El clima se llevó sus cosechas, y ahora pasan hambre

Tomado de ONU Noticias

Los agricultores del Corredor Seco de Centroamérica se enfrentan una vez más a cosechas destruidas por eventos climáticos extremos como sequías e inundaciones. El Programa Mundial de Alimentos pide ayuda a la comunidad internacional para apoyar a los campesinos de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

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Por quinto año consecutivo, los patrones climáticos erráticos y extremos de sequía y lluvia prolongada han diezmado los cultivos de maíz y frijol en el Corredor Seco de América Central.

La destrucción de las cosechas significa hambre para los agricultores que luchan diariamente por alimentar a sus familias. Más de 2 millones de personas en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua han sido afectadas, y 1,4 millones necesitan ayuda urgente.

Según el Programa Mundial de Alimentos más del 25% de los hogares no tienen ingresos suficientes para cubrir el costo de la canasta básica de víveres, y el 8% indicó que iba a tener que migrar.

Hasta el 82% de las familias vendieron sus herramientas agrícolas y animales, cortaron u omitieron comidas y se alimentaron con productos menos nutritivos para hacer frente a su inseguridad alimentaria.

Los agricultores de subsistencia y sus familias en el Corredor Seco son especialmente vulnerables. Cuando pierden sus cultivos, intentan encontrar trabajo en las plantaciones locales y, a menudo, no tienen ingresos para comprar alimentos. Otros agricultores migran a ciudades, países vecinos o más lejos.

«Debido a la situación en la que no podíamos crecer lo suficiente, la tierra no cedía tanto como antes, así que eso me obligó a emigrar a Estados Unidos. Si continúa como está hoy, tendré que irme otra vez porque no hay trabajo aquí, uno no puede sobrevivir en El Salvador«, dice José Cirilo, un agricultor de la zona.

cosechas
PMA/Rocío Franco. Esta microcuenca en el Corredor Seco de Honduras era mucho más pequeña hace años. El Corredor Seco no es un desierto, pero sufre frecuentes sequías, a veces muy graves. Gestionar el agua de la lluvia es importante y los bosques contribuyen a ello.

Por quinto año consecutivo, los patrones climáticos erráticos y extremos de sequía y lluvia prolongada han diezmado los cultivos de maíz y frijol en el Corredor Seco de América Central.

La destrucción de las cosechas significa hambre para los agricultores que luchan diariamente por alimentar a sus familias. Más de 2 millones de personas en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua han sido afectadas, y 1,4 millones necesitan ayuda urgente.

Según el Programa Mundial de Alimentos más del 25% de los hogares no tienen ingresos suficientes para cubrir el costo de la canasta básica de víveres, y el 8% indicó que iba a tener que migrar.

Hasta el 82% de las familias vendieron sus herramientas agrícolas y animales, cortaron u omitieron comidas y se alimentaron con productos menos nutritivos para hacer frente a su inseguridad alimentaria.

Los agricultores de subsistencia y sus familias en el Corredor Seco son especialmente vulnerables. Cuando pierden sus cultivos, intentan encontrar trabajo en las plantaciones locales y, a menudo, no tienen ingresos para comprar alimentos. Otros agricultores migran a ciudades, países vecinos o más lejos.

«Debido a la situación en la que no podíamos crecer lo suficiente, la tierra no cedía tanto como antes, así que eso me obligó a emigrar a Estados Unidos. Si continúa como está hoy, tendré que irme otra vez porque no hay trabajo aquí, uno no puede sobrevivir en El Salvador«, dice José Cirilo, un agricultor de la zona.

 

 

Una Honduras cada vez más desigual

Por: Adolfo Gabriel Carranza

La desigualdad social no es tema debate en los principales programas de televisión del país, sin embargo, es uno de los retos más grandes a nivel nacional. Los centros de observación global como el Banco Mundial, la Cepal y Oxfam, todos los años colocan a Honduras en los primeros lugares o como la más desigualdad. Todos los centros de observación mencionan a más de un 68 % de hondureños viviendo en pobreza. La pobreza va de la mano con la desigualdad social, es más,  Oxfam dice que si no se logra reducir la desigualdad ahora, será imposible acabar con la pobreza extrema.

Algunos expertos indican que globalización ha favorecido la desigualdad en el país. Ya que en los tratados de libre comercio hay ganadores y perdedores, y Honduras es uno de los perdedores donde se importa más de lo que exporta. También está la disparidad que tiene un efecto en la diferencia salarial; los trabajadores cualificados disfrutan de salarios cada vez más altos y los no calificados cada vez salarios más bajos.

El asistencialismo de igual forma a favorecido a la desigualdad, ya que esta fracasada política de protección social está siendo utilizada con propósitos partidarias alrededor de la figura del Presidente, pero no para reducir la pobreza. Lo paradójico es que este gobierno se jacta de una »Vida Mejor» lo cual es quizás para ellos y sus más cercanos colaboradores.

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Tenemos una situación que refleja la incapacidad de los sistemas tributarios para gravar la renta de los sectores más acomodados, esto hace que la “Elite” acapare más riqueza y los pobres irán en aumento, creándose un contexto de desarrollo inapropiado. Un país lleno de exoneraciones donde se deja de percibir 35 mil millones de lempiras al año, beneficiando a las personas con mayor poder adquisitivo.

Por eso el Instituto Centroamericano de Estudios fiscales (ICEFI), señaló esta semana, que el objetivo de los Estados debe ser mejorar las condiciones de vida de ciudadanos y por eso ellos hacen el llamado a Honduras para que la política fiscal responda a los verdaderos problemas que tiene el país.

Está claro que la política fiscal y la política social están lejos de combatir la desigualdad. El presupuesto esta declinado en defensa y seguridad, y no educación y en salud. Es urgente centrar el debate en cómo se distribuyen los beneficios del “crecimiento económico”.

¡La desigualdad es un asunto que no se puede seguir evadiendo!

Migrantes hondureños duermen debajo de puentes en México

Migrantes hondureños

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Decenas de integrantes de la segunda caravana que partió en enero de este año de la ciudad de San Pedro Sula, Honduras, sufren en su ruta migratoria hacia los Estados Unidos al no contar con el apoyo de las autoridades migratorias de México.

La noche del martes los migrantes pernoctaron debajo de un puente en el municipio de Pijijiapan, en el Estado de Chiapas y para poder cenar hicieron una colecta entre ellos mismos.

Migrantes hondureños

“Nadie nos quiere ayudar, nadie viene acá a ayudarnos” dijo Selvin, uno de los integrantes de la caravana, que reciente que el gobierno mexicano ya no esté apoyando a los migrantes como lo hizo en diciembre y enero pasado, cuando incluso además de la ayuda humanitaria, emitió visas por  razones humanitarias.

El proceso de solicitudes de las visas humanitarias finalizó el 28 de enero. Del 17 al 28 de enero el Instituto Nacional de Migración de México (Inami) recibió 12,574 solicitudes de tarjetas o visas de visitante por razones humanitarias por parte de ciudadanos centroamericanos de los cuales el 75 % corresponde a hondureños y 2.978 solicitudes de niños, niñas y adolescentes, siempre la misma proporción de hondureños.

Selvin contó que la única ayuda recibida ayer fue agua por parte de una ciudadana que llegó a visitarlos debajo del puente de Pijijiapan. Narró que además de hambre, sufren de enfermedades, especialmente los niños y las mujeres, por ser los más vulnerables a la fatiga que provoca el cansancio y la inclemencia del sol, el calor, el frío y la lluvia

Mientras siguen cansados en su largo camino por llegar a la nación del norte, este miércoles avanzaban hacia la comunidad de Tonalá, en el Estado de Jalisco.

El migrante argumentó que el atraso de su grupo se debe a que los primeros migrantes fueron apoyados por las autoridades mexicanas con la facilitación de autobuses, mientras que a ellos les ha tocado caminar desde que salieron de la terminal metropolitana de transporte de la ciudad de San Pedro Sula hasta donde se encuentra en la actualidad.

“Las autoridades mexicanas nos han dejado de la mano”, insistió el migrante, sin mencionar qué acciones ha hecho el gobierno hondureño.

Migrantes hondureños
En este improvisado fogón cocinaron huevos para saciar el hambre.

Los hondureños están siendo expulsados de su territorio por la pobreza y la inseguridad. Organizaciones de sociedad civil, establecen que a diario al menos 300 hondureños abandonan el país en busca de oportunidades, especialmente hacia los EE.UU.

Hernández recomienda comer bien a los hondureños para no enfermarse

Según un estudio de la FAO, el 15,3 % de la población de Honduras padece de hambruna y otro importante segmento enfrenta altos niveles de inseguridad alimentaria y nutricional por condiciones de pobreza.

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Malestar entre la población ha provocado el gobernante de Honduras, Juan Hernández, al recomendar a sus conciudadanos que para no enfermarse deben alimentarse bien. En Honduras un alto porcentaje de los habitantes enfrenta altos niveles de inseguridad alimentaria y nutricional por condiciones de pobreza.

“Tenemos que aprender a vivir de manera saludable y eso pasa por prevenir. Muchos de los que hoy van a un hospital de repente tuvieron la oportunidad, si lo hubieran sabido, de evitar llegar al hospital enfermos, eso básicamente se mira de manera muy clara en las enfermedades crónicas no transmisibles; de tal forma que comer bien, atenderse bien, cuidarse bien, puede evitar un daño enorme en términos de una enfermedad, un impacto terrible en el presupuesto de su familia en el suyo y en el del país”, expresó Hernández.

Los cuestionamientos de los seguidores en las redes sociales se orientan a decir que Hernández se burla de la población porque sabe que más del 65 % de la población vive en pobreza y más del 43 % de ésta en pobreza extrema, por lo que en la mayoría de los hogares hay hambruna, en tanto no se puede hablar de una dieta balanceada.

Otros cuestionamientos se ciñen a que en Honduras no existe un sistema de salud integral que, además de la ingesta de los alimentos, brinde condiciones saludables a la población a través de la seguridad ciudadana y otros factores sociológicos, que impactan directamente en el estado físico de los seres humanos.

De acuerdo al estudio “La Seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 15,3 % de la población de Honduras padece de hambre, por lo que el país ocupa el cuarto lugar entre las cinco naciones con más hambre en América Latina.

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RECOMENDACIÓN DE HERNÁNDEZ

El gobernante eso la recomendación de comer bien y del cuidado integral, al presentar el denominado Plan de Transformación del Sistema de Salud, mediante el cual anunció la instalación de clínicas del programa Honduras Actívate en todos los hospitales públicos del país porque, según él, este proyecto promueve un estilo de vida saludable.

«Es necesario trabajar en las Clínicas Actívate; todo hospital debe tener eso y de esa manera promoveremos un estilo de vida saludable», expresó Hernández en el evento que se realizó en Casa Presidencial.

«De esa manera nos vamos a cuidar todos», planteó Hernández al tiempo que subrayó que «este es el momento de instalar una cultura con el pueblo hondureño y eso pasa por prevenir, comer bien y cuidarse».

El programa Honduras Actívate, que es una iniciativa Hernández, sirvió de plataforma proselitista durante su larga campaña en la búsqueda de la ilegal relección.

Joven que viajó a EE.UU. huyendo de la pobreza regresó en ataúd a Honduras

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Un joven de 17 años que viajó con miles de hondureños en una caravana hacia Estados Unidos, pretendiendo mejorar su condición de vida y la de su familia, regresó el jueves procedente de México a Honduras en un ataúd.

Edwin Reiniery Salgado Sierra, abandonó su natal ciudad de San Lorenzo, el 17 de octubre en la llamada «Segunda Caravana» de Choluteca, que pretendía alcanzar en el camino a México a miles de hondureños que salieron el 13 de octubre de San Pedro Sula huyendo de la pobreza y violencia en el país.

«Él se fue a escondidas no me pidió permiso, cuando me habló por teléfono iba en camino, yo le pedí que se regresara, pero él me dijo que le pidiera a Dios porque pasara la frontera a Estados Unidos para construirme una casita y ayudarme con los medicamentos», dijo su acongojada madre, Deborah Alicia Sierra.

Honduras
El arribo de los restos del joven Edwin Reiniery Salgado Sierra estuvo asediado por los medios de comunicación.

«Él lo que buscaba era trabajar, ganar dinero para ayudar a la familia, a su hermano de 10 años, a mí y a su otro hermano», dijo a Criterio.hn la mujer envuelta en llanto en la terminal del aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa, donde recibió en una caja de cartón al segundo de sus tres hijos.

Su madre asegura que recibió llamadas de amigos que hizo en la ruta hacia México, en la caravana, que le dijeron que Edwin Reiniery «estaba mal» en un hospital en Tijuana, y una semana más tarde le comunicaron que había fallecido.

La mujer aseguró no tener información de las autoridades de Honduras sobre las causas de la muerte de su hijo, Edwin Reiniery, que murió en Tijuana el 21 de noviembre presuntamente a causa de una enfermedad.

Autoridades del ministerio de Relaciones Exteriores hasta esta tarde no ofrecían ninguna información oficial sobre el caso.

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El adolescente era parte de los centenares de jóvenes que se adhirieron a la caravana de hondureños que abandonaron Honduras en octubre, huyendo de la pobreza agravada por la corrupción y la inseguridad en sus barrios debido a la violencia provocada por las pandillas y el narcotráfico.

«Él cuando estaba aquí trabajaba por días, a veces por semanas, como ayudante en una carpintería para ayudarme, pero ganaba poquito, pero seguía estudiando en el noveno grado en un centro básico», relató su madre.

Esta muerte se suma a la de otros dos adolescentes de 16 y 17 años, asesinados en Tijuana cuando caminaban por una zona peligrosa en esa ciudad tras salir de un refugio.

Edwin Reiniery fue transportado a San Lorenzo en el sureño departamento de Valle, en la paila de un vehículo pick up ante la cobertura de los periodistas y camarógrafos en el aeropuerto Toncontín.

El adolescente que pretendía cumplir su sueño de obtener un salario digno en Estados Unidos, que le permitiera mejorar la condición de vida de su familia, regresó a San Lorenzo donde es velado en la casa de su abuela debido a que en el cuarto en que vivía con su madre, es muy pequeño.

Pero no solo Edwin Reiniery regresó el jueves de Tijuana, también fue recibido en Toncontín en una caja de cartón Carlos Humberto Banegas Tiznado, de 36 años, que había abandonado la aldea de Las Marías en el municipio de Langüe, debido a la pobreza crónica en la región y la pérdida de las cosechas por el pobre invierno en la zona.

«Él se fue viendo la pobreza en que vivimos, la pérdida de la milpa… él iba tratando de mejorar la vida de sus tres hijos», dijo a Criterio.hn su hermana, María Cosme Tiznado que lo esperaba en el aeropuerto.

Banegas Tiznado, deja huérfanos a hijos varones de 4, 9 y 14 años en la deprimida zona de Las Marías, azotado por prolongadas sequías que causan las pérdidas de las cosechas de maíz, frijoles y sorgo.

Los Estados capturados aumentan la pobreza y la desigualdad

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en sociedad con Oxfam, en su informe “Democracias Capturadas: El Gobierno de Unos Pocos” destacan que ese tipo de democracias privilegian a unos pocos frente a la mayoría de la población.

El informe establece que, en una democracia, donde el bien común debe primar sobre los intereses individuales, lo último que debería hacer una política pública es aumentar la pobreza o la desigualdad. La función de los Estados es precisamente desarrollar políticas públicas que enfrenten estos fenómenos y que aumenten y mejoren los derechos de la ciudadanía.

Solo en un Estado capturado puede ocurrir lo contrario. Solo en un Estado que privilegia a unos pocos frente a la mayoría de la población, puede ocurrir que las políticas públicas reduzcan o limiten los derechos de la ciudadanía, reza el documento.

La política fiscal llega a aumentar la pobreza en seis países de la región, es decir después de que el Estado recauda sus impuestos y los gasta en políticas públicas, hay más personas en situación de pobreza que antes de que el Estado intervenga. Una democracia que funcione no puede permitir esto.

Este resumen ejecutivo sintetiza los principales hallazgos del informe DEMOCRACIAS CAPTURADAS: EL GOBIERNO DE UNOS POCOS, el cual analiza 13 casos en los que las élites han jugado un rol empujando la regresividad o la baja progresividad de las políticas fiscales y sus efectos en la pobreza y la desigualdad. Se recogen los mecanismos y factores más utilizados por las élites y se proponen recomendaciones para los gobiernos a la hora de asegurar democracias de mayor calidad, que garanticen el bien común reduciendo las brechas y eliminando las ciudadanías de primera y segunda que existen en la región.

El debate sobre la desigualdad es esencialmente político. Es hora de enfrentar la captura del Estado. Las democracias deben cumplir el rol de garantizar que los conflictos de intereses se discutan en la arena pública y que sus resultados lleven a garantizar el respeto a los derechos y el beneficio del conjunto de la población. La participación ciudadana, tanto social como política, es clave para asegurar un contrapeso a los intereses de las élites en el debate y definición de las políticas públicas.

La democracia en América Latina y el Caribe no parece conseguir que los gobiernos representen los intereses de la mayoría. El 75% de la población latinoamericana piensa que se gobierna para unos cuantos grupos poderosos. Cuando se gobierna para los poderosos, quiere decir que el Estado está capturado.

Cada vez hay más gente que entiende que la democracia no le trae beneficios, es decir, no concreta sus intereses. Un 65% de la ciudadanía latinoamericana dice estar insatisfecha con la democracia.

Lo que sí ha aumentado en la región, son las personas que se sienten indiferentes ante la forma de gobierno que se adopte. Un 25% de la población dice “a la gente como uno le da lo mismo un régimen democrático que no democrático”.

 Asimismo, el principal conflicto entre grupos que identifica la ciudadanía en la región es entre pobres y ricos. El 76% de los entrevistados por Latinobarómetro dice que este conflicto es fuerte o muy fuerte.

La gente no se equivoca, la región de América Latina y el Caribe sigue siendo la más desigual del planeta en la distribución de su ingreso, pese a los avances de los últimos años.

El 1% más rico de América Latina y el Caribe concentra el 37% de la riqueza. Esta concentración ha pasado de ser el 33% en el año 2000 al 37% en el 2017. La riqueza de los 89 milmillonarios que aparecen en la lista de Forbes es de 440 mil millones de dólares. Este monto es mayor al PIB de casi todos los países de la región individualmente. El 20% más rico de la región concentra el 45% de los ingresos totales mientras el 20% más pobre solo accede al 6%.

Las mujeres latinoamericanas ganan en promedio un 16% menos que los hombres, pese a estar mejor formadas.  Las mujeres de América Latina y el Caribe dedican el doble de horas al día que los hombres en trabajos de cuidado no remunerados. Los habitantes de zonas rurales viven con privaciones muy superiores a las urbanas.

En Perú, en 2017, un 44% de la población rural vive en pobreza mientras en la zona urbana la pobreza afecta al 15%.  distribución de su ingreso, pese a los avances de los últimos años.

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La desigualdad es un importante indicador de la calidad de una democracia, ya que toda democracia parte del reconocimiento de que todas las personas tienen iguales derechos.

Lamentablemente, el sistema político y económico parece funcionar para unos y no para otros, parece privilegiar a unos pocos a costa de la mayoría. Solo fortaleciendo la democracia y limitando la captura del Estado por las élites se puede reducir la desigualdad. Solo reduciendo la desigualdad, asegurando que las políticas públicas no privilegian a una élite, podremos tener más democracia.

Desigualdades extremas

  • El 1% más rico de América Latina y el Caribe concentra el 37% de la riqueza. Esta concentración ha pasado de ser el 33% en el año 2000 al 37% en el 2017.
  • La riqueza de los 89 milmillonarios que aparecen en la lista de Forbes es de 440 mil millones de dólares. Este monto es mayor al PIB de casi todos los países de la región individualmente.
  • El 20% más rico de la región concentra el 45% de los ingresos totales mientras el 20% más pobre solo accede al 6%.
  • Las mujeres latinoamericanas ganan en promedio un 16% menos que los hombres, pese a estar mejor formadas.
  • Las mujeres de América Latina y el Caribe dedican el doble de horas al día que los hombres en trabajos de cuidado no remunerados.
  • Los habitantes de zonas rurales viven con privaciones muy superiores a las urbanas. En Perú, en 2017, un 44% de la población rural vive en pobreza mientras en la zona urbana la pobreza afecta al 15%. 11

Influencia de las élites sobre Estados latinoamericanos contribuye al aumento de la pobreza y la desigualdad: Oxfam

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Los resultados del análisis de 13 casos demuestran cómo las élites latinoamericanas acaparan el poder para minar los procesos democráticos y elaborar políticas públicas que favorecen a sus intereses a costa de los del resto de la población.

Oxfam, en alianza con el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), presenta hoy un informe de 13 casos que demuestra cómo las élites políticas y económicas manipulan la toma de decisiones de los gobiernos, con el fin de maximizar sus privilegios fiscales por encima de los derechos y beneficios de las mayorías en América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo.

El informe Democracias capturadas: el gobierno de unos pocos analiza también 11 mecanismos con los que las élites ejercen esta influencia sobre los Estados. Lamentablemente, la mayoría de estas prácticas son legales, pero totalmente ilegítimas e incluyen, entre otras, la puerta giratoria, el lobby feroz, el financiamiento partidario, el pago de sobornos y el uso de campañas mediáticas con información manipulada que posicionan los intereses de unos pocos en el debate público, así estos vayan en contra del bienestar de la ciudadanía. Entre los 13 casos que ilustran estos mecanismos de influencia desmedida se cuentan algunos paradigmáticos como el de Odebrecht, que ha desnudado muchas de las prácticas que identifica el informe y que son más comunes de lo que se cree. 

Este fenómeno, al que Oxfam denomina como “Captura del Estado” se ve reflejado en el constante bloqueo de iniciativas públicas con potencial redistributivo. Los estudios realizados en varios países entre los que se encuentran El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua o República Dominicana, demuestran que la pobreza se incrementó como resultado de la política fiscal. Las personas más pobres en estos países terminaron siendo no beneficiarias, sino financiadoras del sistema fiscal.

“La política fiscal es la herramienta más poderosa de los Estados para redistribuir la riqueza y luchar contra la desigualdad y, por tanto, reducir la pobreza. Sin embargo, en estos varios países, ésta causó un aumento de la pobreza. Los Estados capturados por las élites no están cumpliendo con su deber de garantizar los derechos de todas las personas por igual. La cultura de privilegios que impera en nuestra región es inaceptable”, señala Rosa Cañete, coordinadora regional del Programa de Lucha contra la Desigualdad y la Captura del Estado de Oxfam en América Latina y el Caribe.

En Democracias capturadas, Oxfam plantea recomendaciones para asegurar democracias de mayor calidad, que no permitan a las élites crear o moldear leyes, políticas e instituciones que facilitan sus privilegios y, por lo tanto, minar una de las reglas fundamentales del sistema democrático: la garantía de igualdad de derechos entre todas las personas. 

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“La participación ciudadana, tanto social como política, es clave para asegurar un contrapeso a los intereses de las élites en el debate y la definición de las políticas públicas. Sólo fortaleciendo la democracia y limitando la captura del Estado por las élites se puede reducir la desigualdad. Y sólo reduciendo la desigualdad, asegurando que las políticas públicas no privilegian a una élite, podremos tener más democracia”, añade Cañete.

Grupo de la ONU señala que crisis migratoria de Honduras nace de violencia, pobreza y falta de oportunidades

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.- El grupo de Naciones Unidas contra la discriminación de la mujer denunció en conferencia de prensa que la grave crisis migratoria de hondureños, que huye hacia Estados Unidos en caravanas, se produce por la violencia generalizada, la pobreza y la falta de oportunidades económicas en el país.

De acuerdo a información recibida por parte del gobierno hondureño, más de 7.000 personas, entre ellas 1.500 mujeres y niñas, abandonaron el país para huir de la violencia generalizada, la pobreza y la falta de oportunidades económicas», afirmó la jefa del grupo, la croata Ivana Radacic.

Ivana Radacic, jefe del grupo que visitó Honduras

El Grupo de trabajo del Consejo de Trabajo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sobre Cuestión de la Discriminación de la mujer terminó este miércoles una visita a Nicaragua que empezó el pasado 1 de noviembre.

La funcionaria internacinal destacó que la visita coincidió «con la grave crisis migratoria» provocada por miles de hondureños que marchan por territorio mexicano en busca de mejores oportunidades de vida en Estados Unidos.

«Esperamos que el gobierno adopte las medidas necesarias para apoyar y proteger a los retornados, así como abordar las causas profundas de la migración», demandó Radacic.

La jefa del grupo estimó que el país centroamericano «enfrenta retos considerables» como una tasa de pobreza del 66%, «el mayor nivel de desigualdad económica del continente y una pandemia de delincuencia y violencia, incluida una tasa alarmante de femicidios».

Añadió que Honduras enfrenta «una crisis de gobernanza con institucions frágiles» desde el golpe de Estado del 2009 contra el presidente Manuel Zelaya.

«La impunidad estructural generalizada, la corrupción y la militarización de la seguridad también afecta las perspectivas de garantizar una gobernanza democrática», subrayó. 

Radacic lamentó que las políticas de desarrollo basadas en la adjudicación de concesiones a hidroeléctricas y mineras «plantean riesgos para los medios de vida y cultura de la población indígena, garífuna y rural».

Otro de los factores es la privatización de los servicios que «ha aumentado la vulnerabilidad de la población más desfavorecida, como son las mujeres que viven en pobreza», advirtió.

Radacic anunció que el informe final de la visita, durante la cual se entrevistó con funcionarios, representantes de la sociedad civil, académicos y miembros del sector privado en cinco ciudades del país, será presentado en junio del 2019 en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Honduras rota

Tomado de: elPaís.es

La violencia, pobreza e inestabilidad política del país centroamericano están en el origen de la caravana que trata de llegar a Estados Unidos y ha soliviantado a cinco Gobiernos

Edis Hernández, en la localidad hondureña de El Negrito, Yoro, sujeta una fotografía de su marido Manuel, quien se unió a la caravana de migrantes en dirección a EEUU. TERESA DE MIGUEL

San Pedro Sula, segunda ciudad de Honduras, sede de alguna de las grandes fortunas del país de apellidos sirio o libanés, pero también de los barrios más peligrosos del continente, sigue estupefacta ante la caravana que salió un miércoles de octubre de su estación de autobús. No por la sorpresa, sino por no haberse enterado a tiempo.

Cuando pasaron los noticieros y comenzaron a comentar en voz alta lo que al principio era un rumor, muchos descubrieron entonces la cantidad de gente conocida que viaja en la caravana que avanza por México: el joven que vendía películas piratas frente al bar Popeye, el taxista que estaciona junto a la catedral, el mesero que atendía Pacific… Otros, como Andrés Hernández, peluquero en una barbería cercana a la plaza central, lamentan no haberse enterado antes. Siente que se le escapó la mejor oportunidad de salir del país y conseguir papeles en México o Estados Unidos.

En 2009 un golpe de Estado en Honduras apartó de la presidencia a Manuel Zelaya, expulsado por la noche y en pijama a Costa Rica. Poco a poco el clamor popular se fue apagando y la derecha ganó dos elecciones más. Las últimas, hace un año, permitieron al presidente Juan Orlando Hernández reelegirse en el poder en medio de denuncias de fraude y fuertes protestas en la calle que dejaron decenas de muertos y heridos. Incluso la Organización de Estados Americanos (OEA) pidió nuevas elecciones. Nuevamente poco a poco los disturbios se fueron apagando y el candidato derrotado, Salvador Nasralla, accedía a sentarse en una mesa de diálogo con el mandatario.

En aquel remoto golpe de Estado mal cerrado de hace nueve años está gran parte de la raíz de un problema que se prolonga hoy, admite en la eucaristía del catedral monseñor Ángel Garachana, Obispo de San Pedro Sula, poco antes de oficiar misa de seis. Durante su homilía, dedica unas palabras de aliento a los “hermanos migrantes que se enfrentan a los riesgos del camino”.

A la violencia y la pobreza, Honduras suma también la crisis política que vive y que ha tensado la situación de un país tradicionalmente pacífico, que se mantuvo relativamente ajeno a la violencia de las guerras centroamericanas en los años ochenta y noventa. Con nueve millones de habitantes, Honduras es también estos días un país humillado desde que ocupa las portadas de la prensa mundial porque miles de personas se han unido para caminar y gritar al mundo que no se puede vivir ni un día más ahí.

El presidente Juan Orlando Hernández, arrogante y habilidoso político, se ha dedicado desde entonces a recorrer las televisiones y los despachos de Washington señalando que la caravana de migrantes “está organizada por la izquierda radical”, y la sucursal de Nicolás Maduro en Honduras, que quiere desestabilizar su gobierno. Mientras tanto, los países vecinos, Guatemala y El Salvador, miran de reojo una crisis que les ha rozado pero que contiene los mismos ingredientes: violencia, pobreza e inestabilidad política.

El Gobierno de Hernández atribuye el origen de esta marcha que ha puesto nerviosos a cinco gobiernos a un hombre: Bartolo Fuentes. Según el Ejecutivo de Honduras este exdiputado de LIBRE —el partido de Zelaya— organizó por Facebook la marcha que puso a caminar hacia el Norte a más 7.000 personas. La policía se movilizó y el exdiputado fue detenido a los tres días de que esta arrancara y pocas horas después de que Trump lanzara su primer tuit. Sin embargo, para quienes caminan con los pies hinchados y el estómago vacío, el culpable es el hambre y la violencia.

Según la Iglesia hondureña en el último año, salen diariamente del país 300 personas. La diferencia es que antes lo hacían a oscuras y de forma clandestina y ahora juntos y a plena luz del día.

hondureños que soliciten refugio

Aunque el país creció a un ritmo del 4,2 en 2017, seis de cada 10 personas viven en la pobreza y cuatro en la extrema pobreza y ni siquiera pueden comer una vez cada día. Sufre además la presión fiscal más alta de la región y las compañías de luz, agua y gas ejercen sin piedad estándares de cobro del primer mundo en un lugar con más de cinco millones de pobres.

“¿Usted cree que, si recibiera un peso de Maduro, así andaría comiendo frijoles y arroz a diario?”, ironiza en un barrio de calles de tierra de las afueras de San Pedro Sula, Maribel Cantarero, esposa de Franklin, un albañil que hoy cumplirá 12 días a pie atravesando México. En barrios como este se suma la violencia que ejercen las pandillas y el pago del “impuesto de guerra”. Hasta el año 2016, Honduras era el único país del mundo con dos ciudades, San Pedro Sula y Tegucigalpa, en la clasificación de los cinco lugares más peligrosos del mundo, con 112 y 85 muertos cada 100.000 habitantes, respectivamente.

Aunque durante el Gobierno de Juan Orlando Hernández se ha reducido significativamente la violencia, esta mantiene ratios insoportables para cualquier mortal. ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados, señaló que en el último año aumento en un 1.000% las solicitudes de refugio de centroamericanos en México. Cada vez es más frecuente escuchar que los centroamericanos no emigran, huyen.

Paralelamente ha surgido un nuevo fenómeno: el orgullo de ser migrante. Los pobres han descubierto la fuerza de la miseria cuando se parece a Germinal y va unida con la cabeza alta. Durante los diez días de caravana a los hondureños se han unido espontáneos de Guatemala y El Salvador. A todos ellos, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, ofreció el viernes un plan de empleo, educación y sanidad siempre y cuando pasen por una oficina de migración. La dificultad está en que si algo llevan grabado a fuego quienes atraviesan México es que durante el camino hay que escapar de dos cosas: de Los Zetas y las autoridades mexicanas

Conozca las tres razones por las que los hondureños abandonan su país

Tomado de RT

Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, afirmando que en la caravana de migrantes viajan «desconocidos de Medio Oriente» están muy alejadas de la realidad que se vive en Honduras.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, señaló que en la caravana de migrantes centroamericanos, que se dirige territorio a estadounidense y que actualmente atraviesa México, hay «desconocidos de Medio Oriente». Aunque el mandatario luego confesó que no tiene «pruebas» de ello.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence, siguiendo el mismo discurso, consideró «inconcebible» que no haya árabes entre los integrantes de la marcha.

Tyler Houlton, secretario de prensa del Departamento de Seguridad Nacional, aseguró que junto a los hondureños viajan ciudadanos de «Medio Oriente, África, Asia meridional y otros lugares»; además, que pueden confirmar que «hay individuos dentro de la caravana que son miembros de pandillas o tienen historias criminales significativas».

Sin embargo, estas afirmaciones del Gobierno estadounidense están muy alejadas de la realidad que viven los ciudadanos en este país centroamericano. 

Las razones para abandonar su país:

La caravana está encabezada principalmente por hondureños, que iniciaron la marcha el pasado 13 de octubre en San Pedro Sula, ciudad cercana a la frontera con Guatemala. No obstante, en el camino se han unido guatemaltecos, salvadoreños e incluso nicaragüenses.

‘No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza’, fue el lema con el que se concentraron los miles de hondureños en San Pedro Sula, antes de partir, provenientes de distintos departamentos del país, donde fueron convocados por redes sociales, principalmente, para participar de la «caminata migrante».

Migrantes centroamericanos continúan su viaje por  México.

«Los migrantes seguirán marchándose desde Honduras hacia los EE.UU. porque la realidad en que viven de falta de oportunidades, pobreza y violencia es mucho más fuerte y peligrosa que los terribles riesgos que les esperan en el camino», dice el periodista y exdiputado hondureño Bartolo Fuentes, quien denuncia que «para colmo, a quienes protestan y exigen cambiar la situación del país son reprimidos, perseguidos, encarcelados o asesinados a bala viva en las protestas por los militares».

  1. Pobreza y empleos informales

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Honduras tiene la tasa de pobreza más alta de la región, con el 65,7 % de su población en esa situación en 2016; de ellos, el 42,5 % se situaba en extrema pobreza.

Según el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), con base en datos de la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples (EPHPM) del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2017, el 68,8 % de la población, algo más de 6 millones de ciudadanos, estaba en condición de pobreza; el 44,2 % de esa cantidad, casi 4 millones de personas, se registró en pobreza extrema.

El FOSDEH denuncia, además, que los pobres financian sus propios programas de asistencia. Este foro recuerda que, en diciembre de 2013, el Congreso hondureño aprobó un aumento del 12 al 15 % del Impuesto Sobre Ventas; el diferencial del 3 % se destinó directamente a programas de asistencia social, y en particular al programa ‘Vida Mejor’, impulsado por el presidente Juan Orlando Hernández desde enero de 2014, que incluye unos bonos que buscan paliar la pobreza en el país.

En junio pasado, el director del Observatorio del Mercado Laboral (OML) dijo, de acuerdo a Hondudiario, que en Honduras hay alrededor de 270.000 desempleados por año.

Sin embargo, el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Industriales de Honduras (ANDI), Fernando García, precisó, según recoge América Radio, que solamente alrededor de 700.000 personas tienen empleo formal, de las más de 6 millones que conforman la población económicamente activa. El resto está subempleado o con empleos informales.

  1. «Corrupción y exclusión»

«La emigración forzada» en la actualidad se debe a «la inseguridad y la exclusión económica traducida a falta de empleo, de oportunidades, de pobreza y de miseria», dice en un comunicado el Instituto Universitario Democracia, Paz y Seguridad de la Universidad Autónoma de Honduras.

En el texto señalan que en la últimas cuatro décadas, quienes han gobernado «vendieron bienes del Estado, unos subvaluados y otros llevados a la quiebra de forma intencionada para favorecer a diferentes grupos de poder» o «privatizaron o desaparecieron empresas del Estado […] todas dedicadas al desarrollo incluyente».

Además, denuncian las concesiones a empresas privadas de «aeropuertos, puertos, carreteras»; compañías a las cuales se les aprobó un régimen de «exoneraciones» de impuestos.

«La corrupción y la impunidad también son responsables de la pobreza y la exclusión», enfatizan en el documento, denunciando «quiebras de los sistemas de previsión social» y «corrupción en el sistema de salud», por ejemplo.

  1. Violencia

«Actualmente Honduras es uno de los países que no está en guerra más violentos del planeta», dice un texto de InSight Crime, organización de investigación especializada en crimen organizado en América Latina y el Caribe.

De acuerdo al Boletín 48 del Observatorio de la Violencia la Universidad Autónoma de Honduras, en 2017 se registraron:

3.866 homicidios en el país.

Un promedio de 11 homicidios diarios.

La tasa nacional fue de 43,6 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.

Fueron 1.284 homicidios menos que en 2016, cuando se registraron 5.150 asesinatos.

Según este instituto, los niños, adolescentes y jóvenes son las mayores víctimas de la violencia. De enero de 2010 a mayo de 2018, se registran 26.714 muertes violentas de niñez y juventud, de los cuales el 1,8 % (489 víctimas) eran niños y niñas y el 98,2 % eran jóvenes en edades de 12 a 30 años.

De acuerdo a InSight Crime, la violencia en Honduras «es perpetrada por organizaciones criminales transnacionales, grupos locales de tráfico de drogas, pandillas y miembros corruptos de las fuerzas de seguridad, entre otros actores» y «afecta desproporcionadamente a las personas de las zonas pobres y marginales», que son los que actualmente marchan hacia EE.UU.

Las bandas criminales con mayor peso en Honduras, al igual que en El Salvador y Guatemala, son la Mara Salvatrucha o MS-13 y Barrio 18, que suelen ser una amenaza para los jóvenes, a quienes buscan reclutar para unirse a sus filas.

Por lo pronto, esta no promete ser la única caravana hacia EE.UU. Este miércoles se supo que otros 1.500 hondureños atraviesan Guatemala, según el diario guatemalteco República; y en el Salvador, organizan, en una página de Facebook, una caminata similar, bajo el lema ‘El Salvador emigra por un futuro mejor’, espacio que ya ha ganado 1.745 adeptos.