordenada y legal, lo que aliviará esa crisis, tampoco es solución para Honduras seguir expulsando la población mas productiva, convirtiendo a la Patria en refugio de ancianos y hospicio de huérfanos … Las reservas repito son un bien del país, y otra vez, los bienes, para remediar males son…. Ayude compa.
El Carmen 22 de Mayo, 2022

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