Hasta siempre Jover

Por: Glenn Flores

En la mañana de un domingo recibí la noticia de la muerte de Jover Núñez, Amigo de siempre y compañero en esta lucha cotidiana contra el oscurantismo. Esta noticia me dejó perplejo, pensé que no era posible recordando de inmediato el último encuentro. Siempre nos sucede cuando muere alguien cuyo afecto es arraigado hasta la admiración. Su corazón dejó de latir sin previo aviso y la parca otra vez hizo de las suyas arrancándole la existencia a un amigo nuestro.

En absoluto pensé que me tardaría tanto en escribirte esta columna, porque sentí el dolor profundo sabiendo de su viaje sin retorno por mucho tiempo.  Muchas veces uno se aferra ante la imagen del fallecimiento, sobre todo cuando hay un nexo de amistad cultivado por los años de convivencia en la misma casa, en el barrio o en la misma ciudad. Porque cuántas veces recorrimos las mismas calles y compartimos las utopías de hacer los cambios que todos añoramos, o defendimos una causa, un sueño, o compartimos una buena comida, un buen vino o una cerveza bien fría, en lugares comunes.

No recuerdo precisamente en que año conocí a mi amigo Jover; pero supongo que fue entre 1996 y 1997. No lo recuerdo porque su amistad fue de prolija alegría. Él era risa y complicidad en ideas y criterios compartidos.  Puedo asegurar que Jover fue uno de los seres más queridos y populares del barrio Independencia y de esta ciudad de La Ceiba. 

Polifacético como muchos intelectuales de Honduras, se convirtió siendo joven en un docente universitario, promotor cultural, filósofo, revolucionario, defensor de los derechos de la persona humana, teatrista y compañero solidario capaz de despojarse de lo poco o de lo mucho, cuando alguien lo requería en pos de ayuda. Pero, ante todo, como dijo el recordado Guillermo Anderson en su velatorio, era un soñador que soñaba con un país mejor. Un país con cultura, arte y solidaridad.

Glenn Flores autor de esta columna junto a Jover Núñez

Nuestra mutua inconformidad ante el sistema político, económico y social que impera en nuestro país nos hizo amigos, sobre todo, nos dio el hilo conductor de la solidaridad, que siempre termina vigorizando el aprecio y proximidad innatos a la situación humana.

Jover Núñez siempre fue humilde; por naturaleza, humilde y transparente, desprendido hasta el fastidio, insensato, que a veces confundía el valor con el atrevimiento, como lo demostró cuando, se opuso al golpe de estado del 28 de junio del 2009 y salió a marchar en las calles de las ciudades y carreteras del país. 

Jover, nos recuerda nuestro mutuo amigo Esteban Meléndez en un editorial, “era el mejor guía para encontrar el superior Guífiti y las más suculentas baleadas que se venden en La Ceiba”.

Ahora, ante la certeza definitiva de tu defunción, no puedo menos que acordarme de esos instantes alegres o tristes y dulces al mismo tiempo, traer a mi reminiscencia atormentada el pasado que siempre fue futuro, los momentos aquellos de inolvidable camaradería. Y, por tal motivo amigo Jover Núñez, te escribo esta columna. Hasta pronto compa, amigo y hermano, o como dirías vos: “¡AHÍ NOS CHEKIAMOS BROTHER!”

3 comentarios en “Hasta siempre Jover

  • el octubre 20, 2020 a las 4:56 pm
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    Gracias por hacer mención de la vida de mi primo Jover Nuñez en tu columna. Lo describes tal cual él era. Gran ser humano, intenso en todo lo que hacía y sentía como todo buen filósofo. Amaba su familia y sus amigos. Tengo buenos recuerdos de él, Jajaja tan versátil que un día lo veías vestido de hippie y otros de traje formal sin que la ocasión lo ameriratara. Recuerdo que yo odiaba la clase de filosofía me aburría mucho y yo se lo decía al primo Jover y me daba una terapia del porque debería de agarrarle el lado a la materia pero yo nada jajaja. Mi maestro de filosofía en el colegio era el gran Celedonio QDDG y eran amiguisimos con Jover y me recomendaba con el y le decía que me tuviera paciencia y que me ayudara con la clase y así yo salía bien librada. Bueno es esto es solo un poquito que les puedo contar.

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  • el octubre 20, 2020 a las 2:08 pm
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    Gracias por este articulo tan bonito sobre mi primo Jover. No fuimos muy cercanos con Jover ya que él era mayor que Yo pero siempre lo recuerdo como una alma libre, que vivió su vida como la quiso vivir. Siempre recuerdo que cuando me vine de La Ceiba a Tegucigalpa a estudiar, Jover me acompaño a mi primer día en la Ciudad Universitaria y me orientó rápidamente sobre los tramites dentro de la Unah, rutas de buses, etc.

    Que descanse en paz Jover junto a sus hermanos Samuel y Lunio que ya se nos adelantaron.

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    • el octubre 20, 2020 a las 3:52 pm
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      Muy bonito homenaje literario a tan ilustre hermano que se nos adelantó como lo fué el camarada Jover Nuñez, un dia veremos hecho realidad los sueños de Jover y de miles de rebeldes ciudanos Dr esta Hubueras atormetada por estos delincuentes que nos desgobiernan.

      Felicidades Glenn y adelante

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