Una supuesta convocatoria de la Secretaría de Trabajo promete salarios altos y cero requisitos, pero fue desmentida por la institución y se vincula a un perfil opaco que promociona cursos veterinarios, sin ningún respaldo oficial.
En un mercado laboral marcado por desempleo, informalidad y salarios precarios, estafas como esta se aprovechan de la necesidad de la gente y convierten la búsqueda de trabajo en un nuevo escenario de engaño y vulneración.
Tegucigalpa, Honduras. — Ante la falta de oportunidades dignas y la precariedad del mercado laboral, muchos hondureños se ven obligados a buscar empleo en redes sociales, donde proliferan ofertas sin regulación que, en lugar de ser una salida a la crisis, pueden convertirse en trampas y estafas para quienes más necesitan ingresos.
¿QUÉ VERIFICAMOS?
En esta verificación, analizamos una imagen que circula en redes sociales y que aparenta ser un anuncio oficial del Gobierno de Honduras a través de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (STSS), en la que se ofrece “trabajo desde casa” con pagos de 500 lempiras por una hora y 2,000 lempiras por cuatro horas, salarios pagados el mismo día, sin necesidad de experiencia y con un botón de “Postúlate aquí” para registrarse.
La pieza incorpora el escudo nacional, colores y tipografía similares a los institucionales, por lo que verificamos si realmente corresponde a una oferta laboral oficial de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social o si se trata de una publicación engañosa que utiliza la imagen del Estado para atraer a personas en busca de empleo.
¿REALMENTE LA SECRETARÍA DE TRABAJO OFRECE TRABAJO DESDE CASA?
El Mirón se contactó con el viceministro de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, Daniel Discua, para consultar sobre la autenticidad de la oferta laboral que circula en redes.
En un intercambio de mensajes vía WhatsApp, Discua respondió: “Eso es falso, la gente ya no verifica nada. Todo lo que ve en redes cree que es verdad, en todo sentido”, confirmando que la publicación no corresponde a ninguna convocatoria oficial de la institución.
Al hacer un análisis de la publicación, se observan varios elementos que confirman que es una publicación falsa y engañosa, porque usa la imagen oficial del Gobierno de Honduras y de la Secretaría de Trabajo para ofrecer un supuesto “trabajo desde casa” que en realidad está desvinculado de cualquier institución pública y se conecta con un perfil opaco que en la descripción de la publicación promociona un curso veterinario. La descripción está ligada a un “curso online 2026 sobre cirugía de tejidos blandos para perro y gato” con un listado de contenidos técnicos veterinarios, lo que no tiene ninguna relación con empleo formal ofrecido por la Secretaría de Trabajo, ni con funciones propias de esa cartera estatal.
PERFIL NO RESPALDA LA OFERTA
El perfil que difunde el contenido, identificado como “Alistair Grant”, tiene apenas 25 seguidores, sin publicaciones visibles y se presenta como “Tienda de empanadas”, sin datos verificables de empresa, razón social, ubicación o vínculo con el gobierno hondureño.

La ausencia de historial de publicaciones, de información clara de contacto empresarial y de vínculos oficiales con la STSS o con alguna entidad de formación veterinaria reconocida, de acuerdo con especialistas informáticos, es un indicador fuerte de comportamiento fraudulento, consistente con patrones de estafas laborales y cursos fraudulentos documentados en redes.
Además, El Mirón constató que el botón de “Postúlate aquí” redirige a un número de WhatsApp con código de área +234, correspondiente a Nigeria, un país ubicado en África Occidental, lo que refuerza que no se trata de ninguna gestión oficial de la Secretaría de Trabajo. En el intercambio, se comprobó que se trata de mensajes automatizados: se hicieron varias preguntas específicas que nunca fueron respondidas y, en su lugar, el sistema solo enviaba instrucciones repetitivas sobre cómo “inscribirse”.
En esos mensajes, los supuestos reclutadores se presentan como “una empresa asociada en línea” que dice haber firmado acuerdos con plataformas como TEMU, TikTok, Craigslist, Coppel, Amazon, Walmart, Mercado, Lazada, eBay, Flipkart y Shein, asegurando que la persona “no necesita comprar ni vender nada”, que su trabajo es recolectar pedidos para aumentar ventas en Craigslist y que puede ganar entre L 2,000 y L 5,000 diarios trabajando a tiempo parcial desde el teléfono o la computadora.
ESTAFAS LABORALES EN REDES
Las falsas ofertas de empleo que se difunden en redes sociales no son solo engaños aislados, sino parte de una estructura que aprovecha la precariedad laboral en Honduras. Para el sociólogo José Armando Orellana, estas prácticas se inscriben en “la lógica del sistema capitalista, donde se pierde todo elemento de moralidad”, incluso sabiendo “la situación precaria en que vive buena parte de la población hondureña”.
De acuerdo con el sociólogo, detrás de los anuncios de “trabajo desde casa” y supuestas convocatorias de empleo que terminan en estafa “es una revictimización realmente lo que está ocurriendo”, porque se aprovechan de quienes ya cargan con desempleo, subempleo y bajos ingresos.
Orellana recuerda que este tipo de engaños “no son nuevos”, y menciona que “ya se han dado en otro momento, sobre todo en estos últimos años, durante la que se la ha calificado como la narcodictadura” cuando gobernó el recién indultado por Donald Trump, Juan Orlando H[Hernández”. Recuerda que incluso hubo “supuestamente feria de empleo” que funcionaron más como “espejismo” que como solución real para quienes buscaban trabajo.
En ese contexto, las estafas laborales se suman a otras prácticas que vulneran y que ponen en precario la situación y la misma seguridad, especialmente de mujeres que, al acudir a estas supuestas oportunidades, pueden ser objeto incluso de abuso sexual o de acoso, lo que, a criterio de Orellana, “frustra cada vez más a estos sectores de la población que merecen un mejor trato”.
El análisis del sociólogo se conecta con cifras recientes que muestran la profundidad del problema: estudios señalan que más del 80% de la población ocupada en Honduras se encuentra en la informalidad, con millones de personas entre desempleo, subempleo y trabajo insuficiente para cubrir sus necesidades.
Según la VIII Encuesta Económica Familiar Multipropósito (EEFM 2025), presentada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Honduras muestra un mercado laboral con señales de recuperación, pero aún vulnerable. La tasa de desempleo bajó de 7.20% a 6.14% y la reinserción laboral casi se duplicó, permitiendo que seis de cada diez personas que pierden su empleo logren reubicarse. Sin embargo, el 40.1% de los desocupados lleva más de seis meses buscando trabajo y una parte importante de la población obtiene sus ingresos por cuenta propia, muchas veces sin seguridad social ni estabilidad, lo que evidencia que tener ocupación no siempre se traduce en bienestar ni en seguridad económica para los hogares.
Para Orellana, el problema está ligado a un modelo político y económico que profundiza la exclusión. Habla de una “ruptura con lo que ocurrió en el gobierno de Xiomara Castro” y describe el escenario actual como un gobierno “inspirado en la lógica neoliberal y aún más, potenciada bajo la lógica de los libertarios que consideran prácticamente o le apuestan a un darwinismo social, sálvese quien pueda, son los más fuertes los que sobreviven y los débiles deben perecer”.
En su lectura, esta ideología se traduce en políticas públicas que no buscan “el beneficio para la gran mayoría”, sino que favorecen “la acumulación de la riqueza en manos de unos pocos”, en alianza entre “los sectores de la burguesía en sus diversas manifestaciones, ya sea bancario, mercantil y de otro tipo, aliados con los agentes que son simplemente ejecutores”, es decir, los representantes políticos que aplican políticas de exclusión.
Esa combinación de precariedad, falta de regulación efectiva y promesas de movilidad económica genera un terreno propicio para que las estafas laborales en redes —desde falsas vacantes en Honduras, hasta engaños con trabajos temporales en el extranjero— sigan creciendo. Para Orellana, lo que muestran estos casos, es que la situación de la mayoría de los hondureños, que buscan una oportunidad laboral, en vez de mejorar, está empeorando.


El Mirón concluye que la oferta de “trabajo desde casa” atribuida a la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social no solo es falsa, sino que ejemplifica cómo las estafas laborales aprovechan la desesperación de una población atrapada entre el desempleo, la informalidad y la falta de políticas que garanticen trabajo digno.





