La Covid-19 ataca una Honduras incapaz de regular la industria de alimentos y bebidas ultra procesadas

Por: Redacción CRITERIO.HN

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Honduras reporta a la fecha a través del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) 1,465 muertes a causa de la Covid-19, que de acuerdo a estimaciones oficiales representa una tasa de letalidad del 3.16 %.

Muchas de las víctimas perecieron por problemas de obesidad, que se considera un factor de riesgo y una de las 20 condiciones crónicas para el nuevo coronavirus como la diabetes, hipertensión, dislipidemia, enfermedades cerebrovasculares, apnea del sueño y más de 15 tipos de cáncer, dijo este sábado a Criterio.hn la medico brasileña Lenir Coltro, especialista en nutrición clínica con 35 años de experiencia en dietoterapia y control de peso.

En Honduras existen transnacionales que son manejadas a través del Grupo Intur con sus restaurantes Burger King, Dunkin’ Donuts, Church’s Chicken, Chili’s, Pollo Campero, Popeyes y Little Caesar’s y otros consorcios que administran marcas como la Pepsi y Coca-Cola que brindan sus productos a una población que no cuenta con la suficiente información sobre el impacto que estos alimentos tienen en su salud.

También lea: Más de un millón de hondureños sin recibir la «bolsa solidaria», según datos del mismo gobierno

Pese que la ingesta de las bebidas carbonatadas y alcohólicas son perjudiciales para la salud, la Cervecería Hondureña nunca dejó de operar en el marco del estado de excepción decretado por el gobierno para contener los contagios por la pandemia y los restaurantes de comidas rápidas fueron unos de los primeros comercios en abrir sus puertas con el argumento de la evitar la pérdida de empleos.

“Los efectos negativos en la obesidad por Covid-19 es muy severo y por eso hay que combatirla. Se ha ligado a mayor índice de hospitalización e ingreso en cuidados intensivos. Es un tema que muy poco se aborda. Es cierto que se informa que los pacientes con obesidad, hipertensión y diabetes sufren más complicaciones, pero muy poco se dice qué hacer para evitar esa situación”, enfatizó Coltro, quien además es la fundadora del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Honduras.

Aunque no hay suficientes datos certeros, la especialista afirma que aproximadamente el 27 % de la población de Honduras padece de desnutrición, 36 % padece de sobrepeso y un 23 % padece de obesidad. El 5 % de esa población está en la edad pediátrica.

“Tenemos niños padeciendo de enfermedades que antes se solía ver solamente en pacientes adultos mayores”, enfatizó la nutricionista, quien a la vez señaló que en Honduras hay una incidencia muy elevada en obesidad debido a que no hay educación nutricional. “La gente abusa de la comida chatarra y a veces preferimos tomar una gaseosa que tomarnos una limonada con poco azúcar”.

La especialista señala que uno de los principales problemas de la población mundial en materia de nutrición es la falta de alimentos, la falta de recursos para obtener ese alimento y la falta de educación nutricional.

El informe más reciente del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo en Honduras (Fosdeh) sugiere que el 70 % de los hondureños que cuentan con un empleo, no ganas ni siquiera el salario mínimo. Y que la canasta básica hondureña es una de las más elevadas de la región, valorada en 15 mil lempiras al mes.

Organismos internacionales y nacionales estiman que la pobreza extrema en Honduras es de 42 %. Estas cifras son alarmantes, ya que cuando hablamos de pobreza extrema nos estamos refiriendo a personas que viven con menos USD $ 1.00 al día (más de 24 lempiras).

Lea además: Obesidad alcanza niveles epidémicos en el siglo XXI

Falta de políticas públicas nutricionales

“Cuando fui presidenta del Colegio me invitaron para hacer propuestas a nivel estatal para solventar el problema de la alimentación. Y una de las soluciones que yo he dado es poner personas calificadas en el sistema de salud para que se les enseñe a comer correctamente. Dentro de los hospitales deben existir dietas específicas de acuerdo con la patología que enfrente el paciente”, subrayó.

Agregó que ha ido a muchas reuniones, incluso a ad honorem para el control de enfermedades crónicas. Incluso con muchas instituciones del Estado para ver qué se podía hacer con ese problema de la alimentación. “Yo participé, di mi opinión, pero lamentablemente no pasó mucho más que eso. Hoy, qué bueno que nos estamos dando cuenta que la nutrición es importante”.

Coltro dice que es necesario mejorar la calidad de vida y que el plan nutricional no debe ser un asunto de moda o de estética. “Es una cuestión de salud”, comenta, mientras recomienda nivelar la hiperglicemia, que provoca la diabetes, para lo cual aconseja una dieta hipolipídica baja en carbohidratos, evitar las gaseosas, los alimentos procesados, ya que cuando los pacientes tienen mucha grasa en el abdomen hay mucha resistencia a la insulina.

Señaló además que el abuso de carbohidratos provoca un agotamiento del páncreas, lo que ocasiona que algunos pacientes tengan que tomar metformina y,  en el peor de los casos, recurrir a las inyecciones de insulina.

Sobre los pacientes hipertensos recomendó la disminución del peso, ejercicio controlado, dietas bajas en sodio, bajar la cafeína y reducir la ingesta de grasas saturadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.