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Memo para crédulos, sobre elecciones, reformas y alianzas

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Alianza

Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

El tuit de Trump elogiando a JOH después de su triunfo de 2017 tiene varios antecedentes. El Doctor, General, Abogado y presidente don Tiburcio Carias Andino escribió en Marzo de 1936 a los gobernantes del mundo, entre otros Franklin Delano Roosevelt, Churchill, Mussolini, Hitler, Stalin e Hiroito una bien escrita comunicación para explicar que permanecería en el poder de la nación, luego reformar la Constitución que lo prohibía.[1] Todos respondieron, felicitando a Carias con solemnes misivas cada cual en su lengua y estilo diplomático. Cuando luego de diez y siete años, en 1949 cambió el gobierno, fue porque, habiéndose rebelado el ministro Juan Manuel Gálvez -para asumir una candidatura que reprochaba el viejo dictador- ganó una elección en que no tenía contrincante liberal. Salió Gálvez del poder en 1954 sin poder entregar la presidencia, luego de elecciones disputadas, ¡con un censo electoral que creció 26% desde el año anterior, para incluir a 68% de los habitantes![2] Dando paso al ascenso interino de su vicepresidente, el contador de La Rosario, Ministro de Carias d. Julio Lozano D, quien incontinenti organizó elecciones tan escandalosamente fraudulentas, que aun sus oficiales apoyaron a la Junta que lo derrocó en octubre de 1956.

Las elecciones hondureñas se asemejan a una obra de teatro del absurdo,[3] en que los histriones usan el sinsentido para subrayar preguntas fundamentales sobre los significados de los que se debe ocupar siempre el humanista. En los tardíos 1960s se filmaron y volvieron internacionalmente celebres las elecciones estilo Honduras en que, en aras de la sencillez, solo se permitía votar a un Partido. Hoy -se supone- todo ha mejorado, pero seguimos teniendo fraude masivo, urnas infladas y resultados tóxicos.

Así, no basta decir que no sirvieron, porque nos dejaron mas divididos aun, cargados de basura electoral y de aspiraciones inadmisibles y sin opciones viables al primer poder, las elecciones primarias de marzo 2021 que el -ahora si- oficialista CNE certifica con boato como las mejores de la historia. (Hugo Llorens juraba que las mejores eran las de 2009 que encumbraron a JOH y a Pepe Lobo.) Nos han colocado en una posición absurda. De continuar indemne su proceso, estaremos en riesgo inminente de que la odiada clase política y el régimen se refrenden en el poder. En esa dirección se mueve el transformer nacionalista con armas como el bono, la bolsa, la mesa comprada y la raya. Cientos de miles de inocentes caerán en esa trampa oposición parece inadvertida. El resultado aun es previsible.

Se convocan elecciones. Miles de compañeros se entusiasman y se disponen a ofrecer opciones y millones de compatriotas acuden a votar. En una supuesta fiesta cívica que –según- debemos celebrar como realización de la democracia, que expresa la voluntad del pueblo y garantiza sus derechos. Cualquiera se alegraría, Mister salvo quien recuerde que se han celebrado tres como estas en la última década con el mismo resultado. ¡El triunfo de los partidos contra la ciudadanía, a la que se supone que representan, contra el bien general y el interés publico, que habrían de procurar!  La derrota del pueblo a manos de los profesionales de la trampa y la manipulación de la ley, hecha a la medida del fraude.  Y la composición de gobiernos en que se ordenan ejecuciones ilegales, se negocian el territorio y los más sagrados intereses de la patria, y se juega al azar con los bienes de todos, como corresponde a los intereses creados de una clase política corrupta y de sus padrinos financieros. ¿Todo estará bien?

El TREP o conteo rápido evidenciará la suficiencia institucional y que no hay mayoría absoluta. Los medios de comunicación amplificaran las proclamas de dos o tres victoriosos. Hasta que, agotado el contrario, se proclame la impostura oficial del más fuerte. Lo felicitarán primero, los Estados Unidos, después, sus aliados europeos, que hace un siglo dejaron de ser ellos mismos, y al final, los vecinos en la OEA, y hasta los más remotos de Asia y África nos felicitaran, con tuits chinos, japoneses y coreanos.

Votamos por ellos, pero no preguntamos ¿de donde salen los candidatos? Varios completamente inverosímiles. ¿De donde sale ese? pregunta Mama. ¿Quién pone partidos y movimientos?  El sistema político de maquinarias se corresponde con el capitalismo de amiguetes para generar el abuso de poder, el subdesarrollo y la mayor desigualdad. En un sistema cerrado, corporativista, en que no votamos ni tenemos entrada los meros ciudadanos, y que se asegura de reproducir sus resortes de poder por medio de nuevas elecciones. ¿Cómo se vuelven poderosos? Con los favores del estado del que emana el poder publico. A saber, a través del partido que, hecho gobierno como dicen hace las compras, paga la publicidad, cobra o deja de cobrar impuestos, otorga concesiones, exenciones y fideicomisos. Cumple o incumple obligaciones, administra o derrocha, remata monopolios y ahora territorios en ZEDEs. Que permite o prohíbe, que reparte los recursos de todos, que persigue o protege a los corruptos, según la amistad o rivalidad, pide prestado el dinero que les sobra a los banqueros, para que no pierdan, emite permisos de importación y exportación y tolera o estorba la infracción, según. Votamos por ellos ¿para que hagan esas cosas? ¡Y financien sus campañas! Desviando fondos públicos ¿Quién gana las elecciones? ¡Quienes financian las campañas y las mesas receptoras de los partidos!

Para curarnos en salud entendamos que por ahí andan queriendo darnos con el dedo atol de reforma cosmética. Hoy lo promete Mauricio Oliva. Pero para que las elecciones sean lo que deben tiene que reformarse el sistema. 1. El Estado debe asegurarse de elaborar el censo oportuno y documentar a la población, primer componente de la soberanía. 2. Recurriendo a la sociedad civil, ese Estado -y no los partidos- debe celebrar los comicios, con supervisión de las mesas por la ciudadanía independiente. 3. Las elecciones deben pasar por tantas vueltas como sea necesario para que el gobierno tenga el respaldo de una mayoría, porque al final lo contrario es mas caro y 4. El financiamiento de las campañas debe ser exclusivamente público para que no sea de intereses creados o capos de mafia. Los partidos están en contra de una u otra reforma esencial, y por eso necesitamos una constituyente.  

Pero para reformar el sistema debemos tomar el poder. Y eso solo se puede a partir de una alianza amplia, un frente opositor. Andan otros o los mismos proponiendo liguillas que no alcanzan. Solo la alianza que puede ganar es real, y todo lo demás es distracción.  

[1] vid un pequeño impreso que a muchos nos compartió el egregio Oscar Acosta, y Banana Days, FDR se reeligió tres veces, Stalin tiranizo la URSS por 20 años mas, Hiroito sobrevivió a la guerra y consiguió que sobreviviera Japón, Hitler no consiguió eso para Alemania y Benito fue linchado al perder

[2] Como si el censo electoral hoy incluyera ¡a seis millones ochocientos mil ciudadanos! Con el agravante de que la inmensa mayoría era y es ágrafa, no entiende y no tiene condiciones ni criterio para escoger.

[3]Tipo de comedia surgida en la Europa de posguerra a mediados del siglo pasado vinculado al surrealismo y al dadaísmo

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