Salvadoreños incluidos en lista de EE.UU. participaron en negociación ilícita en concesión de Puerto Cortés

Pepe Lobo aparece en investigación periodística como el posible aliado de los salvadoreños 

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Los salvadoreños, José Aquiles Enrique Rais López y José Luis Merino, han sido señalados de participar en una negociación ilícita mediante la cual se originó la concesión de Puerto Cortés.

Una publicación de la revista Séptimo Sentido, del periódico salvadoreño La Prensa Gráfico, señala que el empresario salvadoreño José Aquiles Enrique Rais López—quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia y el viceministro de Inversión y Financiamiento para el Desarrollo y uno de los más influyentes líderes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el partido de gobierno en El Salvador, José Luis Merino y un grupo de colaboradores de varias nacionalidades, sostuvieron negociaciones con representantes de la española TCB y la filipina ICTSI para asegurarle a una de las dos la concesión de la terminal de contenedores y carga general de puerto Cortés, en Honduras, licitada en 2013.

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La investigación establece que uno de los apoyos principales que pudieron haber tenido los salvadoresños para lograr su propósito, podría ser el expresidente Porfirio Lobo Sosa a través de COALIANZA.

La publicación enlaza un cruce de correos electrónicos—de los más de 50— que habría emitido Rais y los involucrados en la trama del ilícito.

“Lo que están haciendo en Honduras va absolutamente en contra de todo lo hablado y no es que haga las cosas difíciles para GMTCB, sino que nos descalifica directamente. Proponen primar únicamente el tamaño y que el adjudicatario sea el más grande. Eso tiene un nombre propio: Hutchinson. Bueno, a nosotros nos parece que salvo que ustedes puedan modificar algo, aquí hay poco que hacer”, escribió el español Ángel Pérez-Maura, quien pensaba que sus aliados no estaban desarrollando el trabajo que se habían comprometido a hacer al menos desde enero de 2012, cuando se registró el primer intercambio de correos electrónicos entre Enrique Rais y el europeo en torno al tema de puerto Cortés.

Pérez-Maura creía que el contrato inevitablemente sería dado a una empresa gigante, como Hutchinson Ports, la operadora de puertos más grande del mundo. Sin embargo, cuando se hizo pública la lista de condiciones que debía cumplir una empresa para competir por la terminal, en septiembre de 2012, el español comprobó que la intermediación de Rais y José Luis Merino tuvo efecto. “A TCB le hicieron un traje a la medida”, señala la publicación de Séptimo Sentido.

La investigación de la revista se pregunta ¿qué tenían que ver José Luis Merino o Enrique Rais, ambos ciudadanos salvadoreños, con la concesión de una terminal en Honduras? La respuesta involucra a personas provenientes de varios países en el intento de cobro de un soborno para asegurarle a una empresa esa concesión, que le daría a la ganadora la oportunidad de administrar un negocio que, anualmente, representaba unos $47.5 millones, se responde Séptimo Sentido al hacer un análisis de la situación.

El trabajo periodístico apunta, además, que la oferta de TCB para afianzarse el jugoso contrato consistía en convertir a los salvadoreños y los suyos en sus socios cuando ya les fuera adjudicada la concesión. Así, parte de las ganancias de los próximos 30 años en el manejo del puerto engrosaría las cuentas de los beneficiarios.

CAMBIO DE LAS BASES DE LICITACIÓN

El movimiento mínimo de contenedores exigido a una empresa aspirante a quedarse con la concesión bajó de 3 millones anuales a 2 millones; y el patrimonio mínimo pedido era de $240 millones, no los $300 millones del plan original.

Sin embargo, la sociedad que se quedó con el contrato de puerto Cortés fue la filipina International Container Terminal Sevices (ICTSI), que también negoció con Rais, Merino y los suyos. La vocera de esta última compañía remarcó para Séptimo Sentido que la licitación se ganó de forma transparente.

Las ofertas de ambos postores coincidieron en la mayoría de puntos, pero la diferencia para que (ICTSI se quedara con el contrato radicó en el monto prometido para infraestructura y equipamiento: TCB propuso una inversión de 621, 516,283 dólares con 66 centavos; ICTSI, 624, 371,610 dólares, es decir, casi 3 millones más que su competidor.

Apenas en mayo de 2013, tres meses después de la adjudicación de puerto Cortés, Lars Jacobo Michelem, el funcionario de COALIANZA del que Enrique Rais y sus colaboradores se quejaban por su poca cooperación, pasó a ser empleado de ICTSI. Lo hizo como “chief commercial officer”, un puesto gerencial, según se desprende de su perfil personal de LinkedIn. Consultado sobre el tema, Lars Jacobo Michelem afirmó que no está enterado de ningún caso específico de intento de soborno mientras formó parte de COALIANZA, desde enero de 2012 hasta abril de 2013.

 

lista de EE.UU.
José Luis Merino, el expresidente Porfirio Lobo y Enrique Rais. Este último empresario fue cónsul honorario de Kosovo, país del este de Europa, en Honduras.

Dos personas, que pidieron se resguardara su anonimato y tuvieron conocimiento del caso, una desde El Salvador y otra desde Honduras, afirman que Rais era una especie de enviado de José Luis Merino, quien representaba sus intereses. Es decir que de Merino eran las conexiones al más alto nivel en Honduras, y Rais fue el encargado de montar la estructura para que el trabajo se hiciera.

Algunos descuidos en la redacción de los correos de Rais, donde lo llama presidente, indican que se trata de Porfirio Lobo Sosa, mandatario de Honduras entre 2010 y 2014.

Porfirio Lobo es, además, una persona ampliamente relacionada con Merino. El expresidente se muestra agradecido con el político salvadoreño por su intervención ante el Gobierno venezolano para que el presidente Hugo Chávez reconociera al mandatario hondureño en el consejo general de la Organización de los Estados Americanos tras el golpe de Estado registrado en el país centroamericano en 2009. Sin embargo, se desliga de cualquier otro acercamiento con Merino y Enrique Rais, a pesar de que acepta que ha viajado en varias ocasiones en los aviones de este último y que los dos salvadoreños lo acompañaron a un viaje oficial a Kosovo en 2011, según se puede consultar en la página oficial del Gobierno de ese país del este de Europa.

Viaje oficial. Enrique Rais (en el círculo verde) y José Luis Merino (rojo) acompañaron en 2011 al entonces presidente de Honduras, Porfirio Lobo, a una misión oficial a Kosovo. En el círculo naranja aparece Behgjet Pacolli, mandatario del país de Europa del este, quien fue, a finales del siglo pasado, uno de los implicados en el caso de corrupción de alto nivel en Rusia conocido como Yeltsingate.

“Muchos dicen ‘ya hablé con tal’… aquí al final hay que ver las cosas por los resultados. Si no se concreta quiere decir que era pura mentira… si no lo lograron, quiere decir que lo que se le alegaba (que se contaba con el apoyo del presidente) no era cierto… con Merino yo nunca he hablado de ese tema”, comentó para Séptimo Sentido, mediante una entrevista telefónica, el expresidente Porfirio Lobo Sosa.

José Aquiles Enrique Rais López y José Luis Merino, han sido incluidos en la lista de funcionarios a quienes EE.UU. les aplicará Ley Global Magnitsky, por sus vínculos en actos de corrupción y crimen organizado.

De acuerdo con investigaciones del gobierno estadounidense el empresario salvadoreño José Enrique Rais ha sido “objetivo prioritario de la Agencia Antinarcóticos (DEA) y sujeto de investigación internacional por sus vínculos con grupos del crimen organizado, compañías ficticias, cárteles y políticos corruptos identificados recientemente por el escándalo de los ‘Papeles de Panamá’”, según un documento judicial de Florida.

Mientras que al dirigente efemelenista Jose Luis Merino, a quien lo relacionan en negocios con el empresario Enrique Rais, Estados Unidos también lo señala de tener vínculos con organizaciones criminales transnacionales, además de ligarlo con el tráfico de armas a través de la exguerrilla colombiana FARC y de ser investigado por sus vínculos con tráfico de cocaína y lavado de dinero.

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