Incertidumbre de futuro laboral repercute en bienestar mental de jóvenes: OIT  

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa.- “Efectos devastadores en la educación”, la perdida de plazas laborales y afecciones al bienestar mental, son las consecuencias que la Organización Mundial del Trabajo (OIT) enumera como las afecciones ocasionadas a los jóvenes desde inicio de la pandemia.  

El organismo internacional levantó un estudio titulado “Los jóvenes y la pandemia de la Covid19: efectos en los empleos, la educación, los derechos y el bienestar mental”, que habla sobre las condiciones de los jóvenes durante la pandemia descubriendo, entre tanto, los estragos de la crisis sanitaria en la formación educativa en los procesos formativos de la juventud.  

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El ente internacional explica durante la pandemia más del 70 por ciento de los jóvenes que estudian y trabajan han sido afectado por el cierre de los centros educativos. Por lo que en su indagación encuentra que el 65 por ciento de los jóvenes afirma que su actividad educativa se ha visto afectada desde el comienzo de la pandemia. 

El estudio señala que un 38 por ciento de los jóvenes manifiesta su inquietud por su futuro profesional. Y prevé que “la crisis dificulte el desarrollo del mercado laboral y prolongue el período de transición de los jóvenes desde que terminan sus estudios hasta que logran su primer empleo”. 

El director general de la OIT, Guy Ryder, expone que “la pandemia tiene una repercusión muy adversa en los jóvenes. No sólo merma su empleo y futuro profesional, sino que menoscaba en gran medida su educación y formación, y por ende, su bienestar mental”.  

Pero, sobre todo, la OIT encuentra en su investigación una brecha de desigualdad en el acceso a tecnología en los países con bajos ingresos. Porque “existen mayores deficiencias en materia de acceso a internet y disponibilidad de equipos y en ocasiones de espacio en el hogar”. 

Para el organismo internacional las condiciones de acceso a tecnología en los países de bajos ingresos “pone de relieve la enorme “brecha digital”, entre regiones; mientras que el 65 % de los jóvenes de los países de altos ingresos pudieron asistir a clases impartidas por videoconferencia, la proporción de jóvenes que pudo proseguir sus estudios en línea en los países de bajos ingreso fue únicamente del 18%”.    

La OIT concluye en su informe sobre la necesidad de incluir a la juventud en las políticas públicas, por lo que aboga por la adopción de políticas específicas a gran escala para garantizar un futuro profesionales a las generaciones de jóvenes; tales como “reintegración en el mercado laboral de los jóvenes que hayan perdido su empleo o que hayan tenido que reducir la cantidad de horas que trabajan, así como el acceso de los jóvenes a prestaciones de desempleo y a programas que permitan mejorar su bienestar mental”.  

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