Ni ruines ni arruinados: en la frontera del optimismo estólido

 

Por: Rosamaria Ghidinelli

Foto portada: pedroamador.com

Hay quienes tienen una propensión a ver siempre el vaso lleno aun cuando desde hace años no recibe una gota de agua. Y no es un ejercicio fácil si se vive en la realidad, resulta más simple si se ronda la frontera del optimismo elemental. Hagamos algunos ejercicios: Cuando los bomberos de Juticalpa piden llantas usadas para poder operar (noticia del 4/02/20) no es porque estén laborando con las puritas uñas, es su enorme conciencia ecológica que les hace utilizar las llantas usadas y así proteger el ambiente. Un malicioso diría que no hay presupuesto para suplir a los camiones bomberiles y que se está a la espera que uno de los diputados llegue como Santa Claus con los pistos del fondo departamental, aunque la Constitución prohíbe el uso de fondos públicos a los diputados.

Sin embargo, a pesar de esta prohibición y para no ser “arruinados” hay que resaltar que la administración financiera ha realizado ejemplos de “expertice” al aprobar rápida y furiosamente cada solicitud de fondos presentada por los diputados Y no hay que olvidar que, con la eliminación del antiguo fondo, los diputados se aumentaron el sueldo en un 100%. Esto es un vaso lleno al 100% porque a todos nos tiene que alegrar un doblete salarial, aunque sea solamente para esos que no trabajan o fingen trabajar de lengua, come decía mi suegro. 

De igual manera la falta de pago de salarios no es porque el gobierno no tenga fondos, es para evaluar el grado de resistencia de los burócratas a la sobrevivencia sin sueldo y luego competir en el récord de Guinness y, de repente llevarse el primer premio.

No hay que ver negro y sostener que la Constitución catracha vale tanto como el papel higiénico, que la misma prohíbe la reelección; ¡no! Hay que ser optimistas y ver el vaso medio lleno. El hecho de que ni los mismos tres poderes del Estado respeten lo que se escribió y reescribió en la Constitución es la señal de un nuevo parto: Honduras se está convirtiendo en la cuna de un nuevo derecho jamás soñado por antidiluvianos juristas. Una experimentación tan seria que es apoyada o tolerada por toda la comunidad internacional, que a puertas cerradas ríe a calzón quitado por la capacidad innovativa de una clase política que ha superado burdamente las finezas de Maquiavelo.

Y si nos vamos al aspecto fiscal, no hay que ser ruines, los éxodos de desposeídos en busca de una vida mejor en el exterior no se dan por la violencia, falta de empleo, miseria, falta de servicios de salud y comida. ¡Qué va! Esos emigran porque son grandes patriotas y como aman a sus compatriotas quieren reforzar el gobierno enviando remesas, no olvidemos que las remesas del exterior son la fuente de mayor ingreso que recibe el país. ¡Qué maquila o bananos!

¿Y las exoneraciones? pues a la grande. No hay que pensar que el Estado pierde más de 43 millones de lempiras al año, es decir, que en su magnanimidad el gobierno regala un lempira a los empresarios exonerados por cada 63 centavos que recauda como en un juego de perder a perder.

No, hay que ver el vaso lleno y recordar siempre que, a la larga, el que pierde gana. ¡¡¡Ustedes ruines no tienen que pensar que con el dinero que no paga el sector energético se podría financiar un año de funcionamiento del ministerio de Educación o 3 de Salud, no!! tienen que pensar que somos el país líder en materia de energía renovable, aunque esa energía este sobre el papel y el gobierno pague por energía no producida.

A propósito de energía y de la empresa que la vende, los que medio entiendan algo de administración, miserables como son, dicen que en la jefatura de esta empresa ha estado un reverendo inepto, pero por favor, hay que ver el vaso lleno: llegó la señora Guzmán y “mando a parar” ahora le andan cortando la luz a las empresitas porque los tigres es mejor que duerman tranquilos.

Eso si se denuncia que los burócratas se la pasan viendo youtube y facebukeando, menos mal que salen estas denuncias porque así la prensa tiene que escribir y no amargarnos la vida con el gran robo de energía de empresas históricas, o con saber que las dispensas fiscales a este sector suman millones de Lempiras en proyectos fantasmas. Es decir, no pagan impuestos y no producen energía, pero cobran por no producir. Eso es lo positivo, porque si usted ha invertido en esto, obviamente que no solamente verá su vaso lleno sino hasta colmado. Pecado que siempre hay arruinados que señalan solo las cosas “malas”. 

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