Desaparición de garífunas y encarcelamiento de ambientalistas recuerdan década de los 80 en Honduras

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa, Honduras.- La desaparición reciente de cinco garífunas en el Caribe de Honduras, zona norte del país, y el encarcelamiento de ambientalistas de Guapinol en el litoral Atlántico, recuerdan la década de los 80, en donde jóvenes estudiantes hondureños fueron desaparecidos por las fuerzas de seguridad del Estado que no soportaban que se hablara de cambios o libertades, indicó este lunes la Convergencia Contra el Continuismo en un comunicado.

Este lunes 31 de agosto se conmemora el Día Nacional del Detenido Desaparecido y Día Internacional de las Víctimas de las Desapariciones Forzadas y se hizo un posicionamiento ante la actual situación de Honduras en materia de derechos humanos, desapariciones forzadas, de los presos y perseguidos políticos.

En el comunicado se indicó que existe una dictadura que lidera Juan Hernández y catalogaron como inadmisible que después de mes y medio de desaparecidos los garífunas del Triunfo de la Cruz, las autoridades guarden cómplice silencio.

Rechazaron además la criminalización y persecución de parte del Estado y establecieron que existe un contubernio con empresarios contra defensores del ambiente y derechos humanos, como los ocho presos políticos de Guapinol y con el inminente encarcelamiento de otros cinco defensores.

La Convergencia contra el Continuismo denunció amenazas contra las personas y organizaciones sociales, ambientales y derechos humanos, pero especialmente la zona de Santa Bárbara, persecución y muerte de tolupanes en el departamento de Yoro, en el marco de la vigencia del nuevo Código Penal aplicable nada más a los defensores de derechos ambientales.

Por último, condenaron el saqueo de recursos destinados a los pacientes del Covid-19 en Honduras y las tácticas del Gobierno de imponer un toque de queda para imponer el terror como práctica de Estado.

Berta Oliva, coordinadora general del Cofadeh, dijo este lunes que los torturadores hoy se sienten derrotados, ya que “los desaparecidos no han desaparecido porque han pasado cuatro décadas y aún los tenemos aquí. Seguiremos demandando la libertad de los presos políticos”.

Juan López, coordinador del Comité Municipal de los bienes comunes de Tocoa, Colón, manifestó que le duelen todas las desapariciones del pasado y las que están ocurriendo en el presente. Ahora, expresa Juan, las modalidades son distintas porque el Estado va desapareciendo la integridad pública de las personas en su moral y su cotidianidad. “Estamos en un momento importante para reclamar que la lucha de los pueblos es necesaria para alimentar las tareas y las luchas”, consideró.

Carlos H. Reyes, agradeció a los luchadores y luchadores por haber ofrendado su vida por una sociedad más justa y repudió las acciones del actual gobierno que dirige Juan Hernández.

El sacerdote jesuita Ismael Moreno Coto, director de Radio Progreso y del Equipo de Reflexión Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús (Eric-SJ), moderó el espacio virtual, leyó un comunicado y luego estableció que es muy importante que continuemos en pie de lucha con el compromiso por continuar para que brille la luz de la justicia, la ternura y la plena solidaridad entre todos los pueblos y sectores que conforman la sociedad hondureña, merecedora de escenarios con mayor justicia y dignidad.

María Elena Méndez, parte de la Convergencia contra el Continuismo, expresó que es importante que este 31 de agosto, no solo se conmemora el día sino el honor que tuvieron todos lo que hicieron aquellos soñadores en la década de los 80, en defender la vida y los recursos naturales.

“Todos esos muchachos que los vi caer, fui una de esas personas que dije: no votaré por un rector que entrega a estos jóvenes”, recuerda Méndez.

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