Honduras entre los cinco países más violentos para las mujeres y sin estrategias de prevención de la violencia de género

Tegucigalpa, Honduras. – Las mujeres en Honduras viven una lucha diaria por no ser una estadística más,recientemente el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, ubica al país centroamericano, como uno de los cinco países del mundo más violento para las mujeres.

De acuerdo con el referido informe, Honduras tiene una tasa de 6.47 femicidios por cada cien mil habitantes, este porcentaje con base a las muertes violentas de mujeres registradas en 2022 cuando perdieron la vida de manera violenta 308 mujeres.

En ese sentido, la coordinadora de nacional de Cristosal en Honduras, Karen Valladares, el incremento de las muertes violentas contra mujeres se debe a la normalización de la violencia.

“Es preocupante porque hemos normalizado la muerte violenta de mujeres y que no exista la investigación exhaustiva”, expresó a Criterio.hn Karen Valladares. Además, señaló que la violencia contra la mujer es histórica, retratada en las desigualdades sociales a las que se han enfrentado.

Para la pastora evangeliza, Ana Ruth García, directora de Ecuménicas por el Derecho a Decidir, estos índices indican que en el país donde cada 23 horas con 3 minutos una mujer perdió la vida de manera violenta en el 2023, “hacen falta más mecanismos de prevención y que los que realmente existen actualmente, se fortalezcan”.

El Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) de la Universidad Nacional de Honduras (UNAH), señala que en 2023 el país cerró con una tasa de 7.6 muertes violentas de mujeres por cada 100 mil habitantes, año en que se registraron 380 decesos.

De interés: Espacios públicos, principal escenario de muertes violentas de mujeres y femicidios

URGENTE LEGISLAR A FAVOR DE LAS MUJERES

La creciente violencia de género requiere compromiso y voluntad política, refieren las organizaciones de mujeres y feministas que en reiteradas ocasiones han presentado propuestas de ley al Poder Legislativo, para cambiar la historia de violencia a la que se han enfrentado niñas y mujeres hondureñas.

A criterio de Ana Cruz, directora ejecutiva de la Asociación Calidad de Vida, las políticas públicas deben tener un enfoque diferenciado para tener mejores resultados. “Las medidas de prevención de la violencia contra las mujeres, son urgentes”.

De igual manera, refirió que varias propuestas de ley que abordan la violencia contra mujeres y niñas, “están durmiendo el sueño de los justos”. En el Poder Legislativo, están pendiente de ser aprobada la Ley de Casas Refugio, sometida al pleno en 2018, la Ley de Alerta Morada, y la Ley Integral de Prevención de la violencia contra la Mujer, presentada a la presidenta Xiomara Castro en marzo de 2022.

En ese mismo orden de ideas, la viceministra Julissa Villanueva, instó a los diputados y diputadas a legislar en favor de las mujeres y niñas. “Ya basta, el Congreso Nacional debe aprobar esas leyes para que podamos actuar”, refirió la funcionaria.

La viceministra de seguridad, Julissa Villanueva, resaltó la importancia de fortalecer la investigación de muertes violentas contera la mujer. Foto: Horacio Lorca/Criterio.hn

En entrevista con Criterio.hn, resaltó que en el combate a la violencia contra la mujer –misma que califica como una pandemia— no sólo la Secretaría de Seguridad tiene un papel protagónico, sino el Ministerio Público, el Poder judicial, y el Poder Legislativo.

Por su parte, Karen Valladares, enfatizó que las leyes no se implementan bajo una mirada de género. En ese sentido, refirió que las normativas deben actuar desde la interseccionalidad de la mujer hacia las diferentes aristas que representa la mujer.

Karen Valladares, coordinadora de nacional de Cristosal en Honduras. Foto: Horacio Lorca/Criterio.hn

Además, subrayó que se necesitan crear leyes vinculadas a la justicia transicional y evitar que los hechos no se repitan. “Más allá de ser una estadística, recordemos que son mujeres, mamás, hijas, primas, amigas, vecinas”, expresó.

La Organizaciones de las Naciones Unidas, define a la justicia de transición «toda la gama de procesos y mecanismos relacionados con el intento de una sociedad de asumir el legado de violaciones y abusos pasados a gran escala para garantizar la rendición de cuentas, hacer justicia y lograr la reconciliación».

La justicia transicional, tiene como objetico reconocer a las víctimas de abusos pasados como titulares de derechos, aumentar la confianza entre los individuos en la sociedad y la confianza de los individuos en las instituciones del Estado, y reforzar el respeto de los derechos humanos y promover el Estado de Derecho.

Lea: Violencia contra la mujer también debe ser abordada desde los gobiernos locales

TRABAJO INTEGRAL

En la sociedad hondureña, la violencia ha escalado y superado niveles imaginarios, analistas son del criterio que se debe a la normalización de la violencia que además es reproducida por los medios de comunicación.

Ana Ruth García, urgió la implementación de la educación sexual integral para cambiar la cultura machista. Foto: Jorge Burgos/Criterio.hn

En ese sentido, la Pastora evangélica Ana Ruth García, señaló que la violencia contra la mujer es una problemática que involucra a todo el Estado de Honduras, por lo que consideró en entrevista con Criterio.hn que se debe iniciar un proceso de educación en la sociedad como una medida de prevención.

Por su parte, Karen Valladares enfatizó que en la prevención de la violencia es urgente el trabajo comunitario. “Necesitamos generar procesos formativos desde las comunicades porque es donde se sufre más violencia, donde se estigmatiza el hecho de ser mujer, donde las mujeres no tienen oportunidades para acceder a la educación y a la salud”.

Además, señaló que es importante que los gobiernos locales prioricen la línea presupuestaria para la mujer en las necesidades de las mujeres y estrategias de prevención de la violencia.

Según los datos preliminares del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS), la muerte violenta de mujeres y femicidios en 2023 tuvo un incremento de 72 decesos con relación al 2022.

  • Breidy Hernández
    Amante de la lectura y la naturaleza, una mujer con la convicción firme que todos podemos hacer cambios significativos en la sociedad, por eso mi objetivo es exponer las injusticias que adolece la ciudadanía. Busco incidir, a través del periodismo, en la defensa y promoción de los derechos humanos, evitando caer en la complicidad de callar ante las injusticias y la corrupción. Ver todas las entradas

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