La medida fue oficializada por el gobierno de Nasry Asfura Zablah y se produce luego de gestiones diplomáticas impulsadas por Israel, en medio del fortalecimiento de las relaciones entre Tegucigalpa y Tel Aviv, y de crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Tegucigalpa, Honduras. –El Gobierno de Honduras oficializó la designación de Hamás y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán como organizaciones terroristas, una decisión que alinea al país con medidas adoptadas previamente por Costa Rica, Ecuador, Paraguay y Argentina, y que ocurre tras gestiones diplomáticas impulsadas por Israel.
La medida fue comunicada por la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional (SERCI), que indicó que la decisión responde a instrucciones del presidente hondureño Nasry Asfura Zablah, y forma parte de los ejes estratégicos de política exterior orientados al “rechazo al terrorismo y a su financiamiento”
De acuerdo con el gobierno hondureño, la declaratoria reafirma la condena de Honduras “al terrorismo y su financiamiento en todas sus formas y manifestaciones”, además de fortalecer la cooperación internacional para prevenir y combatir estas amenazas.
La resolución también establece que las autoridades nacionales deberán adoptar medidas para impedir cualquier actividad vinculada con financiamiento, apoyo o colaboración hacia organizaciones consideradas terroristas.

La decisión se produce luego de una reunión virtual celebrada el 26 de marzo de 2026, entre el canciller israelí Gideon Sa’ar y con los ministros de Relaciones Exteriores de Paraguay, Bolivia, Ecuador y Panamá, y los viceministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Honduras, Costa Rica y Perú.
Durante esa conversación diplomática, Israel solicitó a los países asistentes avanzar en la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y de Hezbolá como organizaciones terroristas, en el contexto de las tensiones regionales en Medio Oriente.
El anuncio del gobierno hondureño llega además dos días después que Israel conmemora el 78 aniversario de su independencia, en un escenario marcado por el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas entre Tegucigalpa y Tel Aviv.

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UNA MEDIDA QUE RESPONDE AL INTERÉS DE ISRAEL
Sectores defensores de derechos humanos y analistas consultados por Criterio.hn han reaccionado con preocupación ante el alcance político y diplomático de la medida.
El abogado y director ejecutivo del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh), Javier Acevedo, consideró que la decisión fue adoptada de manera apresurada y bajo presión internacional.
“Creo que estas decisiones responden más a cierta intención de dar gusto a una presión externa que realmente a valoraciones nacionales sobre cuáles deberían ser los alcances de la política exterior hondureña”, dijo a este medio digitalel jurista.
De igual manera, explicó que la decisión podría interpretarse como una contradicción frente a la postura histórica de Honduras de respeto a la libre determinación de los pueblos y recordó que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria forma parte de la estructura estatal iraní.
Asimismo, apuntó que Hamás también tiene un origen político y que este tipo de decisiones deben analizarse considerando la complejidad de los conflictos en Medio Oriente, especialmente en el contexto de la guerra de Israel contra Irán y Libano, y el genocidio contra la población palestina.

Por su parte, el sacerdote jesuita Ismael Moreno Coto, exdirector del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación y de Radio Progreso, advirtió que la política exterior hondureña continúa mostrando un alineamiento histórico con Estados Unidos e Israel.
En una entrevista brindada semanas atrás a Criterio.hn explicó que un alineamiento tan marcado con Israel podría exponer a Honduras a riesgos derivados de conflictos internacionales y tensiones geopolíticas cada vez más polarizadas.
Los analistas coinciden que la declaratoria podría tener repercusiones en la política exterior hondureña, particularmente en sus relaciones con países de Medio Oriente y con sectores sociales vinculados a comunidades árabes y palestinas establecidas en el país.
Hasta el momento, el gobierno hondureño no ha detallado cuáles serán las acciones concretas que se implementarán a partir de la designación ni los mecanismos legales que utilizará el Estado para aplicar la resolución.
La decisión coloca a Honduras dentro del grupo de países latinoamericanos que han endurecido su postura frente a organizaciones vinculadas a conflictos en Medio Oriente, en medio de un contexto internacional marcado por disputas geopolíticas, presiones diplomáticas y redefiniciones de alianzas estratégicas.




