Justicia en Guatemala, utopía hecha realidad

Por: Carlos Zelaya Herrera

 LA CICIG Y EL MINISTERIO PÚBLICO PIDEN ANTEJUICIO PARA EL PRESIDENTE JIMMY MORALES

Guatemala, la tierra de la “eterna primavera” nos da una magnífica lección de valentía, dignidad y corrección en el combate frontal de la corrupción que carcome estructuras políticas de su país.

El Ministerio Público, (MP), con la abogada Thelma Aldana al frente y la Comisión Internacional Contra la Corrupción e Impunidad en Guatemala, (CICIG), de la mano del también abogado Iván Velásquez, iniciaron el proceso penal contra el presidente en funciones Jimmy Morales, por no reportar un millonario financiamiento electoral.

Acontecimientos que probablemente se precipitaron luego de la comparecencia de Morales ante el Secretario Genral de lONU Antonio Guterres, el miércoles anterior, para pedir que separara al jefe de la misión de la CICIG ante su enconada  batalla contra la corrupción e impunidad desde hace siete años en la nación guatemalteca.

 La región la acción conjunta y coordinada de los operadores de justicia chapines de inicio llevó a la renuncia, enjuiciamiento y prisión al ex presidente Otto Pérez Molina y a su segunda al mando, Roxana Baldeti. Tan valioso aporte y ejemplo nos hacen testigos del nacimiento de la primavera de la justicia en Guatemala, en donde combatir la corrupción no incluye el cálculo mediático, el rédito político sectario, como solemos ver en todos los regímenes del bipartidismo.

CICIG y Ministerio Público de Gautemala

La sociedad de aquel país ha ido desarrollando la cultura de la participación popular en la gestión del estado y el rumbo de la nación y muestra de eso son las históricas movilizaciones populares que ayudaron en la caída del binomio Pérez-Baldeti.

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La movilización popular persiste y tienen de fondo el juicio por corrupción contra un hermano y un hijo del mandatario Morales, que por su parte enfrentaba cuatro investigaciones y esta nueva de financiamiento electoral ilegal de parte del MP y la CICIG. Incluso, esa última causa criminal fue el motivo que llevó al Tribunal Supremo Electoral de Guatemala a desmantelar la estructura orgánica del Partido Patriota, al que perteneció el ex presidente Pérez y Baldeti.

El logro de la justicia no ha sido posible sino es al instalarse la CICIG, una entidad que está al lado de cualquier figura institucional relacionada con la aplicación de la justicia. Cuenta con independencia y fuerte respaldo político de países y de organismos de la comunidad internacional, en particular de la ONU, la Unión Europea y del gobierno de Estados Unidos, que garantizan la estabilidad laboral de la fiscal Aldana y la de titular de la CICIG.

En el patio interno y en el contexto político-electoral y de control mediático, un gane inminente de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura permitiría enfocar la batalla contra la corrupción desde la Comisión Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras, (CICIH), como lo expresa nuestro presidenciable Salvador Nasralla.

La línea casi invisible de la campaña política, populismo sectario y gestión de gobierno en el régimen de Juan Hernández Alvarado, que controla los poderes del estado, la maquinaria estatal y el cerco mediático, colorean magros resultados que hasta ahora da la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras, (MACCIH).

Ese podría ser el detonante para trastocar a la MACCIH en la CICIH, solicitada por la oposición en su propuesta de gobierno y por el pueblo en gigantescas movilizaciones de los indignados de nuestro país. La MACCIH, un hijo no pedido e indeseado de la OEA e impuesto por los EEUU, se recrea bajo la sombra de la embajadora del organismo continental en Honduras, quien osada ha roto el protocolo diplomático al amenazar con enjuiciar a Nasralla, por señalar que avala una elección ilegal y enraizada en el crimen organizado.

Honduras urge de una primavera de la justicia también, el suelo es fértil y la gente solo espera que su voz sea escuchada, aunque su eco rebote en suelo yermo y frías paredes de entes y operadores de justicia.

En 1996 se firmaron los acuerdos de paz entre el gobierno y la guerrilla guatemalteca, después de 36 años de terror que dejaron la guerra civil y sus más de 200 mil muertos hoy son el fértil sueño aferrado al consciente colectivo, el de la justicia como utopía que se hizo realidad, queremos que se repita en Honduras en un gobierno de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura.

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