Más Conexiones, más Puentes, más Prosperidad

México

Por: Marlin Oscar Ávila

 

El más pequeño y valiente país centroamericano, El Salvador, acaba de desobedecer los lineamientos dictados por Washington desde la “Guerra Fría”, supuestamente concluida en 1990/91 con el fallido golpe de Estado en la URSS. Anterior al inicio de la Guerra Fría, en 1946/7, nuestros países latinoamericanos mantenían relaciones diplomáticas y comerciales con China Continental, pero el Tío Sam ordenó un aislamiento feroz contra ese país asiático, sustituyéndose por relaciones con Taiwán, su nueva aliada política. A nivel mundial, EUA logró aislar a China Continental, quedando solamente con 23 países con relaciones diplomáticas, de los 194 reconocidos por Naciones Unidas. Pero para el 2008 esto se había invertido completamente, fue Taiwán quien quedó con solamente 23 países de los cuales, 12 eran de nuestro continente. Ahora le quedan los países más pobres y atrasados como ser Belice, Nicaragua, Honduras y Paraguay en América Latina. Pese a que se mantenía la “cortina de hierro” en la década de los 70s, ya había 12 países latinos renovando sus relaciones diplomáticas con China y, la siguiente década ese número subió a 17. Con la salida de El Salvador, la semana recién concluida, es Taiwán quien se queda solamente con 17 países aliados en total, entre ellos los cuatro de nuestro continente mencionados arriba.

Si ponemos atención a algunos estudiosos de la historia antigua, podríamos considerarnos descendientes de la cultura de Mongolia, en China Continental. Se supone que algunos indígenas nuestros descendían de la raza de los chinos, unos diez mil años atrás. Estos chinos cruzaron el Estrecho de Bering en el último período glacial del Cuaternario. Prueban los historiadores que entre las culturas indígenas nuestras había mucha semejanza con la cultura china. También argumentan que algunas de nuestras actuales civilizaciones autóctonas tienen costumbres, actitudes y hábitos similares a los de China. Desde luego, esto puede servir de burla para el círculo de halcones en poder de la Casa Blanca, quienes se creen descendientes de la raza aria alemana.

No cabe dudas que muchos compatriotas nuestros quieren confirmar que su descendencia, al menos es estadounidense, sino de algún país europeo o que, al menos, desciende de los vikingos, especialmente las familias que desprecian su posible linaje mestizo (mezclado) con el indígena, o de los grupos sociales criollos, ni digamos de muchos que son afrodescendientes de los pueblos esclavizados por mercaderes europeos, forzados a venir al continente de América. Resulta interesante conversar con algunas personas cultas, quienes admiran a la nueva administración costarricense por tener una Vice Presidenta, negra (respetando su descendencia familiar), la economista Epsy Campbell. Todos deberíamos seguir esos ejemplos, como es también el caso del presidente indígena más exitoso del continente, Evo Morales, en Bolivia. Estas minorías de ahora, que fueron las mayorías de antaño, tienen igual o más derechos que los mestizos de ahora.

Ya dejemos los asuntos raciales a un lado y veamos como China Continental les ha respondido a los enojos de los políticos en el poder estadounidense, al caso de El Salvador. Aun cuando lo que El Salvador ha hecho es sumarse los 177 países que aprobaron la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, reconociendo a una sola China, para los vecinos del norte esto es un irrespeto a Su Señoría.

Inmediatamente que El Salvador tomó la decisión EUA reaccionó. «Estados Unidos está fuertemente preocupado por la reacción de El Salvador a una obvia intromisión de China en la política interna de las naciones del hemisferio occidental». Para Washington, «es una decisión que afecta no solo a El Salvador, sino también a la salud y a la seguridad económicas de toda la región de las Américas».

Suponemos que buscando mejorar la salud económica y política, algunos de nuestros países utilizan su capacidad soberana para establecer relaciones diplomáticas y económicas con la segunda potencia mundial. Para el 2016, China Continental ya tenía inversiones por Dlrs 113, 662 millones, con 235 empresas. Los países que más han recibido esta inversión han sido Brasil, Argentina y Perú.

La mitad de esa inversión la ejecutan nueve empresas chinas –Sinopec, CNPC, Sinochem, China Three Gorges, MMG, State Grid Corporation of China, Wisco, Cnooc y BCEG–esto ha venido ocurriendo en los 16 últimos años. “El boom de las materias primas ha dejado paso a un mayor interés por las infraestructuras que, a su vez, han tirado del sector terciario. Latinoamérica se ha convertido en un lugar atractivo para China en esos ámbitos”, explica Enrique Dussel Peters, coordinador de la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China

Es nuestro criterio que la inestabilidad política de nuestro continente, particularmente el hispano-parlante, no permite aprovechar debidamente los recursos técnicos, financieros y de infraestructura que ofrece China. Generalmente nuestros gobiernos no tienen proyectos de largo alcance, por carecer de estrategias que rebasen los períodos para los cuales se eligen gobiernos. Aun en países donde el sistema democrático es sustentable, como lo es Costa Rica, su aprovechamiento del Tratado Comercial que tiene con China desde 2007, no solamente ha estado con un balance negativo, sino que no ha sido aprovechado en sus capacidades y potencialidades. Tampoco Costa Rica ha presentado un proyecto de significativa envergadura para la cooperación China. Ahora que los gringos están rompiendo sus tratados comerciales con China, nuestra Hispanoamérica debería buscar cómo elevar sus exportaciones a ese gigante asiático. No solamente es porque Costa Rica no quiera alterar el volátil temperamento del señor del bucle naranja en Washington, es también porque el nuevo gobierno de Carlos Álvarez ha estado entretenido en resolver los pequeños asuntos, más que en buscar proyectar al país hacia nuevos derroteros y las nuevas generaciones. Ya debería soltarse de los temas parroquiales y montar un equipo con visión estratégica, sin pedir permiso al jefe de gabinete, Piza Rocafort y la embajada estadounidense. El Salvador, al menos comienza con solicitar apoyo a un significativo puerto marítimo, apoyo que también ha dado a Costa Rica en el pacífico. Seguramente El Salvador va a ampliar sus relaciones con China, más allá de Panamá, Costa Rica y Guatemala, dado su prestigio como nación sumamente dinámica.

El gobierno de EUA puede enojarse una y otra vez, pero nuestros pueblos no pueden seguir siendo sus vasallos, profundizando la criminalidad, el tráfico de estupefacientes, buscando más “sueños americanos”, y sosteniendo mafias corruptas que gobiernan bajo su protección. Ya Washington lo afirmó, sin sorprender a nadie: «Estados Unidos continuará oponiéndose a la desestabilización por parte de China de la relación entre ambos lados del estrecho (de Taiwán) y a su interferencia política en el hemisferio occidental». Nuestros países deben irse sacudiendo de ese dominio histórico que ejerce los EUA, tratándonos como su “patio trasero”. Debemos ganarnos el respeto y dejar de, solamente celebrar nuestra cacareada independencia con bailes, desfiles de lindas “palillonas”, bandas militares, tambores y discursos “patrióticos” de políticos mafiosos. El patriotismo conlleva compromiso social, la deficiencia administrativa y la corrupción no van juntas con el compromiso social.

Tampoco se trata de ofender y menos preciar las relaciones comerciales, diplomáticas y tecnológicas con la poderosa nación estadounidense. Esa nación ha acumulado unos tres siglos de experiencia en mercados, en industria, diplomacia y militarismo. Tenemos muchas inversiones suyas en nuestros países. Aunque usualmente tenemos un balance negativo en nuestras relaciones comerciales con EUA, hay muchos productos nuestros que se consumen en esa gran nación. Pero, abrir relaciones comerciales y profundizarlas con China, también está en nuestro interés, así como abrir nuevos mercados para lograr mejoramiento en nuestra situación tecnológica, cultural, económica y política, vinculándonos activamente con otras naciones del medio oriente, Europa del Este y África. Debemos rechazar ser utilizados para extraer las riquezas de otras naciones y regiones de forma fraudulenta y beligerante o guerrerista, rompiendo con las convenciones multilaterales y el respeto a los derechos humanos universales.

China también cuenta con una experiencia de más de 10 mil años en establecer rutas de mercado y de intercambio cultural, como fue la primera Ruta de la Seda. En una segunda revitalización, hace 2,300 años, se comercializó, además de la Seda China, otros productos minerales, de especies y alimenticios por toda Asia Central y Oriente Próximo, haciendo florecer el intercambio cultural, comercial y los avances tecnológicos de cada zona y región. El proyecto chino para la nueva Ruta de la Seda, está ingresando al continente africano, después de pasar por el medio y lejano oriente, cruzando de rutas terrestres a rutas marinas, conectando los océanos por vías ferroviarias, llevando y trayendo gente y sus productos comercializables, además de los intercambios culturales. Por ahora se habla de conexiones entre 65 países del mundo.

Desde luego, nuestros pueblos están más que animados cuando se habla y actúa hacia relaciones de paz, comercio, finanzas, intercambio educativo, infraestructura, empresas productoras de ropa, vehículos, trenes, barcos, etc., pero no cuando se habla de producción de armas nucleares, químicas, de terroristas, de bloqueos comerciales y financieros y, menos aún, de invasiones militares. No cabe duda de la felicidad que llena nuestros corazones cuando a un país le quitan los bloqueos económicos, las incontables sanciones, liberan a los presos políticos, detienen el comercio de la droga y se abren las fronteras para repatriar a quienes huyen de la represión y el hambre. Así es que establezcamos más y más convenios y contratos económicos, comerciales y culturales, e instalemos más embajadas por doquier. 

Un comentario en “Más Conexiones, más Puentes, más Prosperidad

  • el agosto 25, 2018 a las 5:27 pm
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    Pedazo de artículo, me encantó bien explicado bien clarito.
    Ya nos fregamos vamos a ver más movimientos en Palmerola y mayor gasto armamentista..
    Ya nos van a dar mas préstamos, van a maquillar el PIB para facilitarlos, se viene mas hambre. miseria y deuda que nunca pagaremos.
    JOH está entregado a ellos evitando ir al mamo com sus secuaces..

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