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Niños autistas practican natación y te invitan a conocerlos sin estigmatizarlos

Son genios de la música, la pintura, las artes y las ciencias, resaltan en el mundo por su capacidad de entregarse a lo que les apasiona.

Muchos antes no salían de sus casas, tenían miedo, pero sus familias y cuidadores les dan el apoyo e impulso que necesitaban, salieron al mundo y hoy forman parte de una sociedad más consciente, que respeta y promueve derechos integrales y mejoran su desarrollo y calidad de vida.

Portada: Foto de Jorge Burgos/Criterio.hn

Tegucigalpa, Honduras. – «Soy un gran nadador, nado mucho en la piscina, voy a nadar hasta las 11 de la mañana, yo aprendí rápido a nadar, Justin -su entrenador favorito- está conmigo siempre para no irme a lo hondo, ¡chicos este día vamos a meternos a la piscina, recuerden natación en la UNAH», así contó Fernando Sosa López un niño de 12 años, con autismo funcional (grado I), a Criterio.hn sobre su experiencia al hacer natación, a él le encanta el agua y compartir con sus amigos en la piscina.

Para concientizar sobre el autismo, Criterio.hn visitó el Centro Acuático de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), allí la Asociación Hondureña de Apoyo al Autista (Apo-Autis) y la Carrera de Educación Física de la UNAH, desarrollan el proyecto Aprendiendo del Autismo a través del Agua, con el objetivo de conocer más sobre es el autismo y su aprendizaje diferenciado, y nos encontramos con un grupo de niñas y niños cariñosos, muy alegres y comprometidos con aprender a nadar, disfrutaban mucho del agua y, sobre todo, capaces de realizar sus metas del día, simplemente necesitan apoyo, cariño, atención y una educación incluyente.

Karen Lizeth Mendoza promotora del proyecto señaló que son 40 familias y se dividen en dos grupos de 20 niñas y niños, quienes se reúnen todos los viernes y realizan esta terapia. El proyecto es para estimular a los niños y se eligió que el mejor deporte es la natación, porque según las estadísticas se registran 70% más muertes de personas autistas por ahogamiento que las otras partes de la población, porque a ellos les encanta el agua. 

Por esa razón, además de aprender les despierta la conciencia del «yo» en el espacio y les facilita relacionarse con otras personas, cada uno cuenta con un entrenador con quien interacciona directamente, eso les ayuda a trabajar la parte psicomotriz y la socioemocional, así sale del apego primario que tiene solo con la madre o el padre.

«El proyecto de natación pretende desarrollarse en dos años y en él, el niño y la niña autista desarrollan actividades socioafectivas y sociocomunicativas en la medida que adquiere las habilidades para nadar y poder salvar su vida. El proyecto conlleva atención y talleres también para los padres, para un desarrollo de aprendizaje y el disfrute con actividad física y charlas de psicología», explicó Karen Mendoza. Foto: Viena Hernández/Criterio.hn

El Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición de vida que afecta la comunicación y la socialización, se puede presentar en los primeros años de vida, pero muchas veces las personas pueden ser diagnosticadas en cualquier etapa de la vida: niñez, adolescencia, juventud o adultez.

Hay diferentes niveles de autismo: Nivel I o Asperger, estas son personas con autismo de alto funcionamiento. El Nivel 2, presenta algunas características: algunos nos son verbales, caminan en puntillas, tienen algún trastorno sensorial, trastornos alimenticios y no se diagnostica físicamente, sino de forma cognitiva, neurológica y social. Y, el Nivel 3: el autismo que ya está comprometido con otras discapacidades.

Son esos niños que quizás no les gusta socializar, están muy callados, se les dificulta gestionar sus emociones y no llevan una vida cotidiana debido a muchas barreras. Lo que para un grupo de personas es fácil o común como reunirse y conversar en grupo, para las personas con autismo es incómodo, porque el tema de la cercanía y contacto físico y social es distinto, y muchas veces solo tienen afinidad con una persona.

Kate Sánchez, una de las entrenadores del proyecto, señaló que han avanzado mucho en comparación con el primer día, pasando de niños que tenían pánico al agua que ahora disfrutan su aprendizaje.

Pie de foto: «Es un orgullo ver que todo el proceso que hemos pasado está dando frutos, los niños le toman mucho cariño a uno, hemos avanzado porque al principio algunos no querían ni mojarse los pies y ahora no quieren salir de la piscina», dijo sobre los avances del proyecto, Kate Sánchez a Criterio.hn.

El autismo de tipo 3 puede estar asociado con la discapacidad neurológica, mental e intelectual, muchos pueden ya estar en edad adulta pero su mentalidad es como la de un niño, debido a su discapacidad intelectual, por ejemplo, si presenta convulsiones, tiene que ver con la epilepsia y se debe tratar médicamente.

Rudy Reyes, otro de los entrenadores, señaló que el proyecto de la UNAH con Apo- Autis es de mucha importancia y beneficio para las niñas y niños con autismo, porque los relaja y aprenden a sobrevivir en el agua.

«Les enseñamos a moverse, desplazarse, flotar, hacer patadas y burbujas, se sienten tranquilos en la piscina, se relajan mucho», señaló para Criterio.hn Rudy Reyes, sobre este proyecto donde también hay muchos niños de autismo tipo 3. Foto: Viena Hernández/Criterio.hn

PUEDEN LLEVAR UNA VIDA COTIDIANA

Podemos ver un niño en un supermercado con una rabieta y la gente dice que hay que darles unas nalgadas y corregirlos, pero desconocen el gran reto que es para ellos estar entre tanta gente, escuchar tanto ruido, sentir olores, ver tantos colores, son hipersensibles, muy selectivos, cada uno de ellos es como un arcoíris, por eso hablamos de espectro.

Criterio.hn, se sumergió en un mundo lleno de sensaciones, texturas y colores durante la visita a los salones de Apo-Autis, para experimentar su mundo y compartir esa sensibilización que hace falta en Honduras sobre este tema con nuestros lectores.

Las personas con autismo pueden desarrollarse y lograr una vida cotidiana superando los obstáculos. En el caso de Apo-Autis, un claro ejemplo es, la anterior vicepresidenta de la Junta Directiva, Pamela Figueroa, una mujer con autismo.

Las personas con autismo de alto funcionamiento son quienes han impulsado a nivel internacional ideas como el cordón del girasol y otras propuestas para las discapacidades no físicas. 

Pamela Figueroa utiliza el cordón girasol, el cual facilita algunos accesos y brinda una atención prioritaria, por ejemplo, en aeropuertos y otros espacios públicos.

“Estamos claros que en Honduras debe haber políticas públicas integrales, no solo crear centros, porque también importa el tema médico y de generar diagnósticos sin importar su condición económica ni de qué lado del país procede” señaló Ana Euceda Directora Ejecutiva de Apo-Autis mientras conversaba con el equipo de Criterio.hn.

Es oportuno mencionar que Apo-Autis, es una organización de la sociedad civil, fundada hace más de 20 años, atiende a 180 niñas y niños a nivel del Distrito Central y a nivel nacional alrededor de 750 personas con autismo. A esto se suma, una base de datos de al menos 500 personas en espera.

Apo-Autis trabaja con diferentes proyectos y esquemas, como ser las atenciones por parte de psicólogos, pedagogos, educadores especiales, terapeutas funcionales.

En el autismo, se trabaja con terapias de lenguaje con la parte de la fonoaudiología, incluso se necesita trabajar de la mano con nutriólogos debido a que en muchos casos no comen de forma correcta, porque o aborrecen ciertas comidas y les encantan otras, por lo cual deben consumir suplementos y vitaminas especiales para evitar deficiencias.

Esta organización cuenta con una partida presupuestaria de L 3.4 millones. Por el apoyo de Alemania, cuentan con un salón para musicoterapia y gracias a Japón cuentan con un salón sensorial, así como un área para realizar trabajos de sublimación y otro de cocina.

Ley Girasol

Es bueno construir políticas públicas, sin embargo, antes se debe armar un registro o base de datos detallado para conocer el número de casos, la tipología, características, el estado de cada caso, para asegurar los alcances y abordar cada necesidad sin exclusión. Para que la Ley Girasol, propuesta en el Congreso Nacional, sea una iniciativa para implementar de forma real y no a medias, debe ser bien estudiada y diferencial.

Por ejemplo, en las escuelas se habla de la adaptación curricular, pero simplemente se abre la puerta a la matrícula y académicamente no existe inclusión ni adaptación por parte de algunos maestros para incluir a la niñez autista y ser parte del proceso educativo.

“La realidad es que la madre tiene que estar sufriendo por el relevo al que es sometida la niña o el niño autista, porque no encaja, porque no existen las condiciones adecuadas para atender a esa población en específico”, apuntó la subdirectora de Apo-Autis, Miriam Elvir, madre de una niña autista.

Honduras no cuenta con esos datos estadísticos sumamente necesarios antes de realizar cualquier propuesta, para facilitar su impacto y tener verdadero conocimiento del tema, por lo cual Apo-Autis está trabajando en esa primera data a través de la información que ha recabado, siendo el referente en Honduras en el tema de autismo. La data, permite conocer la edad del diagnóstico, el tipo de terapia recomendada (sensorial, conductual), la evolución de la terapia y otra información fidedigna.

También se trabaja actualmente en la elaboración de datos académicos y científicos, así como el proyecto mencionado anteriormente en conjunto con la UNAH, el estudio de cómo la natación permite una evolución en la comunicación de la niñez con autismo.

“Si no existe un dato es bien complicado trabajar en políticas públicas. La construcción de esas políticas tiene que ser generada con la participación de la población: las personas que padecen de dicha condición, las madres, las cuidadoras, el personal técnico y profesionales que trabajan en el área», subrayó Miriam Elvir.

La política pública para las personas autistas tiene que ser integral, debe considerarse el derecho a la salud, educación, la recreación, la participación, el uso y disfrute del espacio público. La exclusión crea que comúnmente cuando una familia tiene un integrante con autismo, lo que se hace es encerrarse con él.

La propuesta de la Ley Girasol establece que las personas que tengan un trastorno o condición usarán un carné de forma voluntaria con un listón verde con impresiones de girasoles, para facilitar su atención en lugares como bancos, supermercados y otros sitios, sin tener que repetir y explicar su condición.

Sin embargo, la educación, concientización y sensibilización de la población es muy importante para que se vean resultados. De igual forma debe abordarse y cumplir con la Ley de Equidad de Desarrollo Integral para las Personas con Discapacidad.

Cabe mencionar que, las niñas, niños y adultos ya cuentan con su carné de discapacidad avalado dentro de la Ley Marco del sector de discapacidad.

La identificación con el listón de color verde de la iniciativa de la Ley Girasol es algo que se conoce a nivel internacional, mientras que el que se ha presentado en Honduras no es el original.

“Sería algo estigmatizante etiquetarlos con un listón, pero aparte es tener esa conducta educativa, porque hay desconocimiento por parte de la sociedad que lo que hace es orillar hacia ese estigma, y las preguntas que se hace la sociedad, cuando se dice que alguien tiene autismo reaccionan con ‘pobrecito’, ‘¿qué fue lo que le pasó?’, se revictimiza el tema de la maternidad y se trata a la persona como si fuera una especie rara, cuando el cerebro de cada ser humano funciona de forma diferente”, expresó Miriam Elvir a este medio de comunicación.

EDUCACIÓN INCLUYENTE E INTEGRAL

Apo-Autis compartió que una de las demandas de las familias es la educación incluyente, es decir, con el abordaje diferenciado que se requiere para las personas con autismo y TDA I y TDA II. De igual manera sucede en el sistema de salud, recibir atención médica llega a convertirse en un reto.

Ningún hospital público realiza el diagnóstico porque no hay especialistas, así que casi siempre lo hace una institución privada, y el referente en sociedad civil es Apo-Autis y en otras instituciones a nivel de la región.

Apo-Autis tiene filial en Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, El Progreso y Danlí, lo que significa que la cobertura no está a nivel nacional y hay personas que deben movilizarse con su familiar a otra ciudad para que reciba atención. Ahí es donde recae la discriminación porque la atención oportuna no está al alcance de todas y todos.

En la galería de las texturas desarrollan el sentido del tacto

Desde el 2024 Apo-Autis no estuvo recibiendo los fondos que se destinan anualmente en apoyo a las organizaciones que atienden discapacidades, y forma parte de la partida presupuestaria que permite pagar a los terapistas y los psicólogos que son los que realizan los diagnósticos.

La asamblea conformada por padres de familia, cuidadoras, se encargan de realizar actividades para que exista una reapertura, y desde marzo de 2026 iniciaron a realizar pagos mensuales para las terapias, lo cual permite al paciente tener una hora de terapia a la semana con el monitoreo y acompañamiento de la institución a un costo simbólico de L 1,500.

Cabe mencionar que el costo de las terapias en clínicas privadas es L 700 a L 1, 500 y el diagnóstico entre L 12,000 y L 20,000, lo que rebasa la realidad económica de la población hondureña.

“Todavía no se ha tenido acceso a ese recurso que es un derecho que tiene una población vulnerable, porque son niños y niñas con una condición especial, entonces», señaló Mirian Elvir.

Respecto a la falta de cumplimiento por parte del Estado, señaló que no hay una explicación porque la Asociación ha cumplido con la presentación de toda la documentación en tiempo y forma en tema de transparencia y rendición de cuentas, para garantizar el eficiente uso de un recurso que está planteado y, en su mayoría, está dirigido al pago de los empleados. 

Apo-Autis tiene una estructura bastante fuerte y acorde a las necesidades de las niñas y niños, cuenta con las condiciones para dar una terapia y distintos salones para despertar los niveles sensitivos y de habilidades para cada paciente.

La filial de Tegucigalpa cuenta con cinco terapistas y dos psicólogos que hacen los diagnósticos. Actualmente trabajan en el replanteo del modelo de autonomía que permita brindar esta atención a otro tipo de población, porque las peticiones de familias que necesitan el diagnóstico de una hija, hijo o familiar llegan todos los días vía WhatsApp, la página web oficial y otras redes sociales. 

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