Propuesta de transformación nacional requiere de un Pacto Social, Económico y Político

La corrupción es el fenómeno que ha sumido a Honduras en la triste situación que hoy vive, y lo peor  es que ya está  planificada y estructurada para los próximos 30 años, razón que hace imperativa desestructurar la corrupción y la impunidad en el país

Por: Redacción CRITERIO.HN

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.- El Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), este jueves ha presentado un estudio  donde señala que una propuesta de transformación nacional requiere de un pacto social, económico y político con el concurso de las instancias locales, de las organizaciones sociales, de los obreros, los campesinos y los empresarios.

El documento comienza señalando que mientras avanza la Pandemia en Honduras se plantean algunos inusitados desafíos: 1.- ¿Cómo se alimentarán los más pobres de Honduras y la propia población en general?, 2.- ¿La ruidosa y anticuada locomotora generadora de ingresos se ha parado: quien proveerá los ingresos para que la gente subsista por seis o más meses de inmovilidad?, 3.-El cierre y quiebra inminente de empresas ya ha comenzado y hay que pagar los empréstitos. ¿Cómo se pagará si, simultáneamente, se ha registrado una caída muy vertical de ingresos fiscales?

Estas y otras preguntas inquietantes seguramente se responderán mejor guardando los libros de texto de: L. Walras, A. Marshall, C. Menger M. Friedman, P. Samuelson y A. Greenspan y otros. Se volverán a abrir los textos de Keynes para que el Sector Público reestablezca los desequilibrios y se vuelva a una nueva “normalidad”.

El premio Nóbel, 2013, Robert J Shiller afirma como anticipando el impacto económico y social de la Pandemia: “Un efecto a largo plazo de esta experiencia podría involucrar instituciones económicas y políticas más redistributivas: de los ricos hacia los pobres, y con mayor preocupación por los marginados sociales y los Ancianos”. Una pista, aún más concreta, proviene de Jean Pierre Chevenement quien ha establecido recientemente: “Esta Pandemia revela las dependencias y fragilidades que hemos dejado acumular durante tres décadas de mundialización. Naturalmente estas dependencias y fragilidades son el resultado de la aplicación de la filosofía económica de Friedrich Hayek y Milton Friedman, que consideraban que se debía permitir a cada actor individual optimizar sus cálculos económicos y que ello resultaría en el mayor crecimiento económico a nivel mundial… (más adelante puntualiza): Ningún país puede basar su futuro en especializaciones demasiado estrechas. Y depende de cada Estado hacer todo lo posible para preservar su tejido industrial o reconstruirlo cuando lo ha dejado deshilacharse”

En el caso de Honduras son los tejidos agrícolas, pecuarios y forestales los que se han rasgado y; la incipiente base industrial subsistente está, en gran medida, orientada hacia los mercados externos que hoy se encuentran en situación de inmovilidad y perplejidad. Que lo que pueda venir sea más redistributivo, tal como lo apunta, el citado Robert J Shiller, supone un verdadero cambio sustancial para un país con 70% de la población en pobreza y extrema pobreza. De tales perspectivas, sin olvidar el Plan de Nación-Visión de País aún vigente, pero olvidado, proponemos algunos lineamientos esbozados en este resumen de manera muy resumida, aunque mejor explicados en el informe amplio de esta propuesta que usted puede leer en el link de abajo:

Leer propuesta completa aquí: https://www.fosdeh.com/wp-content/uploads/2020/05/DIAGNOSTICO-PLAN-RESCATE.pdf

  1. Reenfocar Políticas Públicas de Crecimiento hacia dentro: Los grandes desafíos de Una Economía sesgada/orientada hacia afuera. El cambio de enfoque al menos durante tres años, de las políticas económicas y sociales implica responder de manera estratégica a lo que se puede anticipar: a.-Se percibe una detención de cierta duración en los procesos de globalización y libre comercio, b.-La desaceleración económica mundial y del comercio mundial implicará grandes dificultades para colocar materias primas en mercados tradicionales, c.-Es inminente la generalización del hambre y escasez de bienes básicos para el 70% de la población pobre y empobrecida, d.- Estallidos sociales más frecuentes conforme avance la inmovilización social e individual. Es impostergable el diseño de un paquete de medidas de crecimiento hacia dentro que garantice un nuevo patrón de redistribución de ingresos.
  2. 2. Transformación Productiva de los 31 principales Valles del País con el fin de aprovechar integralmente su potencial para sustentar las necesidades de la población Los valles en todas partes del mundo son los espacios de primera elección para producir los cereales básicos, los lácteos, las carnes y verduras para mantener la población. Honduras cuenta con más de 1 millón de hectáreas y más de 400 mil hectáreas poseen sistemas de riego permanente. Estos valles cubren todos los puntos cardinales y pueden fortalecer las poblaciones de las mismas regiones definidas dentro del Plan de Nación-Visión de País. Aunque se hayan hecho algunos esfuerzos para aprovechar los recursos hídricos del país lo que realmente prevalece, hasta ahora, es utilizar una pequeña parte de los 31 valles para cultivos de exportación (Bananos, Palma Africana, Tabaco, frutas y algunas verduras orientales y como tierras de pastoreo para, esencialmente, suplir las cuotas de carne vacuna de Estados Unidos).

La respuesta gubernamental es, hasta ahora, propiciar que las tierras nacionales y ejidales al servicio de aquellos que puedan producir alimentos. Es decir que, sin considerar los factores elementales para alcanzar niveles productivos óptimos: (recursos hídricos, tecnología, infraestructura, asistencia técnica y comercial), ofertan las peores tierras en concesión sin preocuparse de preestablecer si tienen, realmente, potencial productivo. Se anticipa que surgirá una nueva clase social de pobres alcanzando incipientes rendimientos agrícolas. Asumen, por tanto, que un retorno a una “normalidad” post-Covid-19 forzosamente implicará fácilmente colocar la actual producción agrícola exportable. 

  1. Reactivación de las Cadenas de Valor agregado Agroindustrial El abandono de las cadenas de valor agregado se debe al hecho de estos procesos de agregación de valor que suelen, en la mayoría de los casos, implicar inversiones en equipo y conocimientos técnicos para garantizar inocuidad y alta calidad de procesos y productos en todos los eslabones de una cadena. Al final, dada la experiencia lograda en los últimos 20 años, solamente los segmentos de productores exportadores con más recursos mantienen la conectividad y cooperación entre segmentos. La mayoría de los productores para el mercado nacional no prosiguieron o nunca arrancaron porque los mismos actores gubernamentales dejaron caer los procesos. Reactivación, en el marco del Plan de Transformación Productiva, significa dirigir recursos públicos para reestablecer procesos diligentes, con base científica, que coronen hasta llegar a los consumidores finales. Bajo el marco de la Pandemia es fundamental reposicionar el prestigio y confiabilidad de los productores nacionales de pequeña y mediana escala. De nuevo, corresponde a un sector público agrícola técnico, diligente y completamente despolitizado, levantar y hacer funcionar las cadenas de valor agregado. Insistimos que existirá una detente de varios años en el ritmo y volumen de comercio internacional de materias primas, minerales y algunos tradicionales.
  2. Suspensión por tres años la entrada de granos básicos, carnes y Lácteos amparados por los Tratados de Libre Comercio Se considera impostergable declarar una moratoria o suspensión temporal en la importación masiva de alimentos y dietas para animales. Específicamente en parte del 2020 y en los 3 años subsiguientes. Las importaciones para asegurar las dietas de la industria avícola en 2020 serán autorizadas mientras no exista la producción nacional disponible. Esta moratoria implica la elaboración de una lista de bienes alimentarios importados de varios países del mundo: Estados Unidos, Unión Europea, Chile y otros países que exportan a Honduras: lácteos, tubérculos, frutas, carnes congeladas y vegetales. Igualmente, se declara la suspensión temporal en la importación de bienes suntuarios (caviar, agua potable importada, joyas, etc.) con la finalidad de ahorrar el uso de divisas y; principalmente, lograr abrir el espacio a la nueva producción local emergente.
  3. Restitución de Competencias al Sector Público Agrícola y al Sistema de Salud Pública El reordenamiento del sector público, particularmente el sanitario y el agrícola, supone igualmente abandonar las prácticas de usurpar competencias y funciones para que lo público quede bajo esquemas de bajísimo nivel de confiabilidad como los fideicomisos, donde los recursos públicos pierden transparencia y sostenibilidad. Se trata de fortalecer las capacidades de los segmentos públicos más aptos para enfrentar la Pandemia actual y otras que puedan surgir. (debe recordarse que hay varios países, hoy finalizando mayo de 2020, experimentan repuntes/recidivas de nuevos casos y amplios segmentos de nuevos contagios). Por tanto, un sector de salud con nueva infraestructura sanitaria es vital para asegurar una cobertura mínima de protección primaria, secundaria y terciaria. Sin colocar los recursos técnicos, más calificados, al frente de estas instancias pues con las capacidades actuales es previsible una saturación tanto en instalaciones públicas como privadas. Los mejores médicos y científicos al frente de la Secretaría de Salud, los mejores especialistas agropecuarios al frente de las entidades que conforman el Sector Público agrícola.
  4. Creación de un Nuevo Sistema Financiero bajo normas especiales y sin la participación de la Banca Comercial Es impostergable un sistema financiero alternativo desconcentrado del Poder Ejecutivo y gerenciado por una junta de notables con experiencia en el campo crediticio. Es importante que durante los tres años que se han descrito se logre una plataforma crediticia que opere con promotores de crédito y asistencia técnica comercial a nivel local, de similar forma como operan ODEF, Hermandad Honduras y otras ya ensayadas en el pasado reciente, a los fines de lograr, efectivamente, levantar de la postración actual a los que no son sujetos de crédito desde la óptica y regulaciones de la banca comercial. Es imperativo erradicar las experiencias bancarias politizadas y corruptas, caso de BANADESA y otros. Abrir espacio a plataformas especializadas para atender las necesidades crediticias de personas naturales y de pequeñas empresas. Este tipo de población es la que, en el Plan de Transformación Productiva, deberá ser la población-objetivo por excelencia. Existen innumerables experiencias en el mundo y los dirigentes de estas plataformas no son elegidos ni sugeridos por políticos. Al término del período especial de tres años la plataforma alternativa de financiamiento podrá consolidarse para asegurar que Honduras sea un país más de propietarios que de proletarios. La otra “normalidad” implicará seguir produciendo desposeídos/empobrecidos sin esperanza, a quienes solo les queda la opción de huir a otros países.
  5. Armonizar la Cooperación Internacional con la Transformación Productiva La cooperación internacional deberá acompañar los esfuerzos gubernamentales y de las organizaciones sociales y población general en lo referente a Transformación Productiva y orientación productiva del crecimiento hacia dentro. La histórica imposición de las agendas de cooperación internacional con el “extractivismo” y la libre importación de bienes alimentarios y otros que pueden producirse en el país, debe ser pausada conjugando las propias variaciones de la globalización y el comercio internacional. Seguir asignando los roles de Honduras como espacios para la extracción de materias primas y minerales en broza significa, llanamente, perpetuar un orden social productor de pobreza y emigración forzada por la ausencia de suficientes empleos e ingresos para sustentar vidas dignas. Instamos a la cooperación internacional a consolidar procesos de encadenamiento de valor no exclusivamente con los sectores exportadores.
  6. Reconvertir el Modelo Extractivista en Honduras. El modelo económico y de consumo que se ha aplicado en Honduras hace necesarios los materiales extraídos y a la energía eléctrica como un recurso estratégico. Los argumentos de incrementar el empleo, reducir la pobreza y atraer la inversión prácticamente han fracasado, al igual que la aplicación del principio filosófico de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS. El concesionamiento minero y de generación de energía no están alcanzando elementos mínimos de desarrollo que aporten los medios para contribuir a la satisfacción de diversos objetivos especialmente de los y las hondureñas, así como los posibles riesgos en los territorios colindantes con las actividades mineras y energéticas. Derivado de lo anterior, el concesionamiento y aprobación de proyectos requiere establecer una moratoria minera y en la contratación de generadores de energía. En la minería se trata de un alto de por lo menos cinco años para abrir la participación de las comunidades, evaluar los daños y desarrollar los marcos técnicos y de políticas públicas que faciliten el desempeño del rol garante de los derechos humanos del Estado de Honduras en la vigilancia de los procesos de exploración y explotación minera. En el campo de generación de energía, se trata de una moratoria de por lo menos un año y que aborde prioritariamente la crisis y problemas centrales de la ENEE en su relacionamiento con las empresas generadoras y paralelamente se realice una revisión y ajuste, especialmente de los privilegios fiscales y garantías de mercado de las empresas generadoras de energía. Para lo anterior es necesario revisar las salvaguardas de derechos humanos de los Organismos Financieros Internacionales (OFI) que invierten en la generación de energía, las cuales deben ajustarse a los estándares internacionales de los derechos humanos en lo relativo a: participación ciudadana y consulta previa y protección ambiental.
  7. Reconversión Tributaria respetuosa de los Derechos Humanos. Los privilegios tributarios utilizados como incentivos para la Inversión Extranjera Directa en un modelo extractivista significan un sacrificio fiscal que debilita la economía y el presupuesto del país, impidiendo cumplir con su función constitucional de garante de derechos, altos índices de conflictividad y violaciones a los derechos humanos, especialmente los económicos, sociales y ambientales. Igualmente, se debe impulsar la justicia fiscal con la implementación de propuestas tributarias progresivas, de transparencia y de control del poder corporativo transnacional, además de fomentar propuestas de institucionalidad internacional que las posibiliten en un marco legal global que permita al país tomar decisiones que garanticen el cumplimiento de los derechos humanos y la disminución de la pobreza y desigualdades.
  8. Desestructurar la Corrupción y la Impunidad en Honduras. La corrupción y el sistema político imperante en Honduras, sin importar el signo ideológico de cada gobierno, no son fenómenos que se obstaculizan entre sí, sino más bien se complementan en una “simbiosis” que beneficia a sus protagonistas y genera “derrames colaterales” al sistema judicial y al sistema de control gubernamental. Esta capacidad metamórfica de la corrupción precisa, por tanto, de enfoques permanentes de vigilancia y propuesta popular para que coadyuven en la transformación de los códigos de conducta a nivel de líderes partidarios y de la ciudadanía.

Como todos sabemos, lamentablemente en Honduras operan todas las formas de corrupción. Su cronología está en el pasado y sin duda en el presente. Pero el hallazgo y conclusión fundamental de las investigaciones realizadas por el Consejo Nacional Anticorrupción y el FOSDEH, es que ya está también la planificada y estructurada para los próximos 30 años. Por tal razón la propuesta central es Desestructurar su Sistema Operativo o perderemos el país. Para impedir la impunidad es necesario que no entre en vigencia el Nuevo Código Penal.

  1. Reconversión de la Democracia hondureña al servicio del Pueblo. La mayor parte de la población incluidos muchos sectores ciudadanos como el FOSDEH, no podemos dejar de manifestar que las verdaderas reformas electorales siguen confinadas por los portadores del virus que destruye nuestro endeble proceso electoral y democrático. El pueblo y los partidos políticos tienen el antídoto para evitar que nuestra frágil democracia sea puesta para siempre (por intereses indignos) en la unidad de cuidados intensivos. Como ejemplo de lo que queda pendiente en la denominada reforma electoral, nuestro país debe al menos resolver de una vez todo lo relacionado con la reelección presidencial, la puesta en marcha de la segunda vuelta, la composición de las mesas electorales, el mandato revocatorio, los datos y su manejo honesto, etc.

 Honduras requiere desconfiar la totalidad de las reformas electorales esenciales, al mismo tiempo que confinar para siempre toda la “cosmetología“ electoral aplicada con el impulso de ”estilistas” nacionales e internacionales que propugnan intereses indebidos e incompatibles con las necesidades del país. Para lograr este objetivo hay que rescatar de las profundidades de la integridad hondureña, todo el pudor político requerido y que también pareciera, se encuentra en animación suspendida o en peligro de extinción.

Finalmente, el FOSDEH debe indicar que presupuestariamente la democracia es carísima cuando la rentabilidad es para el beneficio personal. Cuando la rentabilidad es social, es un gran negocio, eso sí, para las grandes mayorías, para el pueblo.

Conclusión General

En este resumen, no se puede obviar la importante mención que las posibilidades de éxito de una propuesta de transformación nacional requieren de un Pacto Social, Económico y Político, con el concurso de las instancias locales, de las organizaciones sociales, de los obreros y campesinos, de los empresarios y de la población general ávida de soluciones integrales y no fragmentos de solución que, no dudamos puedan alcanzar ciertos resultados, pero que parten de la premisa falsa que todo seguirá igual tras la fase final de la Pandemia Covid-19.

Un comentario en “Propuesta de transformación nacional requiere de un Pacto Social, Económico y Político

  • el mayo 29, 2020 a las 2:00 pm
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    Me parece importante que la propuesta de transformacion tome como punto de partida la Visión plan de nación. Sugiero que con esta se elabore un modelo inteligente de país universal-comunitario-global-GPS a 48 años.

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