Medios de comunicación hacen apología del odio contra la mujer en Honduras  

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Por: Marcia Perdomo

Fotos: Jorge Burgos/Criterio.hn

Tegucigalpa. –Indignación, frustración y cólera. Parece mentira, pero en pleno siglo XXI, la víctima y no el victimario es puesta sobre la palestra pública para ser juzgada bajo un microscopio donde la misoginia es el lente en la cobertura mediática.

Son mujeres, son hombres, son periodistas formados en aulas universitarias quienes tratan segmentos «noticiosos» sobre abuso sexual, acoso callejero y otros, como si de espacios de opinión se tratase, incluso otros optan por encuestas para despertar el morbo en las masas. Todo esto cubriéndose bajo la excusa de ejercer su libertad de expresión y pensamiento.

Los comentarios vertidos por periodistas que hacen apología de odio contra sobrevivientes de abuso sexual abren micrófonos para que el público juzgue el actuar de las agredidas o realizan encuestas que desacreditan la seriedad de las denuncias de violaciones sexuales, mostrando cómo la misoginia permea los medios de comunicación en este país donde la prensa tiene muy poca credibilidad.

Todo esto se vio reflejado en la cobertura mediática de la denuncia de abuso y violación sexual contra dos universitarias de primer año de la Escuela Panamericana Agrícola Zamorano, donde la información pasó a segundo plano y el supuesto autor material apenas fue mencionado. El enfoque de la historia fue la “responsabilidad de la mujer” despertando el morbo en lugar de hacer conciencia en la población, para que este tipo de hechos no se repita.

APOLOGÍA DEL ODIO DISFRAZADA DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Sobre la libertad de pensamiento y expresión, la Convención Americana de Derechos Humanos establece en el artículo 13, numeral 1, que este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole.

Sin embargo, en el numeral 5 del mismo artículo hace una salvedad al señalar que se prohíbe toda propaganda y toda apología del odio que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo.

En este caso quienes hacen apología del odio serían periodistas a través de medios de comunicación que enaltecen el morbo y la violencia contra la mujer a cambio de ratings, dejando de lado el bienestar físico y emocional de las sobrevivientes de violencia sexual.

Isabel Albaladejo, representante Oacnudh Honduras. Foto Jorge Burgos/Criterio.hn

ALTO A LA ESTIGMATIZACIÓN CONTRA LA MUJER

 La representante en Honduras de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Isabel Albaladejo, indicó que la situación en el país “nos demuestra que lamentablemente las mujeres tienen menoscabados sus derechos”.

Después de la presentación del informe “Sobre la situación de los derechos humanos en Honduras 2021”, Albaladejo expuso a Criterio.hn que desde todos los ámbitos pero especialmente desde el periodismo responsable se debe evitar la revictimización o estigmatización que a menudo se hace contra las mujeres.

“Los medios de comunicación serios no pueden reproducir ese tipo de noticias que lamentablemente ponen en las mujeres la responsabilidad o su culpabilidad frente a los ataques que reciben”, puntualizó la representante de OACNUDH en Honduras.

Jessica Trinidad, directora de la Red de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras. Foto Jorge Burgos/Criterio.hn

La directora de la Red de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, Jessica Trinidad, señaló como una “lastima” escuchar medios de comunicación “que se supone son serios” referirse a las víctimas de abuso sexual y de la violencia del país en términos que refieren a las mujeres como “fáciles” o que cuestionan el por qué andaban en la calle o el por qué consumieron alcohol.

“Es lamentable darnos cuenta que todavía en este país las mujeres nos convertimos en responsables de que nos abusen, de que nos acosen, de que nos persigan y de que seamos víctimas de una violencia sexual”, dijo Trinidad a Criterio.hn.

“No se enfocan en los victimarios que son a los que deberían perseguir. En el país hace falta muchísimo para poder eliminar la brecha de desigualdades que hay entre hombres y mujeres, pero también hace falta muchísima información”, formación y compromisos por parte de la sociedad en la eliminación del machismo y la cultura patriarcal, agregó.

Gabriela Pineda de la Red de Trabajadoras Domésticas de Honduras, cuestionó que a nivel mediático se revictimiza a la mujer en casos de abuso, violencia y acoso sexual.

Gabriela Pineda, coordinadora de la Red de Trabajadoras Domésticas de Honduras. Foto Jorge Burgos/Criterio.hn

Además “no se le pone atención a la víctima, sino que más bien se le cuestiona la manera de vestir, a la hora que andaba o se cuestiona las actividades que pueda andar haciendo fuera de la casa”, declaró.

En entrevista con Criterio.hn, Pineda opinó que cambiar este escenario no es solo capacitación sino sensibilización y despertar empatía.

“Ninguna mujer en este país -independientemente de la clase social- está exenta de vivir una situación de violencia intrafamiliar, psicológica, sexual y económica, pero sobre todo el abordaje debería de ser con respeto y sobre todo el respeto a la víctima”, apuntó Pineda.

¿QUÉ DICE EL COLEGIO DE PERIODISTAS?

El presidente del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), Osmán Reyes Pavón, dijo a Criterio.hn que, si bien el ente regula el ejercicio profesional de sus agremiados, no están facultados para intervenir en casos que involucran a periodistas que no estén colegiados.

Admitió que en casos donde se involucra un periodista agremiado al CPH, el Tribunal de Honor no suele actuar de oficio, “usualmente se hace a petición de partes”. Alguien afectado denuncia el suceso.

Por ejemplo, organizaciones de mujeres podrían presentar la denuncia ante el Tribunal de Honor, el cual sería el encargado de hacer las valoraciones y llamar al comunicador acusado para que rinda explicación sobre su accionar, manifestó Reyes Pavón.

En efecto la Ley del Colegio de Periodistas de Honduras establece que será el Tribunal de Honor el encargado de conocer la conducta profesional de los colegiados conforme al Código de Ética Profesional. Entre sus atribuciones está el conocer las quejas y denuncias contra sus colegiados, señalando las sanciones a la junta directiva o a la asamblea general según sea el caso.

Aun así, periodistas y directores de medios de comunicación -colegiados y no colegiados- a forma de escarnio cuestionan a las agredidas y abren micrófono al público para dar continuidad a la embestida misógina y cuando son cuestionadas y cuestionados se excusan detrás del derecho de libertad de expresión.

Al final, nada justifica el acoso, el abuso y las violaciones sexuales. Bien lo expresaron las universitarias del Zamorano cuando en una cartulina escribieron: “Con ropa o sin ropa, mi cuerpo no se toca”.

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