El resurgimiento del partido Pantera Negra en EE.UU

Por: Giovani Funa

En la donde la represión migratoria nos ha dejado masivas, muchísimas personas heridas y hasta ahora lo más lamentable, dos víctimas mortales de dicha represión.

El 7 de enero de 2026, la muerte de Renee Nicole Good Poeta y escritora graduada en inglés, que era madre de tres hijos (de 15, 12 y 6 años) quien vivía con su esposa y fue asesinada a manos del agente federal Jonathan Ross en Mineapolis y el sábado 24 de enero de 2026, Alex Jeffrey Pretti, un enfermero estadounidense de 37 años, fue abatido a tiros por agentes de la Patrulla Fronteriza de EE.UU, también en Minneapolis, Minnesota.

El incidente ocurrió durante las protestas posteriores a la muerte de Renée Good, también a manos de agentes federales.

Esto desencadenó una fuerte controversia política con masivas protestas en Estados Unidos.

La muerte de Renee Good ocurrió en el contexto de un amplio operativo con 2000 agentes desplegados en el área, y se convirtió en un símbolo de la tensión entre las políticas migratorias federales y las comunidades locales.

Esto ha desatado el resurgimiento de los Panteras Negras para proteger del abuso de la policía a la comunidades inmigrantes.

Una historia concisa del Partido Pantera Negra, centrada en los hechos fundamentales.

En Octubre de 1966 en Oakland, California, Huey P. Newton y Bobby Seale, estudiantes universitarios fundaron el partido de las Panteras Negras, surgido como respuesta a la brutalidad policial sistémica en los años 60’s y tras los asesinatos de Malcolm X (1965) y un adolescente negro desarmado.

Nombre completo:

«Partido Pantera Negra para la Autodefensa».

Ideología Central: El Programa de los 1O Puntos.

Este programa, creado a partir de encuestas en la comunidad, resumía su filosofía y demandas. Sus puntos centrales incluían:

• Fin inmediato de la brutalidad policial y asesinato de personas negras y Latinas.

• Empleo pleno, vivienda digna y educación que enseñara la verdadera historia negra.

• Exención del servicio militar y libertad para todos los presos negros encarcelados por motivos políticos en protestas a lo largo de EEUU.

Autodeterminación y poder para la comunidad negra.

1. Autodefensa y Vigilancia {1966-1968) Su práctica inicial fueron las «patrullas ciudadanas armadas», donde seguían a la policía en los barrios para prevenir abusos y leer derechos constitucionales a los detenidos, ejerciendo un derecho legal entonces.

2. Programas de Supervivencia y Expansión {1969 en adelante)

Con el tiempo, los programas sociales comunitarios se volvieron su actividad fundamental. Entre ellos destacaron:

• Programa de desayunos gratuitos para niños: Alimentaban a miles de niños diariamente.

• Clínicas de salud comunitarias para enfermedades como la anemia falciforme.

Estos programas ganaron un gran apoyo popular y forzaron al gobierno a expandir sus propias ayudas sociales.

3. Crecimiento

El partido alcanzó su punto máximo a finales de los 60, con capítulos en más de 60 ciudades, miles de miembros (entre 2,000 y 5,000) y oficinas internacionales.

Cronología y Decadencia

Aquí se resume la línea de tiempo clave:

• Oct. 1966: Fundación en Oakland.

• 1967: La policía mata a un oficial. Newton es condenado, generando la campaña «Libertad para Huey».

• Mayo 1967: Miembros armados protestan en el capitolio de California, ganando atención nacional.

• 1969: El FBI los declara «la mayor amenaza para la seguridad interna». La policía asesina a los líderes Fred Hampton y Mark Clark en Chicago.

• Década de 1970: Declive por persecución estatal (COINTELPRO), luchas internas y cambios de liderazgo.

• 1982: El partido se disuelve oficialmente.

En resumen, el Partido Pantera Negra fue una organización revolucionaria que combinó la autodefensa armada contra la brutalidad policial con extensos programas sociales para empoderar a la comunidad afroamericana. Su legado, marcado por una feroz represión estatal, continúa inspirando movimientos por la justicia social hoy.

La respuesta del estado fue inundar los barrios negros con droga barata con lo cual lograron dividir para que las comunidades negras consecuentemente claudicarón ante ese flagelo.

El Resurgimiento de las Panteras Negras: Solidaridad de Clase y Antiimperialismo en la Era de las Redadas.

Un fantasma de la opresión que vuelve a recorrer estados unidos.

En enero de 2026, en las escalinatas del Ayuntamiento de Filadelfia, una escena que parecía congelada en el tiempo volvió a la vida: miembros del Partido Pantera Negra para la Autodefensa, ataviados con sus distintivas chaquetas de cuero y boinas negras, se presentaron en una protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) portando armas de estilo militar y una promesa de protección. Este resurgimiento no es una mera recreación nostálgica, sino un síntoma político de la agudización de las contradicciones del capitalismo racial estadounidense. Desde una óptica marxista, la reaparición de las Panteras Negras, ahora con un firme discurso en defensa de las comunidades migrantes, representa la rearticulación de un proyecto revolucionario de clase que busca unir las luchas contra la opresión racial y la explotación económica en un frente común anticapitalista e internacionalista.

I. Antecedentes: Marxismo, Liberación Negra y el Programa de los 10 Puntos

El Partido Pantera Negra original (1966-1982) fue, ante todo, una organización Marxista-Leninista. Sus fundadores, Huey P. Newton y Bobby Seale, entendieron que la opresión específica de la comunidad negra en Estados Unidos, era el resultado de su posición estructural como superexplotados dentro del modo de producción capitalista, una herencia directa de la esclavitud. Su famoso Programa de los 10 Puntos —que exigía empleo, vivienda digna, educación y el fin de la brutalidad policial— no era una simple lista de deseos, sino un programa de transición que vinculaba las demandas inmediatas de la clase trabajadora negra con la necesidad de una revolución socialista.

Su análisis los llevó a un internacionalismo proletario consecuente. Newton equiparó la ocupación policial de los barrios negros con la ocupación militar de Vietnam, identificando una lógica común de colonialismo interno y externo. Esta perspectiva los alineó con los movimientos de liberación en África, Asia y Latinoamérica, viendo la lucha local como parte de una guerra global contra el imperialismo liderado por Estados Unidos.

II. El Resurgimiento: Autodefensa Comunitaria en la Era de Trump y el ICE

El capítulo de Filadelfia que ha resurgido afirma ser la continuación directa de esa tradición. Su aparición pública se dio en respuesta al asesinato de una civil desarmada a manos de un agente del ICE en Minneapolis, un hecho que exacerbó la tensión entre las comunidades y esta agencia. Su mensaje es claro: «Si nosotros hubiéramos estado allí, ni una sola persona habría sido tocada».

Esta postura de autodefensa armada y comunitaria, lo cual fue un rechazo directo a la doctrina de «mano dura» de la administración Trump, a la que acusan de crear un «cábala» que «se alimenta de la gente común». Su demanda central es la abolición del ICE, identificando correctamente a esta agencia como el brazo ejecutor de un estado que criminaliza y sobreexplota a la fuerza de trabajo migrante para beneficio del capital.

Más allá de la protesta, el grupo mantiene el legado de los «Programas de Supervivencia», organizando repuestas semanales de comida gratuita en el Norte de Filadelfia. Como en los años 60, estas iniciativas son una forma de socialismo prefigurativo: demuestran la capacidad de la comunidad para auto-organizarse y satisfacer sus necesidades básicas al margen de un estado que las abandona.III. Unidad de Clase Contra el Capital Racial.

El resurgimiento de las Panteras Negras ofrece varias lecciones clave para un análisis contemporáneo:

1. La lucha racial es lucha de clase: La defensa de los inmigrantes por parte de las Panteras no es un gesto altruista, sino un acto de solidaridad de clase consciente. Entienden que el racismo y la xenofobia son herramientas históricas de la burguesía para dividir a la clase trabajadora, depreciar salarios y debilitar su poder organizativo. Al declararse «aliados de la gente oprimida, sin importar su origen étnico», forjan una alianza obrera multirracial contra el enemigo común.

2. El estado burgués como aparato de represión: ICE y la policía no son instituciones neutrales. Son los aparatos coercitivos del estado capitalista, encargados de disciplinar a la fuerza de trabajo, proteger la propiedad privada y gestionar las poblaciones sobrantes mediante el terror. La autodefensa comunitaria es, por tanto, una práctica necesaria de contra-poder.

3. Internacionalismo o extinción: La visión que equipara la brutalidad policial doméstica con la violencia imperial en el extranjero es más urgente que nunca. La crisis migratoria global es, en gran medida, producto del saqueo imperialista, las guerras y el cambio climático causado por el capital. La lucha contra ICE es, en este sentido, una lucha antiimperialista.

4. El papel de la organización y la teoría: Las Panteras originales dedicaban horas al estudio colectivo de teoría marxista y anticolonial. Su resurgimiento subraya que la acción directa debe estar guiada por un análisis estructural. Sin teoría revolucionaria, no hay práctica revolucionaria.

IV. Desafíos y Perspectivas: Hacia una Nueva Coalición Arcoíris

El camino no está exento de obstáculos. El grupo actual es pequeño (menos de 100 miembros) y opera bajo el escrutinio constante de las autoridades, heredando la persecución que el FBI, bajo J. Edgar Hoover, desató contra el partido original con el objetivo de «neutralizarlo». Además, debe navegar un panorama político fragmentado y demostrar que es la heredera legítima de una tradición compleja.

Sin embargo, su potencial es significativo.

Encarnan un modelo de organización militante y arraigada en la comunidad que puede servir de puente entre movimientos aparentemente desconectados: Black Lives Matter, la defensa de migrantes, las luchas por la vivienda y los sindicatos. Al rescatar el proyecto de una «coalición arcoíris» multirracial, pueden ayudar a reconstituir un sujeto político revolucionario unificado en Estados Unidos.

«Todo el Poder al Pueblo» en el Siglo XXI

El regreso de las Panteras Negras no es un anacronismo. Es la respuesta material a un momento histórico en el que la violencia racial, la precariedad económica y la represión estatal se han intensificado. Desde la perspectiva marxista, su práctica —la autodefensa, el apoyo mutuo, lo  solidaridad internacionalista y la demanda de abolir las agencias represivas— constituye un correctivo vital contra las ilusiones reformistas y una demostración de que la liberación de la clase trabajadora negra está inextricablemente unida a la liberación de todos los explotados.

Su grito de guerra, «Todo el poder al pueblo, ningún poder para los cerdos», resume la esencia de la lucha de clases: desarmar a los aparatos del capital y armar al pueblo con organización, conciencia y poder. En un mundo al borde del abismo, su resurgimiento es un recordatorio de que las tradiciones revolucionarias no mueren; aguardan en la memoria colectiva hasta que las condiciones exigen, una vez más, que se levanten y luchen.

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