Honduras, segundo país con mayor índice de impunidad a nivel mundial

En el continente americano Honduras se “corona” con el primer lugar

 Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. – Honduras vuelve a “ganarse” una mención vergonzosa a nivel mundial, en el Informe 2020 del Índice Global de Impunidad (IGI), que retrata la escala de impunidad en el mundo y su relación con otros fenómenos complejos como la desigualdad, la corrupción y la violencia. 

En una lista de 69 naciones evaluadas, Honduras obtuvo una puntuación de 59.6, ocupando el primer lugar en el continente americano y el segundo a nivel de todo el mundo, sólo por detrás de Tailandia, que le quitó el lugar a México que pasó ahora al décimo lugar.

Según el estudio en el ámbito global, los países con impunidad muy alta en orden ascendente son: 59) Guatemala (49.66 puntos), 60) México (49.67 puntos), 61) Kirguistán (51.80 puntos), 62) Nepal (51.94 puntos), 63) Guyana (52.07 puntos), 64) Paraguay (53.15 puntos), 65) Azerbaiyán (54.56 puntos), 66) Argelia (57.63 puntos), 67) Marruecos (58.04 puntos), 68) Honduras (59.69 puntos) y 69) Tailandia (62.82 puntos).   

El IGI se basa en el funcionamiento y estructura de los sistemas de seguridad y justicia, al igual que el respeto a los derechos humanos, así como los niveles de corrupción, desigualdad y violencia generalizada.

“A partir de nuestro primer reporte, publicado en 2015, hemos destacado que medir la impunidad por sí misma es muy relevante, pero que altos índices de impunidad pueden estar interrelacionados con problemas de desigualdad socioeconómica, acceso a la justicia, fragilidad del Estado de derecho, desarrollo económico insuficiente, dificultades para la atracción de nuevas fuentes de inversión extranjera y turismo, y, lo que no podemos perder de vista, mayores violaciones a los derechos humanos”, destaca el informe.

Detallan los evaluadores que “a diferencia del IGI-2017, México no encabeza la lista de países con mayor impunidad, pero en la edición de 2020, es Honduras quien tiene el nivel más alto de impunidad en la región, y es el segundo con impunidad alta en el ámbito global (68).Los países con mayor impunidad de la región, en orden ascendente son: Ecuador, Perú, Guatemala, México, Guyana, Paraguay y Honduras”.

Costa Rica es el país de la región con menor grado de impunidad (39.5 puntos), sin embargo, se mantiene en el grupo de impunidad media (42). En ese mismo rango se encuentran Estados Unidos (posición 38, con 40.21 puntos), Barbados (posición 39, con 40.48 puntos), Panamá (posición 42, con 42.54 puntos), Canadá (posición 45, con 45.66 puntos), Colombia (posición 49, con 46.88 puntos) y Chile (posición 50, con 47.63 puntos).

¿QUIÉNES SON LOS CULPABLES?

El Fiscal General de la República, Oscar Armando Chinchilla, fue considerado por dirigentes de organizaciones no gubernamentales (ONG’s), como “el fiscal cinco estrellas”, frase que hizo trascender Omar Rivera cuando fungía como representante de la Asociación por una Sociedad Más Justa (ASJ), Transformemos Honduras, Alianza por la Paz y la Justicia, entre otras agrupadas en la Plataforma Ciudadana por Honduras, cuando les tocó defender la ilegal reelección de Chinchilla.

Ahora, que los resultados de ese trabajo en el Ministerio Público (MP), han dejado mucho que desear, sectores de la sociedad civil, han mostrado su descontento ante la incompetencia del ente investigador y acusador, considerado como la raíz del problema en materia de justicia e impunidad.   

Este informe (Índice Global de Impunidad) merece una sola palabra: irresponsabilidad, dijo a Criterio.hn el ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Armando Aguilar, quien considera que son las autoridades a quienes la ley les da la atribución de perseguir y castigar el delito. La culpa es del Ministerio Público, así de sencillo”.

“La Fiscalía tiene cerros de expedientes, de denuncias de toda naturaleza, conocimiento por los propios ojos de ellos de la comisión del delito y simplemente no hacen nada, no quieren comprometerse los mismos señores del Ministerio Público, mírese todo ese robo al erario nacional, actos de corrupción de los cuales han trascendido en los medios de comunicación, los periodistas denuncian, publican la información, pero ¿en qué queda ese trabajo? En nada”, opinó.

A criterio del también catedrático de derecho penal, el conocer mediante los medios de comunicación tantos actos de corrupción, hace ver que en Honduras está lleno de delincuentes y que el sistema judicial está compuesto igualmente por delincuentes, “es una realidad también que en algunos casos hay jueces delincuentes por omisión, no hay responsabilidad (…) los encargados de seguir los procesos judiciales, de sentenciarlos pueden estar comprometidos, eso sucede en el narcotráfico, el problema de Honduras en esa materia es realmente alarmante ”, consideró.

Ramon Barrios

De la misma forma expuso su punto de vista sobre el informe global, el ex juez de sentencia, Ramón Enrique Barrios, quien lamenta que, como país, no alcancemos los primeros o segundos lugares por cuestiones positivas, pero no le sorprende la mención por dos razones históricas que hoy en día han sido más evidentes.

“Una de esas razones es que quien debe perseguir a los corruptos y delincuentes es el Ministerio Público por medio de la instrucción del Fiscal General del Estado, y no lo está haciendo. Otra es que quien elige al Fiscal General son los diputados del Congreso Nacional, mismos que eligen a los que deciden en la Corte Suprema de Justicia, se trata de un triángulo que está garantizando la impunidad”, expuso.

Barrios ejemplificó que, en el país, quien estaba investigando la corrupción era la Misión de Apoyo contra la Corrupción e Impunidad (MACCIH), “no el Ministerio Publico” ya que había una fiscalía especial contra la corrupción que no presentó casos trascendentales, sino que quien lo hizo fue la ahora desaparecida Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad de la Corrupción (Ufecic)

Entonces, cuando ya se comenzaba la lucha contra la impunidad, desde el Congreso Nacional se gestó la no renovación del convenio con la MACCIH cuando se conocieron los casos de corrupción de varios diputados, varios judicializados, otros no, debido a la desaparición de la MACCIH y de la Ufecic, agregó.

“Veamos esta relación porque los únicos casos que se judicializaron fueron a través de la MACCIH- Ufecic y no a través del Fiscal General del Estado Óscar Chinchilla, entonces no nos extrañe esta impunidad porque desde que se fue la Misión no hemos vuelto a tener acusaciones contra diputados del Congreso Nacional, de manera que ha dado resultado el contubernio entre el Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial y del Ministerio Publico”, expuso.

En ese sentido, Barrios dijo que para entender la impunidad de Honduras sólo se tienen que ver los procesos de selección, la dependencia que existe de los funcionarios en el sistema de persecución del delito y la obediencia hacia quien los eligió en puestos claves, es decir, falta de independencia.

“Si el Congreso Nacional eligió al fiscal general y los principales corruptos están en el Congreso, siendo fiscal del Estado les debe un favor, no los va a acusar, pero por si quedara alguna duda, ¿quién juzgaría a los diputados?, la Corte Suprema de Justicia, pero dónde se eligieron a los magistrados, pues en el Congreso. La Constitución de la República a quien ordena perseguir la acción penal pública al caso concreto, es decir, quien debe presentar los requerimientos fiscales contra los corruptos, es el fiscal general del Estado, ¿por qué no los presenta?”, preguntó al tiempo que concluyó que en Honduras existe un círculo perenne de impunidad.

ZEDES Y CÓDIGO PENAL, EJEMPLOS QUE MIDEN IMPUNIDAD 

Por su parte, la presidenta del Tribunal de Honor del Colegio de Abogados de Honduras (CAH), Fátima Mena, opinó que la trascendencia de Honduras en los primeros lugares de impunidad, corrupción, falta de transparencia, violencia, narcotráfico y demás, son fuertes golpes para la ciudadanía.

Fátima Mena

“En Honduras estos altos índices de impunidad, es que estos (profesionales) funcionarios no están haciendo su trabajo y que tenemos élites antidemocráticas que no creen en la sabiduría de los pueblos, sino en el poder de pocos y que ellos están sobre el resto de la ciudadanía y controlan el poder político, el económico y hasta el poder social porque mantienen al pueblo pobre, sin educación y esperanza para que sea más fácil el control hacia los colectivos”.

La salida pasa por querer romper con esos ciclos de impunidad, lo que se traduciría en la aplicación correcta de la normativa de forma igualitaria y justa, eliminando esas clases privilegiadas que están prohibidas por mandato Constitucional, pero que existen en Honduras, lamentó Mena al enumerar dos ejemplos en los que se observa alta impunida y que a su juicio es la creación de las Zonas Especiales de Desarrollo (ZEDE) y la aprobación del nuevo Código Penal.  

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