La Democracia Cristiana es un partido satelital: Efraín Díaz Arrivillaga

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Siempre se ha dicho que el Partido Democracia Cristiana (DC) ha sido el aliado de los gobiernos de turno y que su papel no ha sido más que el de validar las acciones impopulares, especialmente en las dos últimas administraciones del Partido Nacional, donde la inclinación con el poder ha sido más que evidente.

Democracia Cristiana
                                                                  Efraín Díaz Arrivillaga

El cuestionamiento a ese instituto político está en la agenda del exdiputado, Efraín Díaz Arrivillaga, uno de los políticos más prominentes de la Democracia Cristiana, quien hoy confesó ante Criterio su frustración por el comportamiento de quienes dirigen actualmente a esta institución partidaria.

La DC es actualmente manejada por Arturo Corrales Álvarez, hijo de Hernán Corrales Padilla, uno de sus fundadores. Corrales Álvarez es un habilidoso estratega, ligado al poder y a negocios con el Estado.

Díaz Arrivillaga expresó su rechazo a la reelección presidencial, contrario a las autoridades de su partido, que avalan el proceso inconstitucional, mediante el cual se postula el presidente Juan Hernández.

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En el marco de la Asamblea General, celebrada el 30 de abril pasado, la DC anunció que se uniría oficialmente a la fórmula del presidente, Juan Hernández. Sin embargo, posteriormente anunció que llevaría como candidato presidencial al exdiputado, Lucas Aguilera.

Su malestar es tan grande, a tal grado que se declaró como un hondureño independiente, sin pertenencia partidaria. Ante esta respuesta le repreguntamos si está decepcionado de la Democracia Cristiana y nos respondió con una sonrisa. Seguidamente  y después de una pausa, nos dijo que será en otro momento que nos hablará a profundidad sobre lo que pasa en este partido político.

“La Democracia Cristiana fue mi partido, luché por esa ideología política. Creo que tiene los elementos para la transformación de Honduras, pero actualmente la Democracia Cristiana dejó de ser el proyecto político al cual yo entré”: Efraín Díaz Arrivillada, exdiputado de la Democracia Cristiana.

Actualmente, “es un partido satelital, sin identidad y planteamiento propio”, expresó el también analista político y económico, quien además dijo que la reelección es un elemento que polariza y divide a la sociedad hondureña y que desde cualquier punto de vista es ilegítima, por su procedimiento.

Cuestionó de manera general a la clase política hondureña al apuntar que cada día que pasa va en decadencia y afincando un proceso de una enorme mediocridad, porque se ha convertido en un negocio. “No hay valores, no hay ética y se ve que constantemente se cambian de camisa de un lado para otro, por intereses propiamente particulares”.

Aconsejó a los ciudadanos a que ya no toleren ese tipo de prácticas y que sepan canalizar el poder que les da el voto, porque “debemos tener conciencia para saber elegir y no simplemente votar”.

En cuanto al papel de los organismos internacionales y en particular el de la Organización de Estados Americanos (OEA), en temas electorales, propuso eliminar de la mente el discurso neocolonial, que todavía persiste en el hondureño, y es el hecho de creer que los de afuera son los que nos van a resolver los problemas.

“No podemos pensar que la OEA, ni la Unión Europea, ni otros organismos van a hacer el trabajo que nosotros tenemos que hacer. Lo que los hondureños tenemos que hacer es apropiarnos de los procesos, y quitarnos la idea de que lo que dicen afuera es lo que cuenta y no lo que decimos adentro”, concluyó.

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