Las autoridades de la Secretaría de Seguridad confirmaron que desconocen el paradero y estado de cinco agentes policiales que participaron en un operativo contra una estructura criminal en Corinto, Cortés, mientras otra masacre en Colón elevó a al menos 26 las muertes registradas en menos de 12 horas en Honduras.
Tegucigalpa, Honduras. –Las autoridades de la Secretaría de Seguridad informaron este miércoles que desconocen el paradero y estado de cinco agentes policiales que participaron en un operativo ejecutado en la comunidad de Corinto, municipio de Omoa, departamento de Cortés, donde se registró un enfrentamiento armado entre miembros de la Policía Nacional y supuestos integrantes de una estructura criminal.
De igual manera, desconocen el número oficial de personas asesinadas en horas de la mañana en comunidad de Rigores, en el departamento de Colón, una zona marcada por los conflictos agrarios y el control de estructuras del crimen organizado y narcotráfico como el cártel Los Cachiros.
El hecho ocurrió en medio de una jornada marcada por la violencia en la zona norte del país. En menos de 12 horas se registraron dos ataques armados que dejaron al menos 26 personas muertas: una masacre en la comunidad de Rigores, en Trujillo, Colón, y el enfrentamiento en Corinto, Cortés.

A eso de las 10 de la mañana, mientras las y los hondureños observaban los titulares de los medios de comunicación luego de un violento ataque en el que 16 personas –cifra que aún no ha sido confirmada por las autoridades— perdieron la vida, luego que desconocidos vestidos con indumentaria policial dispararon a campesinos que se preparaban para iniciar la jornada laboral. Cuando otro hecho violento se suscitaba a 470 kilómetros, también en la costa norte.
Un enfrentamiento armado entre miembros de la Policía Nacional y supuestos integrantes de una estructura criminal dejó un saldo preliminar de alrededor de nueve personas fallecidas.
De acuerdo con información preliminar brindada por fuentes policiales a medios de comunicación, los sospechosos habrían permitido el ingreso de los uniformados luego de que estos irrumpieran en la residencia, pero una vez dentro fueron atacados a disparos desde el interior del inmueble.

El intercambio de disparos dejó un saldo preliminar de varias víctimas mortales, entre ellas cinco agentes policiales. Entre los fallecidos figura el subcomisario Lester Amador, identificado como jefe de investigación de la Dirección Policial Antimaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
Además de los agentes policiales, otras tres personas habrían muerto durante el enfrentamiento y preliminarmente se presume que serían integrantes del grupo criminal al que iba dirigida la intervención.
AUTORIDADES DE SEGURIDAD DESCONOCE PARADERO Y ESTADO DE POLICIAS
Las cifras manejadas inicialmente de manera extraoficial señalaban la muerte de cinco agentes policiales y tres presuntos integrantes de la estructura criminal. Sin embargo, las autoridades insistieron en que los datos continúan bajo verificación.

La Secretaría de Seguridad y la Policía Militar ha desplegado más de 500 uniformados en la comunidad de Corinto –zona fronteriza con Guatemala— para encontrar los agentes, investigar los hechos y buscar a los responsables.
Ante la ola de violencia que azota el país, especialmente en la zona norte, los titulares de la Secretaría de Seguridad, Gerson Velásquez; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) Héctor Benjamín Valerio; la titular de la Secretaría de Derechos Humanos (SEDH), Leda García Pagan; el director del Instituto Nacional Agrario (INA) Javier Talavera y directivos de la Policía Nacional, brindaron una conferencia de prensa en la que brindaron detalles sobre ambos hechos violentos.
Durante la comparecencia periodistas consultaron al ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, cual es la cifra oficial de agentes policiales que fallecieron durante el enfrentamiento en Corinto.
Velásquez dijo que desconocían el numero exacto de bajas policiales, a su vez informó que cinco policías permanecen desaparecidos y que hasta el momento no han sido localizados ni vivos ni muertos.

“Lamentablemente tenemos que informar que cinco efectivos de la Policía Nacional en este momento están en un estatus de desaparecidos, porque no hemos encontrado los cadáveres y tampoco señales de vida de ellos”, declaró el funcionario.
De igual manera, indicó que las fuerzas de seguridad mantienen intervenida la comunidad de Corinto para tratar de establecer qué ocurrió con los agentes y determinar si resultaron heridos, asesinados o si permanecen ocultos en la zona.
“No tenemos confirmación de que hayan estado en una situación de muerte o que estén heridos, simplemente perdimos comunicación. Hubo un tiroteo en la zona y presumimos que le pudo haber pasado algo grave”, expresó.
Asimismo, declaró que la operación se desarrolló contra una estructura criminal vinculada a un cártel de narcotráfico que, según dijo, habría recibido apoyo de pobladores de la zona para impedir la acción policial.
Por su parte, el comisionado de policía Wilmer Mayes explicó que las autoridades reaccionaron luego de que la información sobre el enfrentamiento comenzara a circular en medios de comunicación y redes sociales.
Mayes también negó que la institución policial se encuentre debilitada frente a la criminalidad organizada, luego de ser cuestionado por periodistas sobre si la Policía estaba “de rodillas” ante la delincuencia.
El oficial confirmó además que la Policía mantiene el control de la vivienda donde se produjo el intercambio de disparos y que continúan las operaciones de búsqueda en el área montañosa que rodea el inmueble para poder identificar a las personas que cometieron este hecho delictivo y “encontrar a los compañeros”.
La escalada de violencia registrada en la costa norte ha vuelto a colocar en debate la capacidad del Estado para enfrentar estructuras criminales fuertemente armadas y la vulnerabilidad de las comunidades afectadas por disputas territoriales y presencia del narcotráfico.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades hondureñas no han confirmado oficialmente el número total de muertos ni la identidad completa de las víctimas de ambos hechos violentos.





