“Deuda externa en 2020, es de L. 82 mil millones, a intereses de tarjeta de crédito”: ex vicepresidente del BCIE

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa, Honduras.- Una bola de nieve de creciente estupor, repudio, sospechas e indignación ha despertado en sectores sociales, políticos, académicos y económicos la aprobación de 850 millones de dólares en Bonos Soberanos autorizados la semana anterior por la bancada nacionalista en el Congreso Nacional, a pedido del titular del régimen Juan Hernández Alvarado.

Se “está creando una situación muy peligrosa y de explosión social porque adquiere un endeudamiento de tarjeta de crédito y si crece el Covid-19, obligará al cierre de la economía y ya tenemos una economía de guerra, que requiere fuertes recortes del gasto público, los nuevos Bonos Soberanos es dinero gastado y el Presupuesto del 2021 será igual”, destacó Federico Álvarez, ex vicepresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica, (BCIE).

Ya el gobierno dio luz verde a endeudamientos externos de 2.500 millones de dólares para atender el Covid-19, 600 millones para pagar deudas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica y ahora 850 millones más en Bonos Soberanos, con lo que la deuda externa de Honduras, solo este año, supera 82 mil millones de lempiras, alertó Álvarez.

En sesión virtual, en un debate, sin socialización, agazapado en la reforma electoral y contrario al aviso de la Secretaría de Finanzas, que producto de la pandemia habría una caída de ingresos en más de 21 mil millones de lempiras por lo que se prevé un ajuste fiscal para 2021, la bancada nacionalista aprobó más deuda externa para pagar más deuda contraída, desencadenando el rechazo de sus pares del PINU-SD, liberales y de Libertad y Refundación.

Honduras va a un “Default”, o sea una deuda impagable para los próximos años, indicó Ismael Zepeda, analista del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras, (FOSDEH); “no es malo endeudarse, pero no para pagar deudas si esto no se focaliza en recuperar esa inversión, lo que estamos haciendo es caer en una trampa”, precisó.

Edwin Araque, exvicepresidente del BCH, aseveró que el nuevo compromiso externo es innecesario y significará una bomba fiscal para el próximo gobierno. Honduras cuenta con reservas internacionales de 7.800 millones de dólares cuya tasa de interés es 2 por ciento, mientras el Bono Soberano la tasa es de 7 y 8 por ciento, entonces, el país y el pueblo salen afectados.

El BCH puede financiar al gobierno sino al final del año deberemos 15 mil millones de dólares, el servicio de la deuda pasará de 42 mil millones a 50 mil millones de lempiras, vamos a sacrificar educación, salud y programas sociales, sostuvo.

El único espacio de política pública que le queda son las reservas internacionales del país; la gente del FMI dice que se debe usar en crisis económica, pero, qué crisis podemos esperar, no tienen fundamento, concluyó.

Álvarez, por su parte, dijo “preocupa que se diga que parte de esos Bonos Soberanos serán para el Presupuesto del 2021, del que no creo en sus bases de formulación pues se proyectó en función de un crecimiento del 5%, si antes era de 2.2%. ¿Cómo es que con el Covid el país crecerá más?, acotó.

Aquí van a cerrar cientos de empresas, aumentarán el desempleo y la miseria y en un año político en que habrá déficit es difícil saber en qué se va a gastar el dinero y  no vemos mejoría significativa en salud, por ejemplo.

En 2019 se adquirió deuda para financiar deuda y la vamos tirando para adelante y eso formará una bomba que pondrá difíciles las cosas al gobierno que venga. Ante eso es necesario reestructurar el presupuesto, orientar un plan estratégico y achicar el tamaño del aparato administrativo; asignar parte de las reservas internacionales a financiar al gobierno central sin necesidad de una emisión de más Bonos Soberanos.

Viene un año político, no hay una clara visión ni plan estratégico y se está endeudando al país con tarjeta de crédito, la forma más cara posible, apuntó el ex vicepresidente del BCIE.

POLÍTICOS

Juan Carlos Elvir, diputado del Partido Liberal, señaló que el Congreso Nacional se ha vuelto caja de resonancia del Ejecutivo donde no hay debate ni agenda; “van a matacaballo y lo virtual lo complica aún más porque no visualizamos quién ni cuántos diputados votan, eso solo lo ve la Junta Directiva”.

“Ese decreto de Bonos Soberanos apareció en medio de las reformas electorales no se consultó ni se socializó con nadie, nos sorprendió la forma como se aprobó pues no hay incentivos para la microempresa, no se postergó el pago de tributos, ni acciones contundentes ante el desempleo y ahora esto, cuestionó Elvir.

“Estamos claros y molestos porque el Congreso no está cumpliendo las funciones para las que fue hecho, acotó.

Walter Reyes, liberal, señaló que para la pandemia el Congreso aprobó 3.500 millones de dólares y el nuevo presupuesto, que debe ir a la baja, más bien va en aumento, con más deuda. El presupuesto de salud del 2021 reduce en 2.9%.

El descaro más grande es decirle al pueblo que el otro año viene un trancazo fiscal con más impuestos y con una carga tributaria ya alta el nivel de pobreza pasará al 71 por ciento.

Jari Dixon, de LIBRE, dijo que como tradición de partido votan contra todo proyecto de endeudamiento externo; “lo que hace el gobierno resulta igual que el ciudadano irresponsable que saca una tarjeta de crédito para pagar otra y seguir endeudándose, cuando el país no está produciendo”.

Ese dinero lo ocupan porque viene un año político y el Partido Nacional lo tiene bien claro que no va a ganar y están desesperados porque muchos de sus líderes están señalados de narcotraficantes y va a salir a comprar votos.

Ya lo dijo Ebal Díaz, por lo menos ese es el pensamiento del Partido Nacional: la gente no va a votar por los muertos del Covid-19, ni siquiera por la corrupción, añadió, el pueblo va a votar si tiene dinero.

El gasto público prevé 23 mil millones de lempiras en 2021 en programas sociales que se convierten en proselitismo político, por están asegurando que en las arcas del estado esté el dinero para la próxima campaña y se sumará a una deuda impagable y a imponer paquetazo, añadió.

ALERTAS Y RECOMENDACIONES

La explosión social se hará evidente en el país en el momento mismo en que el régimen aplique ese nuevo presupuesto cuando la perspectiva ya está en el terreno de la realidad, con un 78% de pobreza y un 50% de la población sin acceso a la comida prevista por la CEPAL.

El régimen reformule el Presupuesto del 2021, abrir espacios a sectores que han planteado alternativas como el FOSDEH, Pastoral Social de la Iglesia Católica, la Plataforma de Convergencia, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, (COHEP) y planteamientos de Libre y del Partido Liberal para un plan de reactivación económica.

Además, que baje la tasa de interés de los Bonos del Estado, que el Poder Ejecutivo sea coherente entre lo que dice y lo que hace y que las políticas económicas sean de beneficio general.

DEFAULT, SINÓNIMO DE IMPAGO:

Un impago o default, en finanzas, es el incumplimiento de las obligaciones legales o condiciones de un préstamo, ​ por ejemplo, cuando un comprador no puede pagar su hipoteca, o cuando una corporación o gobierno no es capaz de pagar un bono que ha llegado a su madurez.

En Latinoamérica destacan los ocho defaults en los que históricamente se ha visto envuelta la economía de la república de Argentina, que le dio la fama del «peor pagador». La secuencia arranca en 1827, se aceleró en los últimos 40 años con reestructuraciones que nunca lograron sustentabilidad. La restricción externa y el sobreendeudamiento marcan el paso de la economía.

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