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El nuevo Congreso, triunfo de la rebelión por la dignidad

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Por: Tomas Andino Mencía

Hoy se instaló el nuevo Congreso Nacional, con todas las formalidades después de un duro conflicto con un sector de diputados que decidieron ausentarse.

¿Cuál es el fondo de esta situación? ¿Cómo fue que se llego a este extremo? ¿Es legal o legitima la nueva directiva? ¿Se debe negociar con los traidores y sus patrocinadores?

Este artículo hace un aporte al análisis de esas preguntas.

¿PROBLEMA DE LIDERAZGO O DE INTERESES?

La peor lectura que puede hacerse de esta situación, es creer que se trata de un conflicto entre lideres de un partido. Este conflicto trasciende las personas y al Partido LIBRE. Lo que está en juego en esta pugna por el Congreso Nacional son cuestiones como las siguientes;

El temor a perder el control de instituciones del Estado claves, como la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Publico, el Tribunal Superior de Cuentas, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, entre otras, con las cuales la narco dictadura se ha blindado hasta la fecha de ser investigada y juzgada por todos sus delitos y crímenes. Temen que al perderlos se desate en su contra una persecución judicial mediante investigación de una CICIH y un Poder judicial independiente que los lleve a la cárcel.

La posibilidad de que con un Congreso y de una nueva Corte Suprema de Justicia en manos de la oposición se le abra curso a extradición de diputados y funcionarios públicos vinculados al narcotráfico.

La posibilidad de que sean derogadas o reformadas todas las leyes y decretos legislativos aprobados por la narco dictadura y que el Pueblo ha reclamado su finalización: como el recién aprobado Código Penal de la impunidad, la Ley de Secretos, la Ley de las ZEDE, la ley del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, la Ley Marco de Protección Social, la Ley de Seguridad poblacional, la Ley de Política Militar del Orden Público, la Ley de Escuchas, la Ley de Modernización Agrícola, la Ley del Trabajo por Horas,  los decretos de la “diarrea legislativa” de 2014, entre muchas otras.

La posibilidad de que sean aprobadas leyes progresivas que pongan en peligro los intereses de la elite económica dominante y que sea beneficiado el Pueblo. Basta leer el plan de gobierno Bicentenario de LIBRE para darse cuenta de la enorme cantidad de leyes que la alianza tiene en la mira. Puede encontrarse en el siguiente sitio web: https://criterio.hn/wp-content/uploads/2021/09/PLAN-DE-GOBIERNO-XIOMARA-CASTRO.pdf

La reforma del actual modelo político de Estado, mediante una Asamblea Nacional Constituyente o una Asamblea Constitucional convocada con toda la legitimidad y legalidad posible. A través de esta se estaría finiquitando el modelo político no participativo y dizque representativo, que le ha permitido a la oligarquía hacer y deshacer a su antojo en el país.

La posibilidad de poner freno al gobierno de Xiomara Castro, desde el punto de vista económico, pues es el Congreso el que aprueba el presupuesto, entre otras atribuciones claves para el funcionamiento del Estado. El gobierno electo de Xiomara difícilmente podría funcionar teniendo semejante cerco institucional y legal orquestado desde un Congreso dominado por sus enemigos.

Estos temas han dividido al estamento político nacional en dos bandos irreconciliables. De un lado, el bloque en el poder integrado por el bipartidismo cachureco-liberal que gobierna desde hace más de un siglo y que desea conservar sus privilegios mediante el control de los tres poderes del Estado; y, por otro lado, el bloque de la alianza LIBRE-PSH que aun sin llegar a tener un planteamiento propiamente socialista se plantea acabar con la narco dictadura y todo lo que le da sustento, para avanzar hacia una sociedad menos corrupta, democrática e incluyente.

En ese sentido, la crisis que estamos viendo, es el curso necesario de solución de agudas contradicciones económicas sociales y políticas que subyacen en la sociedad hondureña entre la inmensa mayoría del Pueblo y una minúscula pero poderosa oligarquía burguesa-terrateniente que ha manejado los destinos del país durante más de un siglo, especialmente perniciosa desde el Golpe de Estado de 2009.

La rancia oligarquía que impunemente ha dominado a su antojo la política en Honduras, siente que el poder se le escapa de las manos y, por primera vez en mucho tiempo, se ve amenazada de ser perseguida por la justicia. Es lógico entonces que esta oligarquía busque defender sus obscenos privilegios a toda costa.

LA ESTRATEGIA DE LA OLIGARQUIA

Su forma de reaccionar ante el avance del Pueblo es implementar una estrategia que tiene como objetivo conservar el control del Congreso Nacional por las razones atrás expuestas. Esta estrategia oligárquica no se diseña desde ahora, sino que se fue tejiendo de forma paulatina desde hace varios años. Podríamos ver su evolución en tres pasos:

Primer paso: Introducción del Caballo de Troya.

Esto ocurrió desde las elecciones primarias de 2021, cuando personajes como Jorge Calix fueron apoyado económicamente en su campaña por banqueros, como se ha revelado recientemente. Los controles internos en LIBRE fallaron al no detectar esta maniobra ni los vínculos oscuros de este personaje con el bajo mundo del narcotráfico y las maras, ya públicos para ese entonces; lo cual no es extraño ya que estos personajes gozaron durante mucho tiempo del apoyo del Coordinador General del Partido, Manuel Zelaya Rosales, como miembros de su movimiento interno “28 de junio”, que muy pocos se atrevían a cuestionar. Calix llego al grado de ser inicialmente nominado en 2019 por dicho movimiento para la candidatura presidencial, aspiración a la que declino porque Xiomara Castro se atravesó en su camino con el apoyo de varios movimientos internos. La trayectoria de Calix desde entonces se distancio de la familia Zelaya. Sin embargo, eso no fue impedimento para que el y sus seguidores se aseguraran las principales candidaturas a diputaciones, favorecidos por la mala practica del voto en plancha.

Segundo paso: Concentrar el fraude en el nivel electivo a diputaciones en las elecciones generales de 2021.

El Partido Nacional visualizo que, con la alianza LIBRE-PSH, era muy probable que perdería las elecciones generales de noviembre 2021 y reoriento su estrategia para enfocarse en “ganar” fraudulentamente el nivel electivo de diputaciones en las elecciones. Tuvo éxito; la desproporcionada cantidad de diputados “obtenidos” por el Partido Nacional (44) y el Liberal (22) y, por otro lado, la disminución maquiavélica de diputaciones del Partido LIBRE (50) y del Partido Salvador de Honduras (10), no corresponden con el enorme triunfo electoral alcanzado por la coalición encabezada por Xiomara en el Poder Ejecutivo. Eso es evidente. ¿Pero qué paso aquí? Lo que ocurrió fue que el CNE estaba dominado por el bipartidismo que se hizo de la vista gorda del fraude que favoreció a sus diputados, pero también hay que decir que LIBRE fue excesivamente permisivo en tolerarlo ya que no hizo una enérgica protesta por las irregularidades en el proceso de conteo y revisión de votos para las diputaciones, aun a pesar de las múltiples denuncias de sus propios aliados del PSH e incluso de candidatos de su propio partido. Por esa maquinación fraudulenta los cachurecos y liberales tienen votos que no deberían tener. De hecho, por estos delitos electorales solo han sido procesados unos cuantos “gatos” pero no los cerebros de la operación.

Tercer paso: dividir el voto del Partido LIBRE en el Congreso mediante la silenciosa compra/reclutamiento de dos decenas de diputados y diputadas.

Calix y su grupo hábilmente utilizaron la consigna de que el presidente del Congreso debería ser del Partido LIBRE para ganar el apoyo de la base de este partido, lo cual lograron parcialmente. El debate se abrió en las redes sociales y claramente se trataba de un desafío a la línea partidaria que dividió las opiniones en la organización. El mensaje demagógico calo mucho entre los diputados. No deja de sorprender que este desafío haya tenido lugar sin una reacción oportuna y política de la conducción de LIBRE, en especial de su Coordinador General. La rebelión interna se dejó avanzar tanto que eso permitió al hábil troyano de Calix ganar una gran cantidad de diputados tránsfugas, muchos colados por una mala preselección, sin mencionar que Calix se encargó de aderezarlo con jugosas ofertas de vehículos y dinero. Esto se vio facilitado porque el acuerdo con Nasralla se hizo muy avanzado el tiempo ( a casi un mes de las elecciones ) y no hubo mucho tiempo para digerirlo a nivel de bases, tras meses de confrontación con la figura de Salvador Nasralla, contra quien no se escatimaban las más duras críticas.

La meta del troyano y sus patrocinadores era apoderarse del control de ese órgano del estado aprovechando la mayoría mecánica del bipartidismo, impedir que Luis Redondo asumiera su presidencia, romper la alianza con el Partido Salvador de Honduras, evitando a la larga que se cumpla la agenda pactada de lucha contra la corrupción, y tal vez lo más importante, boicotear desde ese órgano del Estado al gobierno entrante.

Lo anterior muestra que el régimen oligárquico sigue vivo y es peligroso; muestra también que ha aprovechado hábilmente las debilidades internas del Partido Libre, en especial la mala selección de colaboradores de parte del Coordinador General, la falta de formación política de sus cuadros y la ausencia o ineficacia de controles de calidad en la selección de sus diputados, todo lo cual le permitió introducir un Caballo de Troya a su interior, el que se destapo en la actual coyuntura.

LA RESPUESTA DE LA PRESIDENTA ELECTA Y DE LAS BASES

Afortunadamente, en este punto la presidenta electa y el mismo Coordinador General reaccionaron a tiempo e impidieron que oficialmente se rompiera la alianza, aun con las dudas de buena parte de su militancia que al inicio creyó en la aparente buena intención de los disidentes de favorecer su partido. Esas dudas se disiparían cuando Calix y sus seguidores dieron un paso que los evidenciaría; se precipitaron a establecer una abierta alianza con el Partido Nacional y el Partido Liberal para lograr su propósito, dando la espalda a los acuerdos oficiales de su partido. Su ambición los delato. La base del partido olio la traición y cerró filas alrededor de la Presidenta Xiomara, movilizándose desde entonces sin parar hasta la toma de posesión definitiva el 25 de enero. Lo demás es historia conocida.

Al final del día Calix y su grupo no lograron su propósito inmediato. El Congreso entro en crisis el día 21 de enero, cuando se pretendió consumar la elección de una Junta Directiva Provisional encabezada por Jorge Calix, extremo impedido por la reacción de los diputados de LIBRE fieles a Xiomara. En la sesión del 23 de enero cuando se elegiría la Junta Directiva en propiedad, la intervención del Pueblo en el Palacio Legislativo cambio la correlación de fuerzas. El pueblo respaldo masivamente a Luis Redondo y repudio a los vendidos. Los diputados traidores junto a cachurecos y liberales tuvieron que hacer su sesión en Bosques de Zambrano con escolta y helicópteros puestos a disposición por JOH por temor a ser linchados.

Adicionalmente, la directiva espuria se desmorona por la presión popular. Al momento de escribir este artículo al menos cinco diputados traidores renunciaron a seguir participando de las sesiones con la directiva de Calix y anunciaron incorporarse a las sesiones dirigidas por Redondo. La directiva de Redondo quedo instalada en la sede del Poder Legislativo, como debe ser. Esto ocurrió porque el Pueblo movilizado tomo sus instalaciones y protegió con sucesivas vigilias las sesiones de los diputados electos.  Paralelamente, los sindicatos de trabajadores de Tegucigalpa se tomaron y resguardaron le Empresa Nacional de Artes Gráficas, donde imprimieron el número del Diario Oficial La Gaceta que formalizo la directiva encabezada por Redondo. En ese sentido, la instalación de la directiva de Redondo hoy 25 de enero es ya un triunfo del Pueblo movilizado.

“LEGALIDAD” VERSUS LEGITIMIDAD

En este contexto, se ha generado una discusión sobre la “legalidad” de lo actuado por ambas directivas. Se dice que la de Calix tendría legalidad porque su sesión fue dirigida por el Secretario de Gobernación, y conto con el voto de la mayoría de los diputados propietarios, cachurecos y liberales; mientras que la de Redondo, no sería legal porque no siguió los pasos que correspondía aunque cuenta con el apoyo popular, entre otros argumentos. No soy jurista, así que no puedo dar un criterio de ese tipo, pero fui diputado y soy cientista social, y lo que puedo decir es que reducir la interpretación de este complejo fenómeno a una sentencia jurídica es perder toda la riqueza de la realidad y no ir al fondo del asunto.

En primer lugar, la esencia de este conflicto es político, no legal. Alude mas a la legitimidad que a la legalidad. Cuando las cosas se hacen democráticamente, la legitimidad es el mejor respaldo de la legalidad. Xiomara no es cuestionada por ningún sector porque su legalidad corresponde con un triunfo legitimo abrumador. No ocurre así en el Congreso; su composición actual no tiene legitimidad porque se origina en un fraude. ¿Cuánta gente salió a las calles a defender la sesión del Congreso bipartidista que eligió a Calix? Nadie, sencillamente porque no tiene respaldo en la población, la mayoría de esos votos son ficticios. Si el número de diputados cachurecos y liberales correspondieran a votos legítimos y no a votos fraudulentos, no habría crisis; pero como no coinciden, hay inconformidad en el pueblo elector que no se siente representado por la distribución que tiene. Por otro lado, el giro de Calix y sus compinches de entregarse al Partido Nacional y Liberal, lo hizo perder legitimidad ante sus electores y de ahí el repudio a sus acciones.

En segundo lugar, la crítica de la “ilegalidad” ignora el contexto histórico. Habrá que recordarles que, en los últimos doce años, el ejercicio de lo legal fue la excepción; la regla fue la arbitrariedad, o sea la “ley” de corruptos, narcos y oportunistas; ilegal fue el golpe de Estado de 2009, que dio origen a todo esto; ilegal fue el asalto a la Sala de los Constitucional; la espuria elección del Fiscal General; la postulación de JOH a la reelección; ilegal es el fraude; la “diarrea legislativa” de 2014, y así un largo etcétera. Todas esas ilegalidades han sido la fuente en la que se han sustentado los tres últimos gobiernos; por muchos años “la Ley” fue el instrumento de los delincuentes. A los sectores de oposición siempre se nos obligo a ser muy obedientes de la “ley”, bien portados, mientras ellos se repartían las riquezas del Estado a mansalva.

Hoy llegamos a un punto en el que la jarra se cansó tanto de ir a la fuente y se quebró. Después de doce años de narco dictadura, es ético que quienes queremos liberarnos de esa tiranía, no observemos tal o cual precepto que, de cumplirse, le permitiría a los de siempre continuar con ese Estado permanente de ilegalidad en el que hemos estado. Lo que está en juego es demasiado como para detener un proceso de cambio social por una leguleyada discutible.

En tercer lugar, los actos de dignidad humana están por encima de “la Ley”. El Apartheid era “legal” pero injusto; las dictaduras y los fascistas hacen sus leyes y utilizan las existentes para preservar estados de injusticia social contra los cuales es legítimo rebelarse. Si los revolucionarios franceses se hubieran puesto a pensar si iban a transgredir los decretos del Rey Luis XVI nunca habría habido Revolución Francesa; lo mismo aplica a la Revolución Norteamericana; a la Revolución Rusa, cubana, china, etc. Las huelgas, las insurrecciones y las revoluciones no son “legales” y sin embargo son portadoras de cambios reales y positivos para las mayorías cuando tienen una causa legitima. En el caso que nos ocupa, estamos en un momento de rebelión que es visto como una necesidad por la mayoría de la población para producir los cambios que todos anhelamos en el país. No somos ilegales, sino rebeldes contra la tiranía para restaurar el imperio de leyes justas.

DIALOGO Y TERCERIAS NO SON SOLUCION

Varios voceros del conservadurismo en Honduras, como el COHEP, las iglesias católica y evangélica, la UNAH y hasta la Embajada norteamericana, han abogado en los últimos días por un “dialogo” entre ambas partes para llegar a acuerdos. Incluso compas bien intencionados abogan por ello. Proponen una “tercería” que obviamente no podría ser ni Calix ni Redondo. Se habla de un liberal, etc. 

El problema con eso es que:

Significaría volver a hacer la elección en un Congreso donde Cachurecos y liberales tienen mayoría (ilegitima) y no tenemos ninguna garantía de que el candidato que ellos propongan no será otro “Calix”.

En tal Congreso sería imposible hacer los cambios que el país necesita porque la mayoría mecánica bipartidista lo impediría.

Es innecesario porque el Congreso encabezado por Redondo tiene las condiciones administrativas y económicas para poder gobernar en conjunto con la Presidencia de Xiomara sin necesidad de arriesgarse a otra maniobra cachureco-liberal. La directiva de Calix no tendrá forma de que sus decretos cuenten con la sanción del Poder Ejecutivo

Las Fuerzas Armadas y la policía respaldan el Congreso de Redondo.

Los diputados traidores están abandonando la directiva de Calix.

Por todas estas razones y otras, seria un error garrafal ceder a esa petición.

DEFENDER LO ALCANZADO Y PREPARAR LA CONSTITUYENTE

Este enorme triunfo popular que es el nuevo Congreso Nacional debe ser cuidado y respaldado, pero también vigilado por parte del pueblo, porque el Pueblo al final ha sido el autor de este cambio.

El movimiento social tiene una gran responsabilidad para defender las medidas progresivas que sean aprobadas en cumplimiento de los compromisos que adquirió el nuevo gobierno en las mesas de trabajo organizadas por la comisión de transición.

Sin embargo, tal vez el reto mas importante que tiene por delante es propiciar el cambio del Modelo Político del Estado, mal llamado “representativo”, por un Modelo Participativo a todos los niveles. Cambiar el modelo económico neoliberal por un modelo socialista, que enfatice en el bienestar de la gran mayoría pobres de la población, antes que el mezquino interés de los grandes empresarios.

Tales cambios no pueden hacerse con la Constitución tal como esta esta. Entonces, o bien se le introducen reformas radicales o se elabora una nueva Constitución en consulta con el Pueblo mismo. Este decidirá lo pertinente.

Para lo anterior, es necesaria la convocatoria y organización de una Asamblea Nacional Constituyente originaria, misma que fue una de las promesas de campaña mas importantes de la presidenta Xiomara Castro en su Plan Bicentenario del Partido LIBRE. Este será objeto de un artículo aparte.

Finalmente, toca ahora celebrar este triunfo que se sumara al de la toma de posesión presidencial del 27 de enero, lo que no debe significar bajar la guardia porque la oligarquía y sus aliados no duermen conspirando contra todo lo que beneficie al Pueblo y afecte sus intereses. 

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