Los Funerales de Don Alonso de Cáceres

Por: Emilio Fonseca

Esta historia ha sembrado tantas preguntas en mi mente, que no puedo menos que compartirla en la esperanza de que, entre todos, alguna vez podamos resolver estos misterios.

Aunque sale también de la pluma de don Pompilio Ortega, quiero darle crédito al sitio de internet donde la volví a encontrar, con la invitación para visitarlo: http://minasdeoro.info/los-funerales-de-don-alonso-de-cace…/. Aquí lo tienen.

La primera pregunta que se hace cualquiera, al saber que el fundador de Santa María de Comayagua tenía su hacienda en el valle de Siria, en las proximidades de Cedros, es la causa de haber escogido ese lugar tan lejano de su residencia, pues aún hoy, se necesitan de cuatro a seis días para venir a lomo de mula desde Cedros hasta Comayagua.

Pero más difícil todavía, es explicarse eso de que este personaje que falleciera en su hacienda, fuese enterrado al siguiente día en el cementerio de Comayagua.

Es posible que entre los primeros españoles que conocieron el camino subterráneo que los antiguos indígenas construyeron entre Tenampúa, al oriente del valle de Comayagua, y Chapulistagua, al occidente del valle de Siria, el señor Alonso de Cáceres fuese uno de ellos; y que tanto porque la tierra de aquel valle es tan fértil, como por su rara belleza, pero más aún por la novedad de tener un camino corto por la base de la alta cordillera, es de creerse que , para el célebre español que ordenara la traición contra el invencible Elempira, fueron motivos suficientes para escoger como predio aquel pintoresco lugar.

La tradición ha transmitido hasta nuestros días, la noticia de que este sujeto murió allá en su hacienda, y asegura que su sepulcro se encuentra en Comayagua.

Fantástica debe haber sido esa procesión fúnebre bajo 5 mil pies de tierra, entrando en el túnel allá por el Río del Oro, y surgiendo acá por La Sampedrana, con hachones encendidos y todos tristes salmodiando oraciones por el gran difunto.

Estos indígenas que hoy llaman mayas, fueron admirables. Ellos caminaban por línea recta entre este país de montañas. Vecinos de Comayagua tenían haciendas en el Valle de Otoro, y se dice que venían a misa los domingos por otro túnel que se abre en el lugar cercano al cañón por donde entra el río Selguapa, en el valle de Comayagua, cruzando nada menos que la alta cordillera de Montecillos.

Hay quienes suponen que estas carreteras subterráneas las usaban los mayas, no solamente como vías de comunicación, sino que como viviendas.

Y ahora, usted también lo sabe.

5 comentarios en “Los Funerales de Don Alonso de Cáceres

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