La racionalidad demuestra que la militarización no transforma naciones: Nelson Ávila

Por: Redacción CRITERIO.HN

redaccion@criterio.hn 

Tegucigalpa, Honduras.- El economista y político, Nelson Ávila, confirmó para Criterio hn, que la economía de Honduras la mantienen los excluidos que han huido de este país centroamericano, hacia Estados Unidos y España, debido a que el sistema político y económico de la nación los maneja gente que no sabe que la economía es una ciencia que necesita de reformas profundas.

Para este economista, que pretende llegar a la presidencia de Honduras a través de una precandidatura a lo interno del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), la situación económica de este país es un caos sin precedentes. Explica que si la pandemia del Covid-19 no hubiera afectado al país, la economía habría crecido a una tasa de 3.5 % que es la mitad del crecimiento registrado antes el golpe de estado, perpetrado en junio del 2009.

“Y eso muestra una enorme ineficiencia de quienes han dirigido la nación desde el golpe de estado”, reiteró Ávila, agregando,  que con 3.5 % apenas se alcanza a cubrir parte de la inflación.

Sostuvo,  que el verdadero  desafío no es crecer o aumentar la producción sino desarrollarse  en términos reales  a no menos de dos veces con relación al incremento de la población, pero que para eso, hay que hacer profundas reformas en la distribución del presupuesto orientando la mayor parte de los recursos a sectores de educación salud, educación  y administración de justicia para tener un eficiente desarrollo  humano.

Nota relacionada Impunidad y  militarización: eje transversal de violaciones a los derechos humanos en Honduras

Ávila afirmó que las causas de esta crisis profunda tienen raíces estructurales y permanentes  en función del modelo económico y del modelo político del país.

Añadió, que los países afectados por la pandemia tienden a decrecer económicamente, pero que en su mayoría tienen las potencialidades  para poder reactivar sus economías en el corto plazo. Sin embargo, aseguró, que  en Honduras eso no es posible porque no hay inversiones  en el agro que es uno de los recursos fundamentales existentes, en el desarrollo  agroindustrial y en las industrias  manufacturera y de la construcción.

A su juicio, el gobierno se ha concentrado en invertir en sectores de apoyo a la producción, pero no  en los rubros que determinan la producción, como la salud y la educación, “porque un pueblo sano y educado  es más productivo”, enfatizó Ávila, quien es del criterio de realizar reformas estructurales para despegar y crecer a tasas  no inferiores al 6% anual.

Nelson Ávila fue ministro asesor económico del gobierno de Manuel Zelaya Rosales, mandato que mantuvo un crecimiento económico por encima del registrado en los últimos tiempos, y para él,  el presupuesto General de la República  es un instrumento de distribución de recursos, que no debe ser orientado al militarismo  y a la seguridad, porque la racionalidad demuestra que con la militarización  no se transforman las naciones.

Según Ávila, el modelo económico y el modelo político de Honduras son excluyentes y por esa razón más de un millón de hondureños ha emigrado al exterior y ahora ellos envían remesas, que son superiores a las exportaciones que realiza el sector empresarial que goza de exoneraciones y demás beneficios dirigidos al fomento de las inversiones.     

Ávila dice que los migrantes, excluidos en el país, con sus remesas contribuyen a financiar a los  grupos de poder económico, pero cuando son deportados no encuentran un programa en Honduras que les permita un desarrollo humano ni las posibilidades de participar políticamente.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su Índice de Desarrollo Humano correspondiente al 2019  señala que Honduras se encuentra en el promedio de países  rezagados y destaca que las desigualdades continúan siendo generalizadas y traspasadas de una generación a otra,  por patrones  familiares relacionados  al ingreso y al poder político.

El Informe dice que los bajos ingresos económicos  de las familias afectan la salud y la educación de los niños y niñas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.