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Autor: Carlos Zelaya Herrera

 De qué sirve llorar

 Si las lágrimas

 No se recogen en el cuenco

 De la indignación

 O se queman, 

 Lenta e inevitables,

 En el fragor de la lucha

 Social en calles de Honduras.

Rostros juveniles

 Cargan saetas

 De Intelecto 

 Llenan hoy

 Ergástulas de mi país.

Los llevan atados, 

 Gaseados, dolidos

 Y bestias nos los 

 Muestran cual forajidos

 Mancillados,

 Aunque a la distancia,

 Como un niño en la esfera

 De sus juegos encantados,

 Los mira el pueblo 

 Y hace suya la lucha 

 Que el sistema pretende demoler.

Pero no tienen miedo,

 No pierden la esperanza,

 No dejan la lucha

 Y no rehúyen a su futuro,

 Brillante porque 

 Brillan con luz propia,

 Nadie lo puede apagar.

No, no hay espacio para 

 Detenernos en el dolor,

 Prefiero la expresión del rostro

 Juvenil y encapuchado del MEU,

 Inteligente y deliberante,

 Brillante y combativo,

 Hermoso como un escaparate

 De humanidad mostrando

 El camino de la dignidad Y

 Y el cemento de nuestra liberación.

Contigo recuerdo que Jesús fue crucificado,

 Que hubo un Quijote 

 Que venció molinos de viento

 Y que aquí anduvo Morazán 

 Para construir la unión de cinco pueblos,

 Contigo puedo soñar y morir en paz.

*Carlos Zelaya *Periodista

 

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