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Elecciones en Honduras 2021: los estados de la situación límite

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Por: Juan Almendares Bonilla

 Un desafío ético a la vida, dignidad e inteligencia humana

 La primera situación límite que confronta el ser humano es que la vida es finita, sin embargo, lo que acorta la existencia es la geopolítica del hambre, miseria, enfermedad y la violencia expresada en: trauma, tortura, tratos crueles inhumanos degradantes, el genocidio, el femicidio, el patriarcado, el racismo, el sexismo, la guerra y la violación de los derechos humanos. En síntesis, la muerte de la creación: no olvidemos que la palabra “materia” viene de Mather, que significa madre, por lo tanto, el femicidio es el asesinato de un ser creador.

La segunda situación límite es el cosmos, significa “el infinito universo” y sintetiza la armonía (La unidad del caos y el orden, o bien, el orden y el azar). Esta visión nos enseña que la tierra no es el centro del espacio sideral y que, por lo tanto, estamos influidos profundamente por las leyes astronómicas.

La tercera situación límite es nuestra profunda relación entre nuestra sociedad y la naturaleza, no podemos existir si no existe un metabolismo o intercambio energético entre nosotros y la naturaleza de la madre tierra. En consecuencia, la mayor parte de los bienes naturales: agua, alimentos, minerales y la energía, pueden ser finitas, es decir, que la explotación incontrolada puede agotarlos.

La cuarta situación límite son las relaciones sociales que se producen históricamente que están mediadas por la cultura y por las relaciones de los valores de uso y de los valores de cambio y que pueden desarrollarse en forma comunitaria, solidaria o en forma de explotación y de acumulación de capital, y tornarse sumamente violentas como la explotación humana y la guerra. Cuando los valores del uso del petrolero se utilizan para la producción excesiva de automóviles o de industrias de guerra, producen un incremento en la producción de gases invernadero como es el anhídrido gas carbónico CO2, vapor de agua y otras sustancias que generan de forma desastrosa y violenta los cambios climáticos que no son naturales, sino que están ocasionados por el capitalismo.

Es evidente que todas estas situaciones limites están articuladas o vinculadas una con otra y tienen que ser consideradas en el marco de una totalidad dinámica, es decir, totalizante; por consiguiente, no pueden ser aisladas. El núcleo histórico de esta situación límite, es la verdad histórica del ser humano, hombres y mujeres que hacen la historia a diferencia que las mujeres la hacen en condiciones desiguales a los hombres.

En la mediación histórica y cultural, el hombre y la mujer son, una unidad corporal en donde no está separado el pensamiento, la idea, las emociones, lo psíquico y los órganos y sistemas: cerebro, músculos y órganos. Es una unidad biológica psíquica y social. No existen individuos atómicos y la aspiración máxima es vivir en comunidad, fortaleciendo los vínculos sociales y por ser sujetos, se construye la subjetividad en los cuales existe el amor, la comunicación la comunión de afectos y valores, así como la semejanza, la diferencia, la unidad y también la violencia, la explotación, el odio, la fragmentación, el patriarcado, la lucha de clases, el racismo, la opresión de género y de la diversidad sexual.

Es importante señalar que en las culturas indígenas tanto América Latina, El Caribe, América del norte, Asia, África, Australia; sus valores culturales tienen un profundo amor y respeto a la madre tierra, a tal grado, que donde prevalecen estas culturas se protege los bienes naturales y sus creencias son politeístas a diferencia del mundo occidental en cuya creencia predomina la concepción monoteísta. No obstante, consideramos que debe existir el respeto a la diferencia multicultural.

Los procesos de colonización y conquista de nuestros pueblos llegaron a considerar que los indígenas no tenían alma y, por lo tanto, eran seres inferiores, o sea, animales, justificando con esta ideología que podrían ser esclavos o seres explotados y ultrajados. La mayor parte de estas ideas persisten en el siglo XXI en Honduras.

En síntesis, el origen de la violencia social, se intensifica a partir del surgimiento del capitalismo, de la dominación, explotación de los territorios, la esclavitud, el racismo, el patriarcado, la violencia de género, de la diversidad sexual, la fragmentación del sujeto, la generación del miedo, el terror, y no ser explicados en forma reduccionista por el psicologismo y el individualismo sus profundas causas hay que buscarla en el neoliberalismo y las distintas formas de expresión del capitalismo industrial y financiero.

EL DESAFÍO ÉTICO DE LAS ELECCIONES

La ética es un componente fundamental en las decisiones políticas y sobre todo en el respeto a los derechos humanos.

Si bien es cierto que la democracia no solo se identifica por un proceso electoral justo; en el caso de Honduras, es fundamental que todos los hondureños, hombres, mujeres y jóvenes participen en este proceso para salvar este país de la venta de los territorios a través de las zede así como la injusticia y la violación de los derechos humanos.

Por consiguiente, no son éticos: el golpe de estado militar de Honduras del 2009, el fraude electoral de 2017, la venta del país, zede, extractivismo minero, el femicidio, la corrupción y la ocupación militar de Honduras, el genocidio de los pueblos indígenas, Garífunas, Misquitos, Tawahkas, Tolupanes, Mayas, Chortís, Lencas, Pech y los campesinos de Guapinol, Plataforma Agraria y los defensores de los Bienes Comunes.

DESAFÍO A LA VIDA

En la medida que nos acercamos al proceso electoral del 28 de noviembre, se incrementan: la impunidad, el femicidio, corrupción, asesinato de ambientalistas, violación a los derechos humanos, creación de leyes que perjudican los derechos laborales, obstáculos al Consejo Nacional Electoral, mayor crisis en salud y educación, crisis de la energía eléctrica.

Por lo tanto, la concepción sobre el proceso político de Honduras debe ser integral y la vida debe considerarse en la perspectiva de la totalidad de los seres vivientes y también en la óptica del respeto de la madre tierra.

EL RETO A LA DIGNIDAD

La violación del derecho a la vida y dignidad histórica de Honduras, se continua a través de la hegemonía del Comando Sur y la injerencia del gobierno de Estados Unidos en la política del estado policial-militar. Es un acto de dignidad histórica que seamos solidarios y opuestos al bloqueo de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Haití y cualquier país de América Latina y El Caribe.

DESAFÍO A LA INTELIGENCIA

 Nuestros pueblos tienen historia de ser culturas de una gran sabiduría, lo que pasa es que nuestra educación como decía Paulo Freire “es bancaria” es decir, se deposita en el cerebro de los hondureños en forma mecánica como que, si la cabeza fuera un depósito de información, pero esta metáfora se ha tornado real porque existe una educación bancaria con la privatización de la educación y la salud, o sea, con el neoliberalismo.

Nosotros estamos por una ciencia con conciencia, pero esta conciencia tiene que ser crítica y no seguir creyendo que al alcanzar las escalas de las universidades de los países ricos cuyas escalas también sirven para que nuestros pueblos sean sometidos y que predominen la construcción de armas y bombas atómicas para las futuras guerras, queremos que nuestros hermanos y hermana se formen para liberar a nuestros pueblos.

DESAFÍO A ELECCIONES PACÍFICAS NO VIOLENTAS

Es importante que en este proceso se plantee las ideas y las críticas con argumentos, programas que expresen las ideas relevantes para reconstruir una nación, donde a pesar de que existan diferentes planteamientos, se desarrollen unas elecciones que sean honestas y que no prevalezca la violencia, contra los derechos humanos.

Invitamos a todos los partidos y todos los ciudadanos a participar en este proceso y en un futuro cercano podamos tener la realización de una Asamblea nacional constituyen originaria, donde todas las fuerzas del país puedan contribuir a reformar la carta magna de la nación donde sean reconocidos todas las culturas de todos los pueblos, así como también, se garantice el respeto a los derechos económicos sociales, los derechos de la mujer, de la diversidad sexual en todas sus dimensiones y de todas las culturas.

Reiteramos nuestra invitación a todas y todos los hondureños a participar activamente en este proceso electoral que es decisivo para la supervivencia del país. No somos neutrales y no creemos que las elecciones sean garantía de una democracia, sin embargo, ES indispensable participar en estas elecciones y definirse por la soberanía y dignidad. Es un desafío ético participar por el mejor programa que garantice la soberanía territorial, cultural y alimentaria de Honduras y un proceso de descolonización y contra el genocidio y la violación de los derechos humanos.

Respetamos todas las creencias religiosas y no religiosas y que se garantice el respeto a la vida, la salud, la educación, la vivienda y el transporte y la alimentación como necesidades vitales. La solidaridad con los pueblos de América Latina y El Caribe de los cuales somos parte. Que las elecciones del 28 de noviembre del 2021, sea el inicio de un proceso autentico de emancipación política, social y, sobre todo, emancipación humana.

* Ex rector de la UNAH, miembro del Consejo Asesor del Centro Internacional de Legados Multigeneracionales del Trauma. New York, NY.

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