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Presidenciables quedan en deuda con sus cacareados planes de gobierno

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En Criterio.hn hemos creado este especial para presentarte los perfiles de las y los candidatos a cargos de elección popular. Nuestra apuesta es que los hondureños tengan claridad por quién van a votar durante las elecciones generales del 28 de noviembre.
Durante este proceso electoral, los hondureños elegirán a sus nuevas autoridades para el próximo periodo democrático (2022-2026).
En las votaciones se ejercerá el sufragio para escoger a la nueva o nuevo presidente de la República, 128 diputadas y diputados al Congreso Nacional, 20 diputadas y diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y 298 gobiernos municipales.

 

 

Tegucigalpa. –Los hondureños han sido convocados el 28 de noviembre a las urnas en medio de incertidumbre generada por los propios actores políticos que, en su mayoría, han sido incapaces de plasmar en un documento las necesidades y demandas de una población ávida de soluciones estructurales.

Las y los candidatos a la presidencia de la República, en su afán por ganar adeptos, han presentado documentos a los que llaman “planes de gobierno”, pero en realidad lo que son, son ofrecimientos, propuestas, y promesas sin soporte.

Son quince los presidenciables, trece en representación de partidos políticos y dos bajo movimientos independientes. De estos, doce han presentado sus supuestos planes de gobierno, mientras tres ni siquiera han hecho el mínimo esfuerzo de emular a sus contendientes.

Honduras atraviesa serios problemas que con el pasar de los gobiernos toman auge y se tornan más visibles, tal es el caso de la pobreza que golpea al 70 % de la población, es decir, siete de cada diez hondureños se encuentran en pobreza y cuatro de estos en extrema pobreza, según cifras del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).

También los altos índices de violencia que, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV/UMAH), aumentó en un 13 % y los homicidios, hasta el 28 de septiembre, sumaban ya 2,697, según datos preliminares de la Policía Nacional, que registra un promedio diario de 9.95 muertes violentas.

Cifras del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) indican que unas 447 mil personas están en condiciones de trabajar, pero no tienen un empleo y más de 990 mil tienen un empleo a tiempo no completo; mientras otros 708 mil están sin un empleo y no buscan uno porque no tienen la esperanza de encontrar una oportunidad laboral.

El Observatorio Consular y Migratorio de Honduras (Conmigho) revela que en lo que va del año han sido deportados 40,354 connacionales y se estima que más de 20 mil, que salieron del país en masivos éxodos migrantes, se encuentran entre la frontera sur de Estados Unidos con México.

La deuda externa pasó a 197,049 millones de lempiras y la deuda interna a 108,834, lo que representa el 48.50 % del Producto Interno Bruto (PIB), que es el valor de todos los bienes y servicios e inversiones que se producen en el país durante el año.

Estos son algunos de las interminables dificultades que viven los hondureños y que son contrarrestadas por los presidenciables, que en las últimas semanas comenzaron a exponer sus llamados “planes de gobierno”, pero lastimosamente no son más que otra cosa que promesas y propuestas sin sustento.

LAS PROMESAS Y PROPUESTAS

En su Plan de gobierno para refundar Honduras 2022-2026, la candidata del Partido Libertad y Refundación (Libre), Xiomara Castro de Zelaya, quien fue la que rompió el hielo con la presentación de este documento, centra 30 propuestas para resolver los problemas tomando como punto de partida la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.

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 La candidata del partido Libre, Xiomara Castro, centra su plan de gobierno en la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. Oferta del partido Libre desde antes de su fundación. Su propuesta de legalizar el aborto por tres causales ha generado críticas en su contra por parte de los sectores más conservadores. (Foto: Criterio.hn/Jorge Burgos)

Considerado por algunos analistas como uno de los documentos que más se acerca a un plan de gobierno, aunque no dejan de ser más que propuestas, Castro promete: la recuperación de las empresas estatales que están en quiebra como la ENEE, Hondutel, SANAA, aeropuertos, puertos y carreteras; la creación de una república digital y Gobierno Abierto para dar apertura a bajos costos del espectro digital e internet y acceso gratis del internet; la creación de una política feminista de igualdad, oportunidades y equidad.

Además, solicitar a la Organización de Naciones Unidas (ONU) una Comisión Internacional Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (CICIH), auditar todos los fondos públicos, promulgar un nuevo Código Penal que, sustituya al actual que beneficia a corruptos; un plan de reforestación nacional.

La generación de 200 mil fuentes de empleo en los primeros dos años,  eliminar las polémicas Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) y la derogación de varias normativas como la Ley Especial del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, Ley de Escuchas, Ley de Secretos, Ley de Coalianza.

También, disminuir altos salarios a los funcionarios, abrir relaciones diplomáticas y comerciales con la República Popular de China, no implementar más impuestos, aumentar el salario mínimo, reestablecer la matrícula gratis, crear la Secretaría de Planificación Económica y Desarrollo Social, readecuación de la deuda externa e interna, revisar, readecuar o cancelar las exoneraciones fiscales.

También plantea la reapertura del Banco Nacional de Desarrollo (BANADESA), un cese en la extensión de permisos de explotación en zonas protegidas y la creación de una Policía Comunitaria.

Amnistía para los presos políticos, renegociación del Estatuto del Docente, la creación de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia; facilitar la distribución, venta y uso de las Píldoras Anticonceptivas de Emergencia PAE; despenalizar el aborto en tres causales: violación, riesgo de morir de la madre, riesgo de malformaciones fetales que impidan una vida digna.

Y como gancho demagógico, según sus detractores, Castro, propone la venta del avión presidencial y utilizar parte del Centro Cívico Gubernamental para crear y albergar al Instituto Nacional del Cáncer, el Instituto Nacional del Riñón y el Laboratorio Nacional de Medicamentos.

Por su parte, el candidato presidencial de la Unidad Nacional Opositora por Honduras (UNOH), Salvador Nasralla, presentó un avance del Plan de gobierno Unidad Nacional Opositora por Honduras basado en tres pilares: fortalecimiento al Estado de derecho, calidad de vida y deuda social; simplificación administrativa; gobierno electrónico y competitividad.

Salvador Nasralla, fundador del partido Salvador de Honduras y candidato de la Unidad Nacional Opositora por Honduras (UNOH), insiste en su planteamiento de combatir la corrupción con ente exógeno. (Foto: Criterio.hn/Fernando Destephen).

Entre las promesas se contempla: fortalecer la democracia, reformar el sistema electoral con elecciones presidenciales y de diputados en fechas distintas, segunda vuelta electoral, la creación un nuevo Código Penal, el fortalecimiento de la institucionalidad para evitar redes de corrupción y derogar la Ley Marco de Protección Social, Ley de Secretos.

Reglamentar y reformar el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, derogar las ZEDE, diseñar carreras técnicas, aprobar la Ley de Colaboración Eficaz y la creación de una Ley de Ambiente, abolir partidas confidenciales, crear la comisión de Presupuesto General, crear el Banco Social Popular con acceso préstamos a los sectores más pobres, mejorar la infraestructura en educación y tener acceso a internet.

En el área educativa, también ofrece crear una universidad del deporte con nuevas instalaciones, optimizar el sistema de salud y vacunar a toda la población contra la COVID-19 en los primeros cien días de gobierno y la construcción de cinco hospitales públicos.

De igual forma, el candidato del Partido Liberal, Yani Rosenthal por medio del Plan Alivio, que en cinco páginas contempla 15 puntos en materia económica, resalta las mismas propuestas: vacunar a la población contra la COVID-19 en los primeros 100 días de gobierno, derogar la Ley de las ZEDE, restaurar las conquistas liberales, reactivar en un 100 % la economía, detener el derroche de dinero y la corrupción, invertir en salud y educación, descentralizar el gobierno para crear más empleos, eliminar algunos impuestos que ahuyentan la inversión extranjera.

El candidato liberal y exconvicto de la justicia estadounidense, Yani Rosenthal, basa su oferta gubernamental en 15 planteamientos que, en su punto focal, giran alrededor de la economía. (Foto: Criterio.hn/Fernando)Destephen)

Asimismo, rescatar la estatal eléctrica y bajar los costos excesivos de energía, detener la inflación económica y transformar la economía. En el tema de la corrupción, también propone traer una organización internacional que combata este flagelo.

Asimismo, reducir el gasto público, construcción de represas, dragados de ríos y limpieza de bordos para el Valle de Sula, desembolsar recursos a las alcaldías para proyectos sociales y el área de la educación, ofrece becas de 6,000 lempiras para los estudiantes con índice mayor al 90 %.

Convocar a un plebiscito para consultarle a la población sobre temas como el aborto, matrimonio entre personas del mismo sexo, entre otros.

OTROS CANDIDATOS QUE PRESENTARON UN “PLAN DE GOBIERNO”

El candidato presidencial por el Movimiento Independiente Dignidad y Esperanza, liderado por el capitán de las Fuerzas Armadas en condición de retiro, Santos Rodríguez Orellana, presentó su propuesta en caso de gobernar la nación centrándose en seis ejes: recuperar la institucionalidad, educación, trabajo, salud y migración, transparencia.

Santos Rodríguez Orellana
El capitán en condición de retiro Santos Rodríguez Orellana se centra en seis ejes: recuperar la institucionalidad, educación, trabajo, salud, migración y transparencia. (Foto: Criterio.hn/Fernando Destephen).

En cambio, la propuesta del exsecretario de educación, Marlon Escoto, candidato presidencial del partido Todos Somos Honduras, establece: reformar el sistema de seguridad y defensa, protección a grupos en condición de vulnerabilidad, un gobierno de integración multisectorial y multipartidario, acordar la segunda vuelta electoral y ciudadanizar las mesas electorales.

Cumplimiento de indicadores a los que Honduras se ha suscrito, erradicar trabajo infantil, mitigar los efectos climáticos, fomentar la inversión, construir y reparar centros educativos y recuperar el aprendizaje perdido a causa de la pandemia, combate al crimen organizado, corrupción, narcotráfico e impunidad, mejorar la infraestructura productiva del país.

Marlon Escoto, candidato presidencial del partido Todos Somos Honduras, basa sus propuestas de gobierno en obligaciones incumplidas por el Estado de Honduras.

De igual forma, el presidenciable de la Unificación Democrática (UD), Alfonso Díaz Narváez promete que de llegar a la presidencia fomentará la inversión nacional y extranjera, diversificará la economía, implementará una estrategia de pago de los servicios ambientales, incrementará el presupuesto en educación y salud y asegura un mayor control del gasto público.

Mientras el exjefe militar y ejecutor del golpe de Estado en 2009, Romeo Vásquez Velásquez, quien aspira por la Alianza Patriótica Hondureña, promete el fortalecimiento de la pequeña, micro y mediana empresa, implementación de la energía renovable y el desarrollo de proyectos de infraestructura como represas, carreteras y puentes, ingresar en el mercado de las criptomonedas y la implementación de programas especiales de educación sexual.

Honduras
El aspirante del Partido Alianza Patriótica, Romeo Vásquez Velásquez, plantea ingresar al mercado de las criptomonedas.

El último candidato en presentar, hasta el momento, sus propuestas ha sido el periodista Esdras Amado López del partido Nueva Ruta, quien acusó a Salvador Nasralla de haber copiado su “plan de gobierno”.

López prometió que de llegar a ser el presidente restablecerá el Estado de Derecho, recuperará las instituciones públicas, reestructurará el sistema educativo, generará confianza en el empresario hondureño para recuperar empleos.

El periodista y candidato de la Nueva Ruta, Esdras Amado López, ofrece más de lo mismo: la recuperación de empleos, pero no dice cómo hacerlo o cómo lograrlo.

CANDIDATOS QUE NO HAN PRESENTADO SU PLAN DE GOBIERNO

De los 15 aspirantes por la silla presidencial, tres aún no presentan su plan o estrategia de gobierno: el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, quien se autodefine como “un candidato diferente”; el candidato de la corriente independiente Honduras Humana, Milton Benítez y la candidata del Frente Amplio Político Electoral en Resistencia (FAPER), Kelin Ninoska Pérez Gómez.

Juan Hernández sustituirá a Nasry Asfura
El candidato del oficialista Partido Nacional, quien se perfile entre los favoritos para llegar al solio presidencial, todavía no presenta su plan de gobierno. Su propuesta es decir que “es diferente”. En la imagen junto al presidente, Juan Hernández. (Foto: Casa Presidencial Honduras).

MÁS QUE PLANES DE GOBIERNO SON PROPUESTAS

Para el sociólogo y analista político, Julio Navarro, lo expuesto hasta ahora por las y los candidatos presidenciales no son más que propuestas y promesas carentes de llegar a ser un verdadero plan de gobierno debido a la falta de mecanismos de verificación para su cumplimiento.

“Nosotros tenemos serias limitaciones con esos planes de gobierno porque hay problemas estructurales que trascienden a un plan de gobierno y que deberían entrar en un plan de nación”, añadió.

Navarro cuestiona que ningún presidenciable expone las estrategias cómo se ejecutará las propuestas y el tiempo que tardarán en cumplirse.

El sociólogo y analista político, Julio Navarro, valora que los planes de gobierno, presentados hasta el momento, carecen de un soporte que vuelva realistas los ofrecimientos de los presidenciables.

Asimismo, considera que recuperar la institucionalidad y rentabilidad de instituciones del Estado, el problema del endeudamiento, consolidar un sistema de salud y educación, no debe ser expuesto como una simple promesa, por el contrario, debe ser parte de un contrato social que involucre a todos los sectores de la sociedad.

“Están proponiendo, más que propuestas, ocurrencias que carecen de fundamento y del mecanismo de ejecución en este momento crítico en que vivimos los hondureños. Necesitamos una agenda para arreglar esos problemas y eso no lo veo en los planes de gobierno, la mayoría están orientados a atacar problemas a corto plazo”, manifiesta.

La falta de una metodología de verificación y de mecanismos eficaces de cómo se van a resolver los problemas nacionales, solo refleja la ausencia de verdaderos planes de gobierno de cara a las elecciones del próximo 28 de noviembre

LA CIUDADANÍA NO VOTA POR PLANES DE GOBIERNO

En entrevista con Criterio.hn, el exmagistrado presidente del extinto Tribunal Supremo Electoral (TSE) y experto en temas electorales, Augusto Aguilar, expuso que los planes de gobierno no influyen en la intención de voto de los electores, por el contrario, las promesas en sus arengas son las que toman en cuenta los electores a la hora de ejercer el sufragio.

“Cualquiera de las dos cosas que sean planes de gobierno o propuestas, en Honduras los electores no se identifican ni se deciden en base a eso; usted puede traer el plan de gobierno más perfecto y la ciudadanía no va a votar por eso”, cuestionó.

Para Aguilar, en estas elecciones prevalecerá más las promesas y los discursos que lleguen a persuadir a los votantes tal como ha sucedido en México, con el presidente Manuel López Obrador; en El Salvador, con Nayib Bukele; y en República Dominicana, con el Partido Revolucionario Moderno y el empresario millonario Luis Abinader.

“Prevalecerá más las propuestas concretas que los planes de gobierno”, reiteró.

Misma opinión tiene el analista Raúl Pineda, quien afirma que esto “no es incidente en cuanto a la decisión de votar a favor o en contra porque es un tema de cultura política y esperamos que la gente comience a exigir, más que propuestas, soluciones”.

ADAH alcaldes Honduras
El analista político, Raúl Pineda Alvarado, es del criterio que los hondureños no valoran un plan de gobierno para inclinarse a votar a favor o en contra de una o un candidato. Dice que la cultura de los hondureños es otra. (Foto: Criterio.hn/Fernando Destephen).

EL FRACASO DE UN PLAN DE NACIÓN

A finales del 2009, tras el golpe de Estado que derrocó al expresidente José Manuel Zelaya Rosales, el recién electo presidente, Porfirio Lobo Sosa, convocó a un proceso de diálogo y reconciliación nacional para concretizar el Plan de Nación y el Plan de País, un esfuerzo que comenzó a construirse desde 1998.

El 2 de febrero de 2010, con la venia de todos los partidos políticos, bajo Decreto Legislativo 289-2009 se publicó en el diario oficial La Gaceta el Plan de País 2010-2038 y el Plan de Nación 2010-2022 para establecer el desarrollo sostenible en materia económica, social y política.

Sin embargo, once años después no se ha ejecutado el plan y los candidatos a la presidencia ni siquiera apuestan por poner en marcha el acuerdo que supera con creces los mal llamados planes de gobierno que no son más que promesas y propuestas.

El experto en temas internacionales, Graco Pérez, también es del criterio que lo que hasta ahora los candidatos han presentado son propuestas sin soluciones reales que respondan a un verdadero plan.

“Son propuestas políticas para la campaña, generalmente un plan de gobierno se expone algo más concreto que indique cómo van a resolver los problemas que ya todos conocemos. Tienen que ir más a detalle porque dar una propuesta no resuelve los problemas”.

 Todos los expertos entrevistados por el equipo de Criterio.hn coinciden que los presidenciables deben avanzar más allá de las propuestas, aunque consideran que para los electores eso se vuelve secundario debido a que centran más su decisión del voto por el candidato de su simpatía o por sus discursos y no con base a los planteamientos que ofrece para solucionar la situación del país.

A la hora de ejercer el sufragio, los hondureños no valoran el contenido de los planes de gobierno, simplemente su cultura política los mueve a votar por los candidatos de su simpatía, con discursos llenos de demagogia, concluyen analistas consultados por Criterio.hn

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