Por: Glenn Flores
Hay dos tipos de periodismo. El que le explica el poder a la gente y el que le explica la gente al poder. Criterio.hn escogió el segundo desde el primer día, y esa decisión, en Honduras, no es retórica. Es una apuesta con consecuencias.
El periodismo digital llegó a Honduras prometiendo democratizar la información. Muchos portales cumplieron esa promesa a medias, cambiando el soporte, pero no la lógica.
Criterio.hn fue distinto, desde sus primeros años apostó por la investigación, por las fuentes incómodas, por las historias que los medios tradicionales postergaban o simplemente ignoraban. En un ecosistema mediático donde la pauta publicitaria suele dictar la línea editorial, mantener esa independencia no es un mérito menor. Es, en muchos casos, un acto de resistencia.
Once años de periodismo en Honduras significan once años navegando en un entorno hostil para la prensa. Este es un país donde los periodistas son amenazados y asesinados, donde las fuentes tienen miedo de hablar con nombre propio, donde revelar ciertas verdades puede tener un costo que va mucho más allá de la crítica o el desmentido.
Criterio.hn publicó en ese contexto. Investigó en ese contexto. Y siguió publicando. Eso no se logra solo con buenas intenciones editoriales. Se logra con criterio, que es precisamente el nombre que eligieron.
Cumplir once años en el periodismo digital hondureño es, además, una hazaña económica. Los modelos de negocio que sostenían a los medios tradicionales nunca terminaron de trasladarse al entorno digital. Sobrevivir sin depender de los grandes anunciantes, sin doblegarse ante los grupos de poder económico o político que financian la pauta, exige creatividad, austeridad y una convicción editorial que muy pocos medios en la región han logrado sostener tanto tiempo. Criterio.hn llegó a once años. Eso merece ser dicho en voz alta.
El periodismo que incomoda al poder no es un lujo democrático. Es una necesidad. En sociedades donde la impunidad se alimenta del silencio y donde los ciudadanos toman decisiones con información incompleta o manipulada, un medio que investiga, que verifica y que publica sin pedir permiso cumple una función que ninguna institución puede reemplazar.
Por eso, estos once años no son solo un aniversario de un portal de noticias, son once años de un contrato tácito con los lectores hondureños e internacionales que necesitan saber lo que pasa. Que Criterio.hn siga. Que siga incomodando al poder.




