Cada 23 de abril, el mundo de habla hispana se viste de palabras para celebrar el Día del Idioma Español. Esta fecha honra la memoria de Miguel de Cervantes Saavedra, el escritor que, con su pluma, engrandeció la lengua castellana. La efeméride, que también coincide con el Día Internacional del Libro, fue adoptada oficialmente por las Naciones Unidas en 2010 para revalorizar la historia, la cultura y el uso del español.
Un tributo a Cervantes
Cervantes nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547. Murió en Madrid un 23 de abril, aunque los registros históricos indican que falleció el 22 de abril y su entierro se anotó al día siguiente. Con todo, la fecha quedó grabada como símbolo del legado del autor de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, obra cumbre de la literatura universal.
Además de El Quijote, Cervantes escribió Novelas ejemplares, La Galatea, Los trabajos de Persiles y Segismunda, y obras teatrales como El trato de Argel o La destrucción de Numancia. En su tiempo fue llamado «Fénix de los Ingenios» y «Príncipe de las Letras Españolas».
El español —o castellano— es una lengua rica en expresiones, sinónimos y matices. Su expansión por el mundo, impulsada por la colonización española, ha generado variantes propias de cada región, pero mantiene un vínculo profundo: la ñ, los ritmos, las canciones y la forma de sentir que identifican a más de 600 millones de hablantes.
La base de todo: el latín vulgar
La base del idioma español no es el latín elegante de los libros, sino el latín vulgar, es decir, el que hablaban los soldados, comerciantes y colonos romanos en las calles y plazas.
Cuando Roma conquistó la Península Ibérica (a partir del año 218 a.C.), impuso su idioma. Sin embargo, las lenguas prerromanas (como el íbero, el celta o el vasco) dejaron huellas profundas. De hecho, el euskera es la única lengua prerromana que sigue viva hoy.
Dato clave: El latín vulgar evolucionó de forma distinta en cada región del Imperio. De esa evolución nacieron las lenguas romances (o neolatinas): español, portugués, francés, italiano, rumano, etc.
Curiosidades
Según el Anuario «El español en el mundo 2024», presentado por el Instituto Cervantes, la situación actual del idioma es más robusta que nunca.
Más de 600 millones de personas hablan español en el mundo (incluyendo nativos, competencia limitada y estudiantes). Al menos 22 países conforman el bloque que tiene al español como lengua oficial.
De ellos, casi 500 millones son hablantes nativos.
Es la segunda lengua materna del planeta, solo superada por el chino mandarín.
Más de 24 millones de estudiantes de español en el mundo.
El español se consolida como una de las lenguas principales en plataformas como Netflix y Spotify, y en el mundo de los videojuegos .
En 2023, una de cada cuatro canciones en las listas de éxitos de YouTube o Spotify estaba en español.
Películas como La sociedad de la nieve se convirtieron en la segunda película no inglesa más vista en la historia de Netflix, con 94,4 millones de visionados.
El español es la tercera lengua a la que más se traduce en el mundo.
Más que una fecha
El Día del Idioma Español no es solo un recordatorio histórico. La ONU lo concibió para promover su correcta implementación y su uso más allá de las aulas. Es también un día para leer, para escribir bien, para valorar la diversidad lingüística y para recordar que cada palabra en español lleva siglos de historia.
Y ya que el 23 de abril también es el Día del Libro y del Derecho de Autor —por coincidir con el fallecimiento de Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega—, la invitación es doble: abrir un libro, celebrar la lengua y hablar español con orgullo.
¿Quién fue Miguel de Cervantes?
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) fue un novelista, poeta, dramaturgo y soldado español, considerado la máxima figura de la literatura en español. Participó en la batalla de Lepanto (1571), donde perdió la movilidad de su mano izquierda, y fue cautivo en Argel durante cinco años. Su obra maestra, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605 y 1615), es una parodia de los libros de caballerías que se convirtió en la primera novela moderna de Occidente.





