Enfermeras de Honduras festejan su día desprotegidas por el gobierno

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa.-Después de 45 años que se declarara el 12 de mayo Día internacional de la Enfermera, en Honduras esta fecha se festejará silenciosamente en medio del estigma, la explotación y la vulnerabilidad en consecuencia de los estragos ocasionados por el Covid-19.

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El presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, alerta que su gremio atraviesa una histórica crisis por la desprotección gubernamental y el estigma de la población.

Las enfermeras y enfermeros se enfrentan a diario al contagio del Covid-19, ya que a más de dos meses que se reportaran los dos primeros casos y a más de tres meses que el gobierno declarara una emergencia sanitaria, siguen sin recibir el equipo de bioseguridad necesario que les garantice laborar con menos riesgo de contaminarse.

Pero no solo la desprotección sanitaria las agobia, pues en las últimas semanas y ante los reportes de contagio del personal de la salud, están sufriendo por la estigmatización de la población que hasta de sus viviendas las están expulsando, incluso, en la calle son vistas con desprecio y en muchos comercios les prohíben su ingreso.

Según la ANNEAH, hasta la fecha en Honduras se registra el fallecimiento de una enfermera en la ciudad de San Pedro Sula y al menos 40 contagios en todo el país. Mientras 120 han sido sometidas a aislamiento, de las cuales 60 se mantienen en cuarentena por haber tenido contacto directo con pacientes positivos por Covid-19.

A raíz de la enorme carga emocional, la ANEEAH ha comenzado a trabajar en el abordaje de la protección física y emocional de sus agremiados que se desempeñan en la primera línea del sistema sanitario.

El presidente de la ANEEAH, Josué Orellana, denunció que el gobierno no está brindando ayuda psicológica integral para los y las enfermeras que han sido contagiadas por el Covid-19, por lo que exige un acompañamiento integral. “Es complicado tener que regresar a salvar vidas a una sala donde fue contagiada y precisamente la vida se puso en riesgo”, dice el presidente de las enfermeras.

Orellana, agregó que se necesita una reinserción laboral, con profesionales enfocados y concentrados al cien por ciento, pero que en las actuales condiciones se está luchando contra el contagio y a su vez contra la discriminación.

“No se puede ocultar la preocupación y angustia de nuestros compañeros y compañeras, sobre todo de los lugares en donde no se les brinda todo el equipo de protección, es comprensible que sus ánimos hayan decaído por los altos niveles de contagios”, señaló.

Insultos, rechazo y agresiones

Con tono contundente, el representante del gremio de la enfermería resaltó que “Dios quiso que, en el 2020, festejemos nuestro día de esta forma, atendiendo a la población hondureña y por respeto a la compañera fallecida y a los compañeros contagiados, vamos a ponernos nuestra capa blanca y seguir salvando vidas aun y cuando la respuesta ciudadana no sea la que deseamos”.

Según Orellana, en los últimos dos meses, su gremio ha sido víctima silenciosa de la discriminación en consecuencia de su trabajo de combate al Covid-19.

En ese sentido, denunció que una enfermera de San Pedro Sula fue expulsada de su residencia por sus vecinos y lo peor que ningún vecino o familia le dio cobijo, por lo que tuvo que refugiarse en un albergue. “Y como ella hay varias más que las han corrido de sus casas bajo el argumento de no contagiar al resto de los habitantes de esos hogares”, lamentó Orellana

“Esto es una cobardía muy baja de los seres humanos, la gente no entiende que no somos leprosos, los insultos y agresiones en las calles después de arduas jornadas de trabajo son el pago que la ciudadanía les da a quienes, incluso, les podríamos salvar las vidas a ellos o un ser querido”, continuó diciendo con desencanto el enfermero.  

Bioseguridad

Desde hace dos meses los y las trabajadores del sector salud han denunciado constante y públicamente la falta de equipo de bioseguridad, insumos que no llegan a sus destinos finales pese al presupuesto destinado al combate a la pandemia.

Para el presidente de la ANEEAH, el equipo de protección se ha convertido en una demanda permanente, pero lastimosamente la respuesta ha sido negativa por lo que recurren a los donativos que hacen empresas o personas particulares

El representante de los y las enfermeras agradeció, además, la solidaridad de compatriotas hondureños que radican fuera del territorio nacional, “Debo decir que los amigos tepesianos, los beneficiarios del TPS (Estatus de Protección Temporal, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos nos han ayudado enormemente con donaciones de caretas, mascarillas y dinero. Ellos también son héroes que nos apoyan para seguir ayudando a combatir esta terrible enfermedad”, manifestó.

Pese a que el equipo de bioseguridad es una necesidad básica y urgente para la seguridad del personal sanitario, las enfermeras tampoco tienen las condiciones económicas para acarrear con ese gasto, ya que sus salarios oscilan entre 9.400 lempiras para las que tienen contrato y 12.600 lempiras para las que gozan de la permanencia.

Sin embargo, están redoblando esfuerzos y compran con sus propios recursos lo fundamental. “Una mascarilla y un par de guantes por barato, los conseguimos a 100 lempiras, pero las mascarillas duran un máximo de dos horas y los guantes deberán ser remplazados por cada paciente, entonces mínimamente se necesitan unas cuatro mascarillas y más de 10 pares de guantes, algo impagable para los sueldos que he detallado”, delineó.

En las últimas horas el titular del Poder Ejecutivo, Juan Hernández, vetó un decreto de ley aprobado en el Congreso Nacional para otorgarle permanencia al personal de salud que labora bajo la modalidad de contrato. Esta decisión ha afectado directamente a las enfermeras.

Desde 1965 en todo el mundo se celebra cada 12 de mayo el Día Internacional de la Enfermería.

Se escogió este día porque en él se conmemora el nacimiento de Florence Nightingale, para muchos, la creadora de la enfermería moderna.

La celebración es impulsada por el Consejo Internacional de Enfermería para recordar el aporte de las y los enfermeros a la sociedad.

El Consejo, es una federación fundada en 1899 y reúne a más de 130 asociaciones de enfermeros y enfermeras, logrando agremiar a más de 13 millones de profesionales alrededor del mundo.

Se estima que en Honduras hay más de 6000 enfermeras y enfermos activos en el sistema sanitario público, entre auxiliares y con grado de licenciatura universitario.

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