La banda presidencial impuesta a la dictadura

 

Por: Ondina Maldonado Zavala

La historia que no nos educa, nos abre puertas a la condenación.

El suceso del día de hoy 27 de noviembre del 2018, un hecho,  previamente anunciado, pronosticado y advertido, desde diferentes enfoques y puntos de vista, y desde diferentes sectores de la sociedad hondureña, nos ubica en un laberinto sin salida, que nos horroriza ante la falta de ética, dignidad, patriotismo, profesionalismo  y civismo de los malos hondureños que se han prestado para que vuelvan a repetirse etapas que pensábamos superadas, en nuestro amado país.

Por lo visto, su pensamiento es cortoplacista, puesto que no ven más allá de sus bolsillos llenos. Alguna vez han pensado, allá,  pero muy en el fondo de su conciencia,  ¿Cuál es el costo de su complicidad? ¿Cómo se mencionarán sus nombres en la historia política, social y económica del país? ¿De verdad la Constitución está por encima de las demás leyes? ¿Si las elecciones libres y respetadas,  forman parte de la democracia, por qué hicimos el ridículo llevando a cabo un proceso electoral que fue un total fracaso a la libre expresión? ¿Somos “aliados” de EEUU, o formamos parte de los “países de m…” que mencionó Trump a principios del año? ¿La iglesia a favor de quién está: como Cristo, a favor de los pobres, o con la oligarquía que ha llevado al despilfarro los recursos del pueblo? ¿Los medios de comunicación están para servir al servil, o para ser imparciales en sus funciones de informar imparcialmente?

Veamos que la dignidad en éste país, ya no tiene cabida para los personajes que han vivido de la política y para los que piensan invernar en las cúpulas del gobierno. Así tenemos algunos ejemplos de individuos,  cual lepra se han apoderado de los curules del congreso, cuyo trabajo no se ha visto, es decir, si se murieran hoy, no dejarían absolutamente nada que pueda hacer que los hondureños les recordemos con agradecimiento. Esto constituye un mal precedente para las nuevas generaciones, pues todo acto vandálico de los políticos se hace bajo el amparo de la ley.

En los últimos ocho años, los que forman parte del partido de gobierno, han modificado cuánto artículo de la Constitución han querido, pasándose nuestra carta Magna por donde más les  conviene y acomode, de tal manera, que si el pueblo enchuta pierde, y si no enchuta, también pierde, o como dijera mi compadre “no hay por donde pasar”.

El Artículo 272 de nuestra Carta Magna asevera que “Las Fuerzas Armadas de Honduras, se constituyen para defender el imperio de la Constitución, los principios de libre sufragio,  y la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República”, sin embargo, desde el 2009 se han convertido en un verdugo más para el pueblo, es decir, aparte de tener que soportar a los mediocres políticos, también el pueblo se ve sometido a la voluntad de quienes se dicen “esencialmente profesional, apolítica, obediente y no deliberante”.  

No es posible,  que  aquellos que juraron respetar la Constitución,  la pisoteen  y la acomoden a su antojo para favorecerse, y no contentos con tal atrocidad, salen a las calles,  no a acompañar al pueblo en sus protestas,  a exigir el respeto de las leyes, sino, a perseguir, a humillar, a golpear un pueblo de por sí,  maltratado y malgastado por los deficientes gobiernos que hemos tenido.

Y hoy estamos peor, pues para reprimir y humillar a los manifestantes, ya tenemos entre nosotros a la Policía Federal de Mèxico,  si, los mismos que en su país están masacrando al pobre pueblo, que se manifiesta en contra de las medidas dictatoriales dictadas por Peña Nieto, y que tienen entre sus más sagrados deberes,  defender la justicia  y la igualdad.

Y los de saco y corbata, que pertenecen al gobierno, siguen buscando alinearse con quien les convenga, no para buscar el bien común de las mayorías, sino, para perpetuare en el poder, y seguir exprimiendo las arcas del estado y destruyendo la institucionalidad del país.

Si en éste país se hace lo que al partido de gobierno se le antoja, por qué las elecciones. Hicimos el ridículo como país, llamando a elecciones a la población, y no respetar su decisión, es la peor degradación de la democracia. Se gastaron miles de millones de lempiras, cuando las elecciones ya las tenía decididas el partido nacional, burlando la decisión del votante.

Todas estas decisiones bajo la bendición de los que se proclaman como líderes religiosos. Olvidando que Cristo, vino para socorrer a los pobres y oprimidos, se convierten en opresores del pueblo, entonces,  “¿Cristo al servicio de quién?”.

Si el gobierno quiere seguir aliado del gobierno de los EEUU, no olvide que una gran potencia, como el país del norte,  no tiene por qué guardar lealtad a un “país de m…”, porque,  cuándo le venga en gana, olvidará su “alianza y apoyo”  y sus hechos sucios quedarán marcados en la historia, y las próximas generaciones, los tomarán  como casos de estudio en las asignaturas de Estudios Sociales, Economía  y Educación Cívica.

De hecho, nuestra corrupción, ya forma parte de los casos de estudio para estudiantes de grandes universidades internacionales, como Harvard. Que vergüenza para nuestras futuras generaciones, no sobresalimos en ningún aspecto del bienestar común de los hondureños, pero,  sí estamos entre los países más pobres, corruptos, violentos e inseguros del mundo!!. “Oh que dicha tan grande nacer en Honduras”.

Nota relacionada A punta de armas y bendiciones religiosas, Hernández se entroniza en el poder en Honduras

Y por último, el papel tan deprimente de muchos medios de comunicación. Su voz no proviene de un pensamiento libre, espontáneo, educador e informativo, sino, de una voz pagada, condicionada, cómplice  y maliciosa, que lejos de coadyuvar con la cultura, incrementa la incertidumbre, el odio y  la  división entre el pueblo hondureño.

Sin embargo, ninguna  dictadura permanece por mucho tiempo, y todo cae por su propio peso, esperemos, solo es cuestión de tiempo!!!

3 comentarios en “La banda presidencial impuesta a la dictadura

  • el enero 28, 2018 a las 9:22 pm
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    Muy buen comentario Lic Ondina, con la toma de imposición de JOH asistimos al sepelio de la democracia formal en Honduras, pero aún así no se agota la esperanza de un pueblo que esta resucitará desde sus entrañas

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    • el enero 29, 2018 a las 11:20 pm
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      Asì es mi estimado amigo Cèsar. Sabemos que el Cristo que vino a redimir a los pobres y oprimidos tendrà piedad y misericordia de nosotros, y nos librarà del yugo de la dictadura que amenaza con quitarnos lo ùnico que nos queda: la esperanza de un futuro mejor para nuestras pròximas generaciones. Saludos

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  • el enero 28, 2018 a las 2:16 pm
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    Lo del ejército de México si es de estudio. Se permite esto, legalmente? No es una guerra convencional en donde un ejército puede respaldar a otro de un país aliado, es una guerra contra el pueblo! Por Dios! Que esto sea esclarecido. Y recordemos que viene la peor de las amenazas de #FueraJOH, las ciudades modelos. Por eso tiene hasta buques de guerra, para vender nuestras islas y playas. Maldición que debemos luchar en todas las trincheras posibles!

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